Carlos Ambrosio, nuevo head coach de los “Teros” uruguayos: “Chile ha crecido mucho, si nos encontramos en las eliminatorias va a ser difícil”
Italiano de nacionalidad, pero argentino de formación, asumió hace cuatro meses la dirección del rugby charrúa, con la misión de renovar un equipo que clasificó a cuatro mundiales consecutivos. “El Super Rugby mejoró mucho la competencia en Sudamérica”, postula quien formara parte del cuerpo técnico de Pablo Lemoine en la ruta a Francia 2023.
Recién en junio llegó a trabajar a Uruguay Carlos Rodolfo Ambrosio, para hacerse cargo de los “Teros” como reemplazante del argentino Esteban Meneses, que dirigió al quince en el Mundial de Francia del año pasado.
“Estuve 23 años en Italia, luego en la UAR con los ‘Pumitas’, también dirigí en Brasil y a Cafeteros de Colombia. Luego me salió un trabajo en World Rugby, luego fui asesor de Chile en las eliminatorias, fui a Portugal, pero me gusta mucho el campo, así que cuando me ofrecieron los ‘Teros’ acepté de inmediato”, cuenta con un sonsonete cordobés difícil de borrar, por mucho que su pasaporte diga que es italiano.
Y es que la carrera de Ambrosio tiene cuento para mil historias. Pasó cinco años como fly de Tala Rugby, uno de los mejores equipos de Córdoba, desde donde saltó a la liga italiana (jugó en Roma y San Donà de la Lega peninsular). Al poco tiempo ya era seleccionado Azzurri y tuvo el privilegio de pegar la primera patada en el partido inaugural de la historia de los mundiales: Italia ante Nueva Zelandia en casa de los All Blacks.
Jugó 12 duelos en dos años en la Selezione antes de dedicarse a entrenar equipos, selecciones y a formar nuevos jugadores en Italia, Argentina, Brasil (lideró a la selección entre 2014 y 2019), Colombia (fue coach de Cafeteros Pro en la Super Liga hasta 2021) y ahora instalado en Uruguay.
Entre medio, un paso también por Chile. Invitado por Pablo Lemoine, fue un asesor técnico de los “Cóndores” durante el proceso eliminatorio y disfrutó en Francia con el estreno nacional en los mundiales. Un currículo que fue decisivo para que la Unión de Rugby de Uruguay lo escogiera para liderar un proceso de renovación después de tres clasificaciones consecutivas a mundiales.
“Estoy muy contento con estar aquí”, repite varias veces. “No tengo grandes expectativas, porque me toca hacer el proceso de recambio, va a ser difícil, pero hay que afrontarlo de la mejor manera”, añade.
La aventura de Ambrosio en tierras charrúas partió con sendas derrotas ante Francia, Argentina y Escocia, tres potencias contra las que poco se puede reprochar, pero la ventana de noviembre trae exigencias distintas: jugarán en Europa ante España, Japón y Rumania.
“Así como estamos, parecen rivales algo inaccesibles, quizás el choque ante Rumania es el más parejo que tenemos en la ventana de noviembre, esperemos que sea un buen partido”, dice el head coach.
—El próximo año se miden con Chile por las eliminatorias y, por primera vez, será ante unos “Cóndores” con experiencia mundialista. ¿Cómo cambia eso el panorama?
“Chile tiene un gran equipo, pero antes de eso, no me gusta dar por sentado nada. Nosotros primero tenemos que jugar con Paraguay y los ‘Cóndores’ con Brasil, no tenemos que subestimar esos partidos. Ahora, si ambos superamos esas rondas nos vamos a encontrar y va a ser difícil. El rugby sudamericano creció mucho en estos años y tenemos una gran oportunidad porque además del cupo directo, hay dos repechajes. No digo que es seguro clasificar, pero sí vamos a tener nuestras opciones”.

Chile y Uruguay, un clásico sudamericano que en 2025 tendrá como premio la clasificación al Mundial. Foto: Chile Rugby.
—¿Por qué creció tanto el rugby sudamericano? Por primera vez hubo tres selecciones en un Mundial.
“La Super Liga Americana y luego el Super Rugby ha marcado un antes y un después en el deporte. Me acuerdo cuando estaba en Brasil y la única competencia que teníamos era el America Championsips y los jugadores tenían que irse al extranjero para buscar más roce. Ahora, con el Súper Rugby, los jugadores tienen una oportunidad de quedarse en su casa y competir ante rivales exigentes. Ese crecimiento lo demostró Chile en el Mundial pasado, que más allá de los resultados, por muchos momentos les jugaba de igual a igual a las potencias; Uruguay hizo lo mismo, eso es argumento suficiente”.
—¿Cuál es el siguiente paso, entonces? Brasil está creciendo también.
“Lo ideal es que el crecimiento signifique que no tengamos que viajar tanto para competir. Hemos estado durante mucho tiempo viajando por el mundo para jugar un partido; por eso, mientras más crezca el torneo más cerca vamos a tener competencia fuerte. No quiero compararme con Europa, que es otra realidad, pero sin duda que el desarrollo del Seis Naciones significó mucho en el desarrollo del rugby en el continente. Por eso, si llegamos tener cinco o seis seleccionados fuertes en Sudamérica, todos vamos a mejorar bastante”.
—Trabajó un tiempo en los “Cóndores”, ¿qué opinión tiene del trabajo de Pablo Lemoine en Chile?
“Pablo es mi amigo, lo único que le deseo es lo mejor. Cuando estuve en Chile me hicieron sentir muy bien, me trataron bárbaro, solo tengo palabras de agradecimiento para todo el rugby chileno. Los jugadores, además, son muy educados, muy correctos, no tienen contra”.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







