Vicente Belgeri, el saltador científico: “Soy el peor clasificado, pero voy por el salto de mi vida”
Es ingeniero, trabaja con robots en biomedicina, posee un emprendimiento y dedica tiempo a los amigos. Tiene 26 años, hace apenas dos que se dedica al salto largo y en tiempo récord hizo la marca para los Panamericanos. Privilegió estudios y dio 6 años de ventaja. “Mi meta es estar entre los 8 mejores”, adelanta.
Está viviendo los Juegos intensamente. Primero como espectador. Pronto como atleta. “Vengo saliendo del ciclismo en Peñalolén, fui al vóley playa, a la gimnasia artística, a la natación y al básquet 3x3. Ha estado bacán. Sirve para mentalizarse, ver el ambiente, estadios llenos. El jueves ya me vine a la Villa Panamericana y el martes compito”, dice, entusiasmado, Vicente Belgeri.
Se trata del único clasificado chileno en salto largo.
No hay más.
Había dos cupos por país. “Para entrar dos chilenos debíamos tener ranking panamericano y eso requiere estar saltando ocho metros”, comenta. Entró por la plaza reservada para el anfitrión. Y para agarrar el cupo nacional registró un salto de 7.62 metros en julio de este año, en el Sudamericano de Sao Paulo.

Vicente Belgeri en su faceta de ingeniero biomédico. Estudió en la Universidsad Católica y trabaja en un centro de investigación Impact, vinculado a la U. de Los Andes.
El atleta asegura que está en su mejor momento. Feliz, entusiasmado, y a contra natura de lo que mandata su deporte, con los pies bien puestos en la tierra. “Mi marca de presentación en los Juegos es la peor de los diez que competiremos, dos gringos, dos jamaicanos, dos cubanos, dos brasileños… todos tienen su personal best de más de ocho metros, pero voy por el mejor salto de mi vida. Este año, cuatro de los diez han saltado menos de ocho metros. Mi meta es hacer cerca de 7.75, estoy entrenado para saltar algo parecido. Estoy más elástico, más rápido. Si lo hago, seré finalista. Mi meta es estar entre los ocho mejores”, dice el ingeniero.
Su caso es aún más atípico. Privilegió los estudios, la familia, los amigos , la vida social, los viajes y las vacaciones. “No quería sacrificar veranos enteros entrenando, porque todo eso hay que dejarlo de lado por el alto rendimiento”, confiesa. Belgeri tiene 26 años y dedicó 6 a la universidad, interrumpiendo su carrera que, como atleta, forjó en el colegio Cumbres. Se llenó de medallas en los interescolares de diversas modalidades atléticas. Hizo salto triple, posta 4x100 y 4x400, entre otras. Cuando cursaba segundo medio timbró el récord nacional de salto largo para la categoría.
Estudió en la UC. “Soy ingeniero biomédico, es como ser un científico. Igual estoy en laboratorio. Trabajo en Impact de la Universidad de Los Andes. El proyecto principal son unas prótesis vasculares que buscan tratar enfermedades cardíacas, en isquemias, o renales, en procesos de hemodiálisis. Mi trabajo es de automatización a través de un robot. El otro proyecto es un dispositivo artroscópico de inyección de biotinta para regenerar cartílagos de rodilla”, explica.
Belgeri parece un hombre orquesta. Trabaja de 9 a 16 horas, entrena, tiene un emprendimiento y dedica tiempo a la familia y a los amigos. “Tengo el mejor trabajo y el mejor jefe del mundo”, comenta.
Le va bien en todo.
Primero se armó para la vida. Buscó una base y un equilibrio. “Quería consolidar primero estudios, disfrutar la universidad, luego el trabajo y tener mi emprendimiento”, enfatiza. Y hace dos años se reinsertó en el atletismo, fue a fines de 2021.
“Volví al alto rendimiento. Quiero llevar mi cuerpo al límite. También cambié de entrenador”, revela. En su equipo tiene nutricionista y también sicólogo. En 2022 fue campeón nacional de salto largo con la mejor marca para empezar a postular al cupo panamericano.
El récord nacional, en todo caso, es de Daniel Pineda (8.08). “Es de 2012, mucho tiempo. Daniel es la pareja de Macarena Reyes, mi nutricionista, y el hermano de ella es mi entrenador, Cristián Reyes. Daniel me tiene mucha fe, aunque saltamos de modo distinto. El suyo era de más fuerza. El mío tiene otra técnica visual. Busco estar más cerca de su récord”.
Ahora se enfoca en Santiago 2023. “Mi mejor marca la hice en julio, con 7.62. Me siento capaz de superarla. Un 7.70 a 7.75. Hemos entrenado para eso, Terminé este domingo mis competencias. En las últimas dos semanas marqué 7.45 y 7.42. Planificamos para que el peak sea en los Juegos. Con la motivación de ese día y competir por Chile con toda la gente apoyando es otra cosa”, cierra Belgeri.
Antonio Valencia
es redactor de Deportes El Mercurio.







