Santiago de Chile.   Lun 27-06-2022
4:22

Las claves del máximo desafío de la historia de los “Cóndores”

Este sábado, el estadio Santa Laura albergará la visita de la potente selección de Escocia para medirse con el equipo nacional de rugby, que afina los detalles para jugarse el paso a su primer Mundial en su serie ante Estados Unidos. “Tenemos que subir varios peldaños para competir contra ellos”, analiza Ricardo Cortés, miembro del cuerpo técnico.
Foto: Photosport
Héctor Opazo M.23 de junio, 2022
Será una fiesta.

Por primera vez en la historia, la selección chilena de rugby tendrá un rival tan encopetado como el que lucirá sus scrums este sábado en el estadio Santa Laura. Escocia, animador permanente del torneo Seis Naciones de Europa y habitual competidor en los mundiales (fue cuarto en 1991 y apenas dos veces no pasó la fase de grupos), ofrecerá un espectáculo ante los “Cóndores” en suelo chileno.

Sin embargo, el objetivo está fijado en el 9 de julio. Ese día, en el mismo recinto de Independencia, el rival será Estados Unidos en el partido de ida de la llave que determinará al último clasificado de América para el Mundial de Rugby de Francia 2023.

“Nos va a colocar en una realidad importante, vamos a enfrentar a un equipo de Tier I (que reúne a aquellos cuadros que juegan Seis Naciones y Cuatro Naciones). Escocia está séptimo en el ranking mundial, entonces nos va a llevar a un plano en el que estos jugadores no han estado. Por eso, vamos a tener que subir varios peldaños para competir contra ellos y eso nos va a servir para el partido ante Estados Unidos”, apunta Ricardo Cortés, miembro del staff técnico de los “Cóndores”.

Escocia ganó dos partidos este año en el torneo Seis Naciones: a Italia e Inglaterra. Terminó cuarto en la tabla. Foto: France Presse

“Es una prueba de fuego ante un rival de alto nivel. Si bien no es el primer seleccionado de Escocia, es prácticamente el mismo equipo que enfrentará a Argentina la semana siguiente. Son jugadores con los cuales podemos medirnos y saber dónde estamos parados para enfrentar a Estados Unidos. Podremos probar el plan de juego y lo que vamos a mostrar en los juegos eliminatorios”, analiza Javier Eissmann, forward del quince rojo.

El desafío no será sencillo y una derrota amplia está en los mismos cálculos del cuerpo técnico, que de todas maneras espera sacar lecciones del duelo ante el quince del “Cardo”.

“Creo que todavía no estamos preparados para un duelo contra Escocia. Pero es bueno empezar ahora y no más adelante, cuando nos toque enfrentarnos a la realidad si clasificamos al Mundial. Por eso, viene muy bien este test match”, comenta Emiliano Caffera, entrenador de forwards de la selección.

“El partido ante Escocia sirve mucho para nuestro objetivo final que es llegar al Mundial. Es una manera de medirnos en el contacto, en el scrum, en el line, ante una selección que es potencia mundial y que nos permitirá corregir detalles antes de medirnos con Estados Unidos”, apoya Iñaki Ayarza, otro de los buenos valores del quince rojo.

Sabemos que tenemos que ganar el partido de ida ante Estados Unidos, porque si no se nos complica demasiado la vuelta. Es al revés de lo que hicimos contra CanadáClemente Saavedraseleccionado de rugby

“Escocia es un rival de gran envergadura física, al igual que Estados Unidos, tiene puntos de contacto muy rápidos y eso es una buena aproximación a lo que vamos a hacer la semana subsiguiente”, desarrolla Eissmann.

Está dicho: la meta del equipo es clasificar, por primera vez en la historia, a un Mundial de rugby quince. Y para ello, tienen que superar a Estados Unidos el 9 y 16 de julio. O, en caso de perder la serie, enfrentar un durísimo repechaje con selecciones de otros continentes, en el que ya esperan Portugal y Tonga.

Aun así, el optimismo reina en la escuadra nacional.

“Clasificaremos sí o sí. Estamos mentalizados y hemos trabajado duro para conseguir el objetivo. Si no estamos convencidos, no lo lograremos”, arenga Clemente Saavedra, que viene de ser campeón de la liga española con el Santboiana.

“Estoy convencido de que vamos a clasificar. El trabajo que hemos hecho ha sido muy serio, muy profesional. Hemos ido quemando etapas, entonces creo que saldrá todo bien. Confío en que estaremos en Francia”, promete Ricardo Cortés.

EL EFECTO LEMOINE


Hay consenso pleno respecto de la importancia del arribo del coach uruguayo Pablo Lemoine como decisiva en el crecimiento del rugby chileno, que tiene la mejor oportunidad de su historia para llegar a un Mundial adulto.

“He estado toda la vida en el rugby chileno y siento que nunca habíamos alcanzado la etapa en la que estamos este minuto. Si esto se logró fue totalmente gracias a Pablo. Él llegó y cambió la mentalidad de los jugadores y también de los dirigentes. Los convenció de trabajar para el staff, para el equipo y eso indudablemente se tradujo en cambios y en resultados. Necesitábamos una persona así. La realidad uruguaya antes de los mundiales era muy similar a la nuestra y Pablo tiene toda esa expertise de cómo tiene que hacerse todo”, valora Ricardo Cortés, histórico entrenador del rugby nacional.

Los jugadores también aplauden la labor del uruguayo, quien, aseguran, le cambió la cara al rugby chileno tanto dentro como fuera de la cancha.

Chile ya dejó atrás a Canadá, pero ahora necesita superar a Estados Unidos, equipo al que le ha ganado apenas una vez en seis duelos. Foto: AP

“Todo empezó a finales de 2018, cuando se contrató a Pablo Lemoine, quien hizo crecer la federación en todo ámbito. La federación antes era un par de empleados y ya. Ahora hay medios: kinesiólogo, médico, nutricionista, analista de videos, profesionales que antes no existían. Era todo muy amateur y ahora es más profesional. Sin duda estamos atrás de otros países, pero Pablo ya hizo esto en Uruguay y está dando resultados”, afirma Javier Eissmann.

“Pablo trajo el alto rendimiento y el profesionalismo a Chile, unió a muchos grupos de rugbistas que habían estado en mundiales M20 en varias generaciones y armó un gran grupo de trabajo”, apoya Iñaki Ayarza.

Lo que falta es que los clubes se arrimen más a nosotros y se conviertan en mini centros de desarrollo. Aún están escépticosEmiliano Cafferaentrenador de forwards de los “Cóndores”

El equipo pasó dos semanas en Antofagasta y Calama, buscando no solo mejorar el estado físico para los exigentes duelos, sino también seguir profundizando en los lazos que se han fortalecido durante el lustro que lleva trabajando prácticamente la misma base.

“Tenemos la ventaja de que llevamos tres o cuatro años juntos en los procesos de selección o en Selknam (equipo de la Superliga Americana) y esa es nuestra arma secreta, la receta mágica. Somos un grupo de amigos muy cercanos que nos conocemos de memoria y estamos todos los días entrenando juntos”, estima Marcelo Torrealba.

“Fue súper importante lo que trabajamos en Calama en la parte física. Tener una semana de entrenamientos en la altura fue valiosísimo, sobre todo pensando en que la vuelta ante Estados Unidos se juega en Denver, que si bien no es tan alto como Calama, nos sirve de aproximación para esas condiciones y ya vamos a estar preparados para eso”, opina Eissmann.

“Son momentos únicos para estar más afiatados, para hacer más equipo, aprovechar de dedicarnos 24/7 al rugby, sin distracciones”, completa Torrealba.

El resultado está por verse.
Héctor Opazo M.

es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.

Relacionadas
A fondo con...