María Ignacia Montt, en el momento más alto de su carrera: “El deporte es el mejor medicamento para cualquier enfermedad”
La velocista, actual campeona nacional de 100 metros planos, viene de ver anulada la mejor marca de su vida en Argentina por un error técnico. “Ina” padece una diabetes tipo 1 y convive con una bomba de insulina que solo se saca para competir. “Siempre viviré con un desorden hormonal”, asume la "sprinter" nacional.
Era la carrera de su vida. María Ignacia Montt ganó los 100 metros del Gran Premio Carlos Zabala, en Concepción del Uruguay (Argentina), con espectaculares 11.33, el mejor registro de su carrera y amenazando el récord de Chile, en poder de Isidora Jiménez (11.19 en la altura de Cochabamba, en 2018).
Pero no. Un error detectado horas más tarde anuló el tiempo y Montt seguirá esperando ratificar sus avances en una marca oficial.
“Es una pena que la hayan anulado. Cuando terminó la carrera no sabía qué marca había hecho, pero sabía que era mi mejor tiempo sí o sí. Era una pista rápida, buen nivel de los rivales… Sé que quizás hubo un error, no quedó como marca oficial, pero tengo en el cuerpo buenas marcas y tarde o temprano van a salir”, confía la velocista, quien este fin de semana disputa el Campeonato Nacional en la pista Ñielol, en Temuco.
—¿Está en el mejor momento de su carrera?
“Siempre queda margen para mejorar cosas. En la medida en que vas sumando trabajo te acercas a tu mejor versión. Yo creo que no estoy cerca de mi mejor minuto, pero estoy en un buen minuto”.
—¿Qué es lo que viene para usted este año?
“Está el Iberoamericano en España, al que iré si logro revalidar la marca en Temuco. Piden 11.40 en 100 metros y 23.50 en 200. Son marcas exigentes, pero estamos cerca. Luego están el Mundial Universitario y los Juegos Bolivarianos, que son en la misma fecha así que debo decidir a cuál voy; también los Juegos Odesur a final de año y, por qué no, pelear la clasificación al Mundial de Oregon”.
No estoy pensando en batir un récord, sino que en encontrar mi mejor versiónMaría Ignacia Monttcampeona nacional de 100 metros planos
Montt trabaja con Ricardo Roach, dueño del récord de Chile en 400 metros y en el relevo 4x100, con quien ha mejorado sus registros tanto en la recta como en el doble hectómetro.

Montt ganó el Nacional de Atletismo del año pasado en 100 metros planos y se quedó con la plata en 200. En Temuco busca repetir.
“La verdad es que prefiero 200, pero lo corro menos porque no siempre está en el programa de las competencias y cuando está, viene después de los 100 y cuesta más. Mi gran falla es la salida de los tacos y en los 200 metros tengo margen para corregir. Estoy trabajando en mejorar, todo el verano lo hemos preparado, porque sé cuál es mi debilidad”, admite “Ina”.
—¿Y el relevo, le gusta?
“Me encanta. Ya corrimos con un equipo no oficial y quedamos a 40 centésimas del récord de Chile. En el Nacional tendremos el equipo estelar. Partirá Macarena Borie, luego voy yo, Isidora Jiménez será la tercera y rematará Javiera Cañas. Me encanta la recta opuesta, es un poquito más larga que uno 100 metros y agarro vuelo al final. Me encanta ser la segunda en el relevo, aunque también me he acomodado siendo la tercera”.
—¿Pretende competir en Santiago 2023?
“De todas maneras, espero estar allí y, con una buena actuación, poder asegurar un cupo para los Juegos Olímpicos de 2024”.
CONVIVIENDO CON LA DIABETES
Desde los 11 años, Montt convive con una diabetes tipo 1. A los 17, comenzó a recibir una bomba de insulina pegada a su cuerpo, que detecta cualquier alteración en la cantidad de azúcar en la sangre para estabilizar.

"Ina" vive con una bomba de insulina que regula su cantidad de azúcar en la sangre, pero se la saca cada vez que tiene que correr, aunque entrena con ella.
No ha impedido que se convierta en la mujer más rápida de Chile y que hoy, a sus 26 años, siga acercándose a marcas que quizás ni siquiera soñó cuando empezó en el atletismo. O cuando el diagnóstico le hacía creer que nunca llegaría a la élite.
“Cuando tengo que correr, justo antes de ponerme en los tacos, me saco la bomba y cuando termina la carrera, la vuelvo a conectar”, confiesa Montt, quien de todos modos siempre está atenta a cualquier síntoma.
“La diabetes no deja de ser un tema, hay un desorden hormonal con el que peleo siempre. Debo tener mucho cuidado con la alimentación, es más importante que para un deportista normal, que ya es importante”, reconoce Montt.
—Seguro que requiere una preparación especial.
“Claro, porque la adrenalina de las competencia, el nerviosismo, hace que me suba el azúcar, entonces tengo que seguir al pie de la letra el esquema que tengo con mi doctor y mi nutricionista, requiere mucho trabajo”.
—Ha funcionado, por lo que parece…
“Estoy muy bien controlada, muy estable. Mis exámenes han salido bastante bien. Es que el deporte ayuda mucho, es un muy buen medicamento para cualquier enfermedad, incluyendo la diabetes”.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







