Campeonato Nacional de Atletismo: Mauricio Valdivia se redime en Talagante tras consagrarse en los 3 mil metros con obstáculos
El mediofondista purgó cuatro años de sanción por dopaje, período en el que se dedicó a disfrutar a su familia, vivió de su trabajo como preparador físico y entrenador, y también se desempeñó como bombero apagando incendios en su comuna (Rengo). “Estoy arrepentido, pero fue otra valla que tuve que sortear”, reconoce.
Basta conocer la historia reciente de Mauricio Valdivia (31 años) para comprender su emocionado festejo en Talagante. En la recién inaugurada pista del estadio Lucas Pacheco de esa comuna, el atleta natural de Rengo logró la victoria en su prueba favorita: los 3.000 metros con obstáculos.
Valdivia pasó cinco años alejado de las pistas: los cuatro primeros por una sanción por dopaje y el quinto retomando el ritmo de competencia en medio de la pandemia. Ya en febrero había mostrado su valía, al imponerse en la misma modalidad en el Nacional de Mediofondo.
Un examen practicado en 2016 detectó la presencia de EPO Cera en la muestra del mediofondista, quien en junio de 2020, cuando venció su castigo, regresó a la competencia. “No siento que haya perdido ese tiempo. Pude entrenar a un grupo de atletas destacados que tienen mucho futuro, como un colombiano que hace 10.80 en 100 metros o Sebastián Bravo, que es el gran proyecto del fondo en Chile. Estuve más con mi familia, mis abuelos que tienen más de 90 años, mis sobrinas y mi polola”, detalla el “Huaso” Valdivia, quien también es miembro del cuerpo de bomberos de Rengo.
“Igual me arrepiento de lo que hice, siento que es otro obstáculo que tuve que saltar y que me sirvió de enseñanza. Pero ya quiero dar vuelta a la página. A la vez pude aprovechar otras cosas de la vida. Como deportista uno está encapsulado, en una zona de confort muy cerrada”, reflexiona.
Cinco años después logró imponerse con un tiempo de 9:01 (antes de la sanción llegó a bajar de 8:40), marca que no lo satisface. “Pensábamos con mi entrenador correr en 8:55, pero la falta de rivales de nivel no ayuda mucho. Ojalá que pronto venga el (Orlando) Guaita u otro Grand Prix”, aboga.

Valdivia tiene alumnos de atletismo en Rengo, a quienes prepara para que en el futuro lleguen al alto rendimiento.
Por ahora, sus objetivos son batir el récord más antiguo de Chile, en poder de Emilio Ulloa desde 1984, y llegar en las mejores condiciones a los Odesur de Asunción 2022 y los Panamericanos de Santiago 2023.
“Con mi trabajo pude invertir en una máquina de entrenamiento de alto nivel, que me permite entrenar en la casa. Además, durante el período de la sanción igual corría desde mi casa a mi trabajo o a otros lugares para no perder la forma”, revela Valdivia.

El atleta también es bombero en la 2ª Compañía de Rengo.
Durante la jornada atlética en Talagante también destacó la jabalinista María Paz Ríos, quien se impuso con un envío de 51,09 metros, casi diez metros más que su escolta, Francisca Cymbron, y a menos de cuatro de su propio récord de Chile (54,94 m).
REVANCHA EN SAN CARLOS
En tanto, en San Carlos de Apoquindo, Isidora Jiménez tomó desquite de la derrota en la víspera y se quedó con el oro en los 200 metros planos, su prueba favorita. La penquista marcó un tiempo de 23.74 segundos y fue escoltada por su victimaria en el hectómetro, María Ignacia Montt, quien llegó en 24.30. Tercera fue Fernanda Mackenna.
Entre los varones, Enzo Faulbaum se impuso en el doble hectómetro (21.62). Más atrás remataron Joaquín Daza (21.98) e Ignacio Nordetti (22.02).
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







