Inglaterra desprograma al “Androide” y Jude Bellingham comanda el paso a semifinales
Dos apariciones letales en el área del volante del Real Madrid acabaron con las ilusiones de Erling Haaland y Noruega. El artillero nórdico sufrió con un partido físico y largo, en el que no tuvo ninguna opción para seguir festejando goles.
El esperado duelo de artilleros entre Erling Haaland y Harry Kane, que se anticipaba en el choque entre Noruega e Inglaterra por los cuartos de final de la Copa del Mundo, terminó siendo la plataforma para una nueva exhibición de Jude Bellingham.
Los nórdicos saltaron a la cancha en Miami con un planteamiento agazapado, refugiados en campo propio mientras los británicos abrían la cancha profundizando con Anthony Gordon, quien amenazaba sin puntería.
La primera pausa de hidratación liberó a los “Vikingos”, que aplicaron presión alta tras el receso, recibiendo premio al instante: Patrick Berg le robó la pelota a Harry Kane en la mitad de la cancha y un centro de Andreas Schjelderup se coló en el arco inglés gracias a un fatal error de cálculo de Jordan Pickford, mientras el capitán y artillero de los británicos reclamaba una falta inexistente.
La respuesta de los “Tres Leones” llegó antes del descanso. El último arranque de Gordon en la primera mitad encontró en el borde del área a Jude Bellingham, quien entró a ella eludiendo zagueros y empató el partido con un zurdazo incontestable para el golero Orjan Nyland.
Afectado por un virus estomacal, el volante inglés Declan Rice solo pudo jugar el primer tiempo. Thomas Tuchel aprovechó el cambio forzado para refrescar su ataque con los ingresos de Ebecheri Eze y Bukayo Saka, buscando insistir en el duelo mano a mano contra los laterales de Noruega, ubicando más hombres en la zona de creación y retrasando unos metros a Bellingham para la generación de fútbol.
La nueva propuesta del DT alemán dejó más espacios para el contragolpe y después del segundo cooling break el técnico noruego Stale Solbakken apostó todas sus fichas con Oscar Bobb y Antonio Nusa para ganar el partido, mientras que Tuchel respondió sacando a Gordon por el lateral Reece James, para no perderlo. Los punteros añadieron vértigo al ataque de Noruega, pero la falta de precisión en el último toque de ambos equipos hizo inexorable el alargue.
Mientras tanto, Erling Haaland era controlado por la defensa británica. El “Androide” noruego batalló 115 minutos entre los centrales John Stones y Marc Guéhi ganando varios balones para estirar algunos ataques, pero apenas pudo inquietar a Pickford con dos cabezazos que el inglés supo controlar.
Con los nórdicos visiblemente agotados (el central Torbjorn Heggem apenas logró completar los 90 minutos y el propio Haaland pidió el cambio más tarde), los pupilos de Tuchel tuvieron más determinación para buscar las semifinales.
Un disparo de Morgan Rogers encontró la primera respuesta floja de Nyland en el partido y una segunda aparición letal de Bellingham, más despierto que ningún otro jugador en los momentos decisivos, puso por delante en el marcador a Inglaterra.
Sin Haaland ni resto físico en sus compañeros, el segundo tiempo del alargue exigió demasiada voluntad y sacrificio a los noruegos como para forzar los penales. Los ingleses impusieron el oficio en los últimos quince minutos de la brega y aseguraron el paso a las semifinales del Mundial después de ocho años.
“Tenemos todos los ingredientes importantes como equipo y lo seguimos demostrando. Aún podemos mejorar y eso es algo bueno. Si estamos en semifinales del Mundial y empezamos a jugar mejor con la pelota, entonces podemos ganar los dos partidos que tenemos por delante”, comentó el delantero Harry Kane.
Al frente, el estratega noruego Stale Solbakken lamentó que “esto es el deporte en su versión más cruel. Jugamos un partido heroico y solo tengo palabras de elogio para mis jugadores”.
“Estoy abatido por la forma en que perdimos. Siento que estuvimos muy cerca y podríamos haber ganado, por eso es aún más triste, pero debemos estar orgullosos por lo que logramos este campeonato, tenemos un nivel altísimo”, completó el volante Martin Odegaard.
TUCHEL NO SE CONFORMA: "ERRAMOS MUCHO"
“Es un resultado fantástico y es increíble estar entre los cuatro mejores, pero no estoy contento porque nos complicamos la vida por la forma en que jugamos. Cometimos muchos errores tácticos y descuidos, tampoco fuimos lo suficientemente rápidos, pero tuvimos suerte”, declaró el técnico de Inglaterra, Thomas Tuchel.
El estratega alemán aclaró que “no es un problema mental o de compromiso, solo tenemos que mejorar la calidad de nuestro juego”. “Como sea, es difícil estar en la cancha y todos cumplimos con un partido muy complicado”, respondió Jude Bellingham, goleador de la noche en Miami.
El exseleccionado inglés Gary Neville comentó al respecto que “por esa razón, Tuchel dirige a Inglaterra. Él no se conforma”. El exlateral derecho además destacó el nivel de Bellingham: “Vi a Paul Gascoigne, a Michael Owen y a Wayne Rooney arrasar en diferentes torneos con Inglaterra, pero nunca había visto a un jugador tener el impacto de Bellingham”, asegura.
Matías García
es colaborador en Deportes El Mercurio. Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con experiencia en coberturas y transmisiones deportivas.







