“En vez de generar un equipo alrededor de Messi, Scaloni armó un equipo y luego metió a ‘Leo’”
Diego Borinsky escribió de la biografía oficial del seleccionador argentino, una obra que aborda sabrosas historias: su vínculo con Messi y Sampaoli; las habilidades para liderar y la terapia de la bicicleta. Más de 40 entrevistas y 544 páginas para entender al técnico que cambió la historia del fútbol trasandino.
¿Sabía usted que el primer pase que recibió Lionel Messi como futbolista de la selección mayor de Argentina fue obra de Lionel Scaloni? Pequeñas vivencias como estas fueron armando un rompecabezas con la vida de Lionel Scaloni, técnico que nunca había dirigido antes de tomar el combinado albiceleste. Lo llevó a la cima mundial en 2022 y hoy en Kansas, frente a Suiza, intentará volver a meterse entre los cuatro mejores del certamen planetario.
“A Scaloni yo no lo conocía. En el 2000 hablé diez minutos por teléfono cuando él ganó la liga en España con el Deportivo y nada más”, dice Borinsky, periodista que ha publicado biografías de varios próceres de River Plate, como Marcelo Gallardo y Ángel Labruna. “En 2021, cuando ganó la Copa América, le quería hacer la entrevista de las 100 preguntas para La Nación, pero no se pudo. Cuando gana el Mundial me decido a hacer el libro, primero sería con una productora de Estados Unidos, pero se cayó. En octubre del 2023 acuerdo con la editorial. Entre tanto revisé todas las notas posibles, entrevisté a gente ligada a su carrera: Pekerman, Irureta, Mauro Silva, el ‘Loco’ Abreu (…) Me consumía la ansiedad y había llegado a elaborar 1.500 preguntas para hacerle, pero no sabía si lo podría ver. Era tanta la duda que rebajé el cuestionario a la mitad, pero no avanzaba hasta que hice el clic: dije haré a Scaloni en 100 historias y empecé con eso. Me pude juntar con él recién en noviembre de 2024 en Ezeiza, un sábado en la mañana, le expliqué lo que venía haciendo y me dice ‘vení a Mallorca’, que es donde vive. A los 10’ parecía que lo conocía de toda la vida, un tipo de una calidez espectacular, súper sencillo, que no se la creyó nunca. En enero de 2025 viajé a Mallorca, estuve nueve días y me atendió espectacular, le pregunté si podían participar su mujer, Elisa Montero, que nunca había hablado antes, y los hijos, y me los trajo al hotel. Fueron más de 40 entrevistas, incluida la mesa chica del cuerpo técnico; después fui a Pujato, hablé con los padres y sus hermanos, conocí la casa donde se crió. En total fueron diez encuentros con Scaloni”, cuenta el autor a modo de entretelones.
Moyá, Sampaoli y Tapia
La obra de 544 páginas narra cronológicamente la bitácora del DT. “Al final también se incluye un cuento de (Eduardo) Sacheri. Está el dilema de las dos ‘bicis’, cuando Scaloni me habla que fue al psicólogo porque le explotó la cabeza después de ganar el Mundial, y le hace un descubrimiento. Él sale todos los días dos horas en bici, en MTB y ruta, pero le cansa mucho más la ruta. Le dicen que en MTB iba pendiente de las ramas, las pozas, pero en la bici de ruta pensaba todo el tiempo en la selección, por eso volvía agotado. El psicólogo le dio una serie de tips. Fue Carlos Moyá, el coach de (Rafael) Nadal, el que le introdujo el gusto por la ‘bici’”.
“¿Sus fortalezas? Sabe de fútbol, porque si no sabes, se cae todo lo demás; es muy cercano a los jugadores, sensible, le interesa la parte humana y eso el futbolista lo valora; es justo, eso es fundamental, con él nadie juega por la coronita. Sacó a (Leandro) Paredes y Lautaro (Martínez) después del partido con Arabia en Qatar 2022, que eran dos de sus soldados, y puso a Enzo Fernández y Julián Álvarez; cuando ve un conflicto, interviene y habla”.
“En vez de generar un equipo alrededor de Messi, Scaloni lo que hizo fue generar un equipo y luego meter a Messi. La primera vez que lo convoca en su ciclo, en una cena de marzo del 2019, había un silencio absoluto, el plantel le hacía reverencia a Messi y nadie se atrevía a hablarle. Ahí Scaloni interviene con Paredes y De Paul para que lo integren y empieza todo, como que los compañeros lo bajaron del póster y lo tratan como uno más, y después adentro de la cancha se matan por él”, detalla el escritor, que en el libro también incluye el vínculo entre el seleccionador y Jorge Sampaoli.
“Pujato y Casilda están a 10 kilómetros y Ángel ‘Chiche’ Scaloni, el papá de Lionel, iba al banco donde trabajaba Sampaoli y él lo atendía. Fue ‘Chiche’ el que le hace el nexo a Sampaoli con Argentino de Rosario y ahí él parte. Muchos años después, cuando Jorge asume Sevilla, Ángel le dice que sume a su hijo, porque conocía de memoria el fútbol español. Ahí arranca Scaloni en ese cuerpo técnico que luego va a la selección. En Rusia 2018 los jugadores se rebelan y ‘Chiqui’ Tapia ve que Scaloni trata de apaciguar todo y que tenía buena llegada con los jugadores. La AFA lo deja en las selecciones menores y lo mandan al torneo L’Alcudia y estando allá Tapia lo llama para que asuma como interino por dos partidos en 2018. Pablo Aimar le dice ‘estás loco’, Scaloni le responde ‘vos también, porque me vas a acompañar’. Ahí parten y hoy suman 101 partidos en la selección”, cuenta Borinsky.
—¿Scaloni terminó con el debate Menotti-Bilardo?
“El debate ya pasó, porque el fútbol cambió mucho. Por un lado era el ganar o ganar, y para Menotti jugar bien primero y después vemos, aunque algunos equipos de Bilardo jugaron muy bien. Scaloni tiene la obsesión de Bilardo por los detalles y la táctica, en Italia aprendió mucho de aquello, el undici vs. zero, ejercicios donde se paraba el equipo para realizar movimientos sin rival; pero sus equipos en el juego se parecen más a los de Menotti con un ataque genial, un punto cúlmine fue el partido con Brasil en las eliminatorias (4-1). Y los 80 minutos de la final con Francia fueron una delicia, es una mezcla ideal”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







