Victoria heroica de Inglaterra: con uno menos y de visita en México
No encandila la escuadra europea, pero tiene a Jude Bellingham y a Harry Kane, suficiente para vencer a la empeñosa escuadra local, que vuelve a despedirse en el quinto partido. Con uno menos durante casi un tiempo, los “Tres Leones” rugieron en la capital mexicana y ahora desafiarán a la Noruega de Haaland
En el Azteca se escucha “Wonderwall”, de Oasis. El tema, que se ha convertido en el himno de los hinchas de los “Tres Leones” en el Mundial, resuena por los parlantes del estadio más grande de México, quizás como homenaje a la selección de Inglaterra, que acaba de vencer 3-2 a México y avanza a cuartos de final.
El duelo tuvo de todo. Penales, faltas, tarjetas por doquier y emoción a raudales gracias al ímpetu de los jugadores y al mediocre arbitraje del australiano Alireza Faghani, a quien se le escabulló el control del partido en la segunda mitad.
El VAR, con Juan Lara en uno de los asientos, tampoco ayudó, convocando al réferi para que cobrara como penal un ‘toquecito’ de Harry Kane, que sirvió para encender el lance.
A esa altura parecía que se lo llevaba Inglaterra, que ganaba por 3-1 pese a tener un jugador menos, gracias a la jerarquía de sus futbolistas.
Ante un público participativo, que antes de los 10’ ya coreaba “olé” ante cualquier sucesión de pases del anfitrión y que recuperó el prohibido cántico homofóbico contra el meta rival, Inglaterra sacaba la tarea con dos goles de Bellingham en menos de 120 segundos y cuando mejor jugaba México.
Primero, ante un carrerón de Declan Rice, que la cedió a Bukayo Saka para que habilitara al volante de Real Madrid. Y minutos después una recuperación de Anthony Gordon desembocó en la asistencia de Harry Kane para el 2-0 que silenció el Azteca.
Pero la historia no estaba escrita. Un mal despeje de Konsa, en los descuentos del primer tiempo, le regaló el gol a Julián Quiñones cuando Jordan Pickford había evitado dos de Raúl Jiménez.
Vivía México. Y más después de la patada fuera de lugar de Jarrell Quansah que dejó con uno menos a la visita. Y mientras se intentaba reorganizar sin su lateral, un mal cálculo de Rangel ante un ataque de Gordon se transformó en un penal que Kane envió a la red, el sexto en la Copa.

El testazo de Jude Bellingham que enseñó el camino al triunfo de los insulares. Inglaterra no jugaba bien, pero sus estrellas lucieron su jerarquía. México recibió un gol después de 396 minutos. Foto: EFE.
Luego cayó la polémica, el discutido penal que Jiménez convirtió en gol. México empezó a acumular delanteros e Inglaterra respondió con más zagueros. En desventaja numérica, con el marcador a favor y compitiendo también con la altitud, Inglaterra no tuvo pudor para aguantar metiendo a todo su plantel en el área, mientras los aztecas lanzaban un centro tras otro con poca pericia y convirtiendo en figuras a los centrales rivales, salvo por un despeje forzado de John Stones que casi la impulsa a su propia portería, no hubo más ocasiones para que México pudiera vencer la maldición del quinto partido.
“No te puedes equivocar porque te condenas, pero los muchachos lo dejaron todo ante un gran equipo”, se consoló Javier Aguirre, el DT de los mexicanos.
Mientras, Inglaterra sacó la tarea con jerarquía y con la épica que siempre sazona los mundiales. El viernes tendrá enfrente a Noruega y a Erling Haaland.
Pero esa es otra historia.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







