Francia sobrevive en un infierno ante Paraguay
En una jornada marcada por la altísima temperatura en Filadelfia, los galos tuvieron que emplearse al máximo para derrotar por 1-0 a los sudamericanos, que jugaron un partido rocoso, de mucho roce y al límite. El subcampeón del orbe desniveló con un penal de Mbappé y ya está entre los ocho mejores del Mundial.
Por momentos el calor de Filadelfia, con 40 grados a la sombra y una humedad que obliga al consumo de agua sin pausas, nos traslada al duelo de octavos de final, en Lens, en el Mundial de 1998, en que el epílogo será el mismo de esta jornada que Estados Unidos celebra sus 250 años de independencia. Fue 1-0, con un penal anotado por Kylian Mbappé a los 70’. Esa vez, Laurent Blanc hizo un gol de oro cuando asomaban los penales.
Francia no hallaba los caminos para sortear el cerrojo que presentó el conjunto de Gustavo Alfaro. Una línea de cinco zagueros centrales comandados por Gustavo Gómez, con Juan Cáceres, Gustavo Velásquez, Omar Alderete y Junior Alonso, apuntalados por Miguel Almirón, Diego Gómez, Andrés Cubas y Matías Galarza, enmarañó a las estrellas galas. Arriba, que Julio Enciso se las arreglara como pudiera.
A los 35’, Manu Kondé probó al meta Gill en la única respuesta de los favoritos, que venían de vapulear a Suecia.
Se cuestionará el método de Alfaro y sus futbolistas, pero la realidad da la razón al entrenador, pues las distancias entre ambos planteles son siderales.
Sin embargo, Michael Olise no encontró espacios y perdió gravitación. Ousmane Dembélé no entró en juego, mientras Bradley Barcolá se impacientó e incluso vio la tarjeta amarilla. Adrien Rabiot no consiguió empujar como sucedía en los encuentros anteriores, en los que siempre estuvo entre los mejores.
Paraguay construyó esas fortalezas que conocemos en Sudamérica y la pulcra Francia se descompuso.
En este estadio, que se repletó con más de 68 mil personas, donde hubo una ceremonia para entonar el himno patrio de Estados Unidos, con cuatro aviones de combate dejando su estela, la Albirroja llevó a los “Bleus” a un plano desconocido.
Los futbolistas que engalanan las cinco grandes ligas, que deslumbran en la Champions League, de pronto se encontraron en un duelo de la Copa Libertadores. Uno de esos cotejos ásperos, trabados, de escasa continuidad, en que resuelven los detalles. En la Conmebol lo sabemos de memoria; en Europa, no.
A los 54’, Kondé intentó en la media distancia, pero Gill mandó el balón al córner. La riqueza de la banca francesa con certeza tendrá un rol si el último finalista de la Copa del Mundo, y monarca en 1998 y en 2018, escala hasta las jornadas decisivas.
Lo demostró Deschamps, quien movió el árbol para despejar la selva guaraní. Desiré Doué, titular ante Senegal, ingresó por Barcolá en los 61’. Ahí trastabilló Paraguay. Con su gambeta se atrevió a desafiar a los defensores. El VAR, con el chileno Juan Lara, avisó del toque, pero falta, al fin y al cabo, de Diego Gómez sobre el extremo del PSG.
Mbappé, en otra cita con la historia, anotó y puso a Francia en cuartos de final, donde se medirá con un duro Marruecos.
Ahí murió el partido. El portero Gill tuvo una doble intervención ante los remates de Mbappé y en los descuentos, otra vez soportó la arremetida del ariete de Real Madrid.
Paraguay apostó por Mauricio, Antonio Sanabria y Gabriel Ávalos, pero careció de ideas y frescura.
Francia sostuvo su candidatura, en una tarde compleja. Paraguay se va con la certeza de que su matriz competitiva permanece intacta y una propuesta en la que cree como un dogma.
Danilo Díaz
es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.







