Santiago de Chile.   Lun 06-07-2026
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El implacable Erling Haaland pulveriza la ilusión de Brasil

Con dos goles de su extraordinario centrodelantero, los noruegos mandaron a casa al gigante sudamericano antes de lo que muchos creían. Y con entera justicia, por la contundencia de los europeos. Pese al fracaso, el DT Carlo Ancelotti seguirá al frente de la selección, pero no Neymar, quien anunció su despedida.
EFE
Danilo Díaz05 de julio, 2026
Erling Haaland completó su obra maestra en el día más importante de su carrera. Martin Odegaard, el capitán de esta Noruega que derrota a Brasil 2-1, lo sabe.

Por eso, cuando se inicia el ritual de golpear el timbal y los hinchas noruegos reman con un grito gutural de combate, le cede el mazo del bombo al extraordinario goleador vikingo para que lidere una liturgia que marca la campaña del elenco nórdico que dirige Stale Solbakken.

La leyenda del centrodelantero de Manchester City escribió un episodio más a los 79’ tras clavar un cabezazo seco, abajo, que superó la resistencia del golero Alisson Becker.

Después, en los 90’, un balazo de zurda que se alojó en el vertical izquierdo del portero brasileño. En el primer tanto aprovechó un centro preciso de Andreas Schjelderup, que también lo habilitó en el segundo.

La tarde abochornada en Nueva Jersey —con una humedad que hace recordar a Barranquilla—, ofreció una mala cara desde el inicio para la escuadra de Carlo Ancelotti.


En los 14’, Orjan Nyland, sobrio arquero de Noruega, detuvo el penal de Bruno Guiamares tras una falta de Kristoffer Ajer denunciada por el VAR.

Un mazazo del que Brasil no se recuperó, y que lo dejó de nuevo sin festejar la sexta corona del orbe, luego del éxito de 2022 en el campeonato que se jugó en Japón y en Corea del Sur.

Desde entonces, la selección verdeamarilla siempre ha sido eliminada por un rival europeo: Francia en Alemania 2006, Holanda en Sudáfrica 2010, Alemania como local en 2014, Bélgica en Rusia 2018, Croacia en Qatar 2022 y ahora Noruega en Norteamérica 2026. Como para analizarlo de manera exhaustiva.

Ancelotti propuso ante los sólidos nórdicos un planteo conservador y entregó por largos pasajes la pelota a los noruegos, con Casemiro delante de la línea de cuatro defensores, dejando a Vinicius como único punta.

El atacante de Real Madrid se movía desde la izquierda al centro, en una delantera que completaban Martinelli enganchado, Matheus Cunha y Rayan en la derecha.


Y a diferencia de las versiones tradicionales de Brasil, esta vez no hubo presencia ofensiva de los laterales Danilo y Douglas Santos.

El veterano técnico italiano apostó a construir todo su proyecto sobre la base de los piques de Vinicius y lo terminó pagando con el regreso apresurado a casa.

Cuando las nubes del fracaso se acercaban, optó por el ingreso de Endrick, que tuvo un mano a mano y desvió. También ingresó Neymar, autor del penal en los descuentos, en un intento de sumar gente para desarmar el sólido bloque que formaron los zagueros centrales Kristoffer Ajer y Lysaker Heggem.

“Brasil pierde la copa”, dice siempre la prensa brasileña, que no lapidó a Ancelotti en una rueda de prensa tranquila. La sensación es que todos estaban impactados por una frustración que llega cuando en silencio se fraguaban las esperanzas de la sexta corona.


Brasil y la CBF iniciarán esta travesía por el desierto en un Mundial que empieza a resolver los ocho mejores.

Ajeno a este drama, Haaland cantó con sus compañeros y la fiel hinchada que los acompaña el “Take On Me”, un himno de la banda noruega A-ha. Tienen derecho a festejar, porque han consumado la victoria más importante de su historia.

La zurda de Odegaard es la clave en una mitad de la cancha en la que Berge y Berg no claudican en la recuperación, pero también generan al momento de pasar la pelota.

Noruega es cuartofinalista y no es un despropósito pensar en cosas grandes. Posee un poder de gol extraordinario con Haaland, acaso el mejor atacante central de las últimas dos décadas.

El hombre de Manchester City es un acorazado con dinamita en su botín izquierdo, vivaz para anticipar con la cabeza o irrumpir en el segundo palo. Es la bandera de un país pequeño que hoy está en condiciones de pelearle y ganarle a cualquiera.

Alguien dirá que hacen trampa. Es posible, porque tener a Haaland en el equipo es como entrar con doce jugadores.
Danilo Díaz

es un comentarista, periodista deportivo y escritor chileno. En 2009 obtuvo el premio de Premio Nacional de Periodismo Deportivo de Chile.

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