Santiago de Chile.   Mié 20-05-2026
20:04

De Ancelotti a Bielsa y de Tuchel a Deschamps, un hervidero de ideas técnicas en el Mundial 2026

Entre los 48 estrategas que competirán en la Copa del Mundo no falta nada: dos campeones del orbe, superioridad argentina en número (seis seleccionadores), técnicos que administran y otros que intervienen, la nueva guardia alemana, puristas del juego posicional y paladines del pragmatismo. “No gana necesariamente la idea de juego más avanzada, sino la que logra adaptarse mejor al contexto, al tiempo limitado y a la naturaleza emocional de un Mundial”, apuntan los especialistas. “Este torneo puede empezar a mostrar una ruptura con la hegemonía del fútbol hipercontrolado y automatizado que domina hoy, y ahí los africanos pueden convertirse en el gran factor disruptivo”, advierten. 
Foto: Associated Press.
Nunca antes hubo tantos entrenadores en la cita cúlmine. Ideas técnicas para elegir, 48 entrenadores, tipos de vieja escuela y otros innovadores. Una brecha etaria de cuatro décadas que tiene al neerlandés Dick Advocaat (78) y al alemán Julian Nagelsmann (38) en los extremos. Un hervidero de estilos para apreciar en 104 partidos durante 39 días.


Si Marcelo Bielsa es referencia obligada, el italiano Carlo Ancelotti (66) asoma como figura de culto, con una bitácora inmaculada. Su desembarco en estas instancias después de ganar todo (campeón en las cinco ligas top de Europa además de exhibir cinco títulos de Champions League) con un estilo aparentemente desprendido de la obsesión por la pizarra, genera expectativas. Más si lo hace al mando de Brasil, que busca la corona después 24 años.


“Carletto” ya deslizó que no regalará en la cita máxima. “Los dos últimos mundiales que ganó Brasil fueron en 1994 y 2002. Todos recuerdan, y yo también, a la dupla Romario y Bebeto, por supuesto al trío Ronaldinho, Rivaldo y Ronaldo. Pero no olvido que en el 94, Brasil jugaba con dos líneas de cuatro, con cuatro defensas fuertes y cuatro mediocampistas fuertes: Mazinho, Dunga, Mauro Silva, Zinho. Todos mediocampistas. Sin extremos. Y arriba Romario y Bebeto. Y el 2002 no olvido que, por primera vez en un Mundial, Brasil jugó con tres centrales. La combinación entre organización defensiva y talento es la clave del éxito, y estamos trabajando en ello”, expuso en una entrevista en The Athletic.



“Va a ser muy interesante ver el debut de Ancelotti en una Copa del Mundo y cómo logrará trasladar sus ideas al contexto de una selección. Tiene una capacidad muy especial para gestionar grandes jugadores y adaptar estructuras según el rival y el momento del partido”, vislumbra Leonardo Miranda, analista de rendimiento de la Academy CBF.


“Bielsa no va cambiar sus automatismos para atacar, con amplitud, leer mucho del rival y a partir de eso adaptar el dibujo. Uruguay históricamante ha sido pragmático, de conservar el resultado y que pase el tiempo, eso ha tenido dificultades con el ‘profe’ que busca ir siempre la frente. Y lo que no vamos a ver con él, es tirar la pelota arriba para ir a presionar a partir de la segunda pelota, eso lo considera aberrante”, ilustra Francisco Varela, que colaboró en el staff de analistas del rosarino en la Roja.


La escuela neerlandesa
—ya casi sin vestigios del “Fútbol Total”— ofrece a Ronald Koeman, además de Advocaat en el debutante Curazao, mientras que la nueva corriente de entrenadores alemanes se encarna en Thomas Tuchel (Inglaterra), Nagelsmann (la ‘Mannschatf’) y Ralf Rangnick (Austria), que se autodefine como padre de una vertiente que también incluye el ‘gegenpressing’ de Jurgen Klopp.


“Rangnick tiene ideas brillantes sobre presión, ocupación de espacios y dinámica colectiva. Creo que puede montar un equipo extremadamente organizado y competitivo. Sobre Tuchel, para mí su gran diferencial es la capacidad de controlar los partidos desde la estructura. Sus equipos normalmente entienden muy bien cuándo acelerar, cuándo pausar, cómo defender espacios y cómo generar superioridades. Además, es uno de los entrenadores más flexibles tácticamente del fútbol actual”, enseña Miranda.


“Cada DT tiene su filosofía propia, y se podrán ver modelos de juego concretos. Pero, también pienso que el Mundial termina empujando hacia cierto pragmatismo. El formato corto de la competición, el tiempo limitado de entrenamientos y el peso emocional de cada partido obligan a simplificar las cosas con el objetivo de ganar partidos. Sin tiempo para automatizar ideas de juego como en los clubes, entonces habrá una combinación de eficiencia, adaptación y filosofía propia. La mayoría de los equipos jugarán de una manera que exige el fútbol actual: alta intensidad, polivalencia táctica, presión alta, bloques defensivos muy ordenados, transiciones”, observa Gabriel Calderón Pellegrini, entrenador hispano con licencia UEFA Pro.


“Bielsa probablemente mantendrá su agresividad y verticalidad; Nagelsmann intentará introducir mecanismos posicionales y flexibilidad estructural; (Luis) De la Fuente buscará asociaciones y control; mientras que técnicos como Scaloni o Deschamps quizá vuelvan a demostrar que la adaptabilidad y la gestión de contextos siguen siendo un valor enorme en torneos cortos. Para concluir, creo que no gana necesariamente la idea de juego más avanzada, sino la que logra adaptarse mejor al contexto, al tiempo limitado y a la naturaleza emocional de un torneo como un Mundial”, profundiza Calderón, director en la Universidad del Real Madrid.


“Este Mundial puede empezar a mostrar una ruptura con la hegemonía del fútbol hipercontrolado y automatizado que domina hoy. Incluso selecciones históricamente creativas, como Brasil, fueron absorbiendo una lógica cada vez más europea, donde el jugador ejecuta comportamientos prefabricados y el margen para la improvisación es menor. En ese contexto, las selecciones africanas pueden convertirse en el gran factor disruptivo del torneo. No necesariamente porque sean las favoritas, sino porque todavía conservan algo que el fútbol moderno fue perdiendo: espacio para el duelo individual, la intuición y la toma de decisiones espontánea dentro del partido”, plantea Juani Jimena, analista argentino y entrenador Conmebol licencia A.


“Equipos como Costa de Marfil o República Democrática del Congo pueden generar partidos menos previsibles, más emocionales y menos dominados por la estructura rígida. Al mismo tiempo, Marruecos representa una paradoja muy interesante. Hoy es probablemente la selección africana más competitiva y sofisticada tácticamente, pero justamente porque logró europeizar gran parte de su funcionamiento. Su gran Mundial en Qatar mostró que África también puede competir desde la disciplina estructural, el control emocional y la organización extrema. Pero eso también deja abierta otra discusión: si el camino hacia el éxito implica necesariamente parecerse cada vez más a Europa. En ese sentido, quizás Senegal sea la selección africana más interesante para observar. Porque parece ubicarse en un punto intermedio muy singular: tiene suficiente estructura táctica y disciplina para competir al máximo nivel, pero sin perder del todo la intensidad física, el riesgo y cierta libertad en la interpretación del juego. No es tan rígida como Marruecos, ni tan caótica como otras selecciones africanas. Es, probablemente, el mejor equilibrio entre organización y espontaneidad”, aventura Jimena.


¿Entrenadores de la armada africana? Mohamed Ouahbi (Marruecos, el mismo que ganó el Sub 20 en Chile), Aliou Cissé (Senegal), Hossam Hassan (Egipto), el portugués Carlos Queiroz (Ghana), el suizo Vladimir Petkovic (Argelia), Sabri Lamouchi (Tunez), Emerse Faé (Costa de Marfil), Bubista (Cabo Verde), el belga Hugo Broos (Sudáfrica) y el galo Sébastien Desabre (Congo).


Miranda abre el prisma y apunta a dos de los tres anfitriones: “Me llama mucho la atención Mauricio Pochettino en una selección. Me parece un entrenador muy interesante desde lo táctico, sobre todo por la intensidad de sus equipos, las presiones coordinadas y la forma en que organiza los espacios sin balón. Otro nombre que quiero seguir de cerca es Jesse Marsch (coach curtido al alero de proyecto Red Bull). Canadá mostró una organización muy buena en el último Mundial (con John Herdman en el banquillo), con una idea clara de presión, transiciones rápidas y mucha disciplina colectiva”.


Una mesa larga, con Didier Deschamps (llegó a las últimas dos finales) y Lionel Scaloni (campeón vigente) en las cabeceras. Menciones para el oficio del catalán Roberto Martínez (ganó Nations League con Portugal y antes lideró a Bélgica, 3ª en Rusia 2018) y Zlatko Dalic (final y semi con Croacia en los dos últimos eventos planetaris) y revancha para Julen Lopetegui (Qatar), de traumática salida días antes del Mundial 2018.
Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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