El clásico de Juan Martín Lucero en Macul, pero ahora en la trinchera archienemiga
El artillero que deslumbró en Colo Colo 2022 y emigró a Brasil pese a mantener contrato vigente, dejó ronchas en Pedrero y un litigio que perduró por años. El ariete agigantó la distancia anotándole al Cacique con Fortaleza en la Libertadores 2025 y más ahora firmando por la U. “Ningún jugador de su nivel se amilana por el público”, sentencian los especialistas.
El menú de la 199ª edición del Superclásico asoma enjundioso y en la carta se anota el regreso de Juan Martín Lucero al Monumental, recinto donde el mendocino se ganó la idolatría (anotó 24 goles en 39 juegos) y el rechazo de los colocolinos en la misma dosis.
“Incómodo puede ser (para él), pero a Lucero no le importó dejar un contrato firmado e irse a Brasil y tampoco le importó volver a Chile y firmar en el archirrival, la verdad no creo que le importe para nada como será recibido, y lo digo basado en las decisiones que ha tomado. A mi me gusta el fútbol con más compromiso con la insignia, porque ¿usted conoce a algún hincha que se haya cambiado de equipo? (…) Hoy el sistema es distinto y el futbolista actual no defiende la camiseta preferida, defiende el mejor contrato de trabajo, es la realidad”, reflexiona Ricardo Dabrowski, ariete argentino que marcó época en Colo Colo.
El “Gato” logró un nivel superlativo en el campaña 2022 defendiendo a los albos, siendo campeón y goleador, suficiente para que Blanco y Negro (ByN) decidiera hacer uso de la opción de compra pactada en el contrato: 900 mil dólares y un acuerdo por tres temporadas. Sin embargo, el atacante después de viajar a presenciar el Mundial de Qatar decidió emprender nuevo rumbo: firmó en Fortaleza. ByN empezó un litigio que escaló a la FIFA y el TAS, intentando incluso inhabilitar al futbolista. Dos años después la sentencia final estimó que Lucero y el club brasileño procedieron de forma regular, mientras Colo Colo acumuló una indemnización que bordeó los US$ 1,7 millones. “Se pagó en distintas ocasiones”, revelan en Macul.
La antipatía de los hinchas albos con Lucero fue inmediata.
Y se reflejó en la Copa Libertadores 2025, cuando el goleador se cruzó con el Cacique en la fase de grupos. En el partido en el Monumental, la infausta jornada que terminó con dos hinchas fallecidos, la invasión al campo de juego y posterior suspensión, el argentino salió como capitán de “Leao do Pici”, generando la tirria de los colocolinos e incluso desprecio de algunos excompañeros (Esteban Pavez y Emiliano Amor casi lo ignoraron en el saludo protocolar). Lucero jamás perdió la compostura y en la revancha en Brasil demostró su valía anotando el último gol en la paliza 4-0 que sufrió el equipo de Jorge Almirón. Y lo celebró como se debe.
"SABE JUGAR CON PRESIÓN"
“No voy hablar de mi pasado”, dijo Lucero (34 años) cuando fue presentado como refuerzo azul. El domingo jugará el Superclásico, instancia que ya disputó anotando dos goles a Cristóbal Campos en el 3-1 disputado en Talca. Ahora defenderá el escudo del “Chuncho”.
“Él se fue muy mala forma de Colo Colo, porque cualquiera aspira a un futuro mejor, a un contrato más interesante y a una liga con más proyección, pero como él se fue el hincha no lo perdona. Es un jugador grande, con experiencia, que sabe enfrentar situaciones de presión, a tener hinchadas en contra, que le griten cosas. Me gustaría ver cual sea su reacción en caso que convierta un gol, ojalá que no, a ver cómo se lo tomaría la gente. También es cierto que uno se debe a su camiseta y él debe defender al club donde está prestando servicios, es complejo”, anticipa Leonel Herrera Silva, exatacante albo.
Fernando Vergara, goleador que defendió ambas camisetas, entiende que jugadores del target de Lucero están indemnes al entorno. “A ningún jugador lo amilana o lo hace perder condiciones, virtudes, cuando le gritan en contra; al contrario, incluso le puede favorecer en lo anímico, estamos hablamos de futbolistas que compiten en alto nivel, él viene de Brasil; que la gente te pifie puede ser hasta un hándicap, los hace hasta más peligroso porque a estos jugadores les resalta la personalidad, lo toman como un desafío, no creo que (el clima de Pedrero) lo amilane”, advierte.
“Yo creo que a un jugador sí lo molestan las pifias, es incómodo, algunos lo sienten y bajan el rendimiento. Yo la verdad no entiendo al público actual”, acredita Miguel Ángel Gamboa, mundialista que vistió de blanco y azul.
“MARCARÁ DIFERENCIAS"
Mauro Gerk fue uno de los técnicos que más influyó en el repertorio de Lucero en el área. “Sigo su campaña, es un jugador maduro que entiende bien la posición, se mueve de otra manera en el área, sigue teniendo el olfato goleador, donde va marca esa diferencia y hace goles. Supe que fue al (rival) clásico de Colo Colo y todas las miradas están sobre él, seguramente marcará la diferencia, conoce el fútbol chileno, sabe lo que es rendir en un club grande y ya marcó diferencias, le va a venir bien la vuelta a Chile”, dice el exariete que coincidió con el “Gato” en Defensa y Justicia y Xolos de Tijuana.
“Lucero tiene una técnica de golpeo envidiable, siempre busca el lugar más lejano del arquero”, refuerza Gerk.
El brasileño Leonardo Miranda, analista de rendimiento de la CBF Academy, entrega detalles la versión más reciente del “18” azul. “En Fortaleza tuvo buen nivel, sobre todo en 2023 y 2024, siendo un ‘9’ muy confiable, con gol y presencia en partidos grandes. Es un delantero de área, de fijar centrales, atacar el primer palo y finalizar rápido, y casi siempre jugó como centrodelantero único, acompañado por extremos o atacantes móviles. En algunos partidos puntuales compartió frente de ataque con otro delantero, pero su rol principal fue claramente el de referencia central. En la U debería marcar diferencia si el equipo lo abastece bien: ya no está en su pico máximo, pero sigue siendo un jugador con oficio, jerarquía y olfato goleador”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







