Mosa quiere el control total en Colo Colo: el Club Social y los accionistas minoritarios perderían toda su influencia
Mediante una comunicación enviada a la Bolsa de Comercio de Santiago, el presidente de Blanco y Negro (ByN) realizó una Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) por hasta 30 millones de títulos de la serie B, equivalente al 30% de la sociedad. El objetivo de Mosa es llegar al 66,0% de la propiedad, es decir, ostentar el poder total. “Así, la opinión del Club Social y Deportivo será solo comparsa y sus votos no tendrán preponderancia”, apunta Fernando Monsalve, expresidente de la Corporación.
Aníbal Mosa siempre pidió que no lo llamaran empresario. Prefería comerciante: “Soy un comerciante y los comerciantes saben cuándo esperar, cuándo vender y cuándo comprar”.
Primero, en 2010, adquirió el 12,5% de los títulos que Sebastián Piñera tenía en Blanco y Negro (ByN). Dos años después la inversión creció al 24,5%. Y en 2014 pasó a ser el mayor accionista del club, con el 36%.
Insaciable, hoy va por más: argumentando disponer de una participación “que le permita consolidar una posición de control en la sociedad” con el fin de “facilitar la toma de decisiones estratégicas y promover una gestión coherente y de largo plazo, en beneficio del desarrollo institucional y financiero de la sociedad”, Mosa realizó, a través de Inversiones Panitao Limitada, una Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) por hasta 30 millones de títulos de la serie B, equivalente al 30% de la sociedad.
En términos simples, Mosa está dispuesto a comprar a buen precio —$150 cada título, un 61% por sobre el valor del mercado al momento de la oferta, que era de $93— el 30% a quien quiera vender. La propuesta se extenderá hasta el 19 de febrero y el objetivo es solo uno: llegar al 66,061% de la propiedad, es decir, ostentar el poder total.
“Es un proceso que nos interesa sobremanera, más todavía a nueve años del término del contrato de concesión vigente, instancia en que pasaremos a controlar el 50% o 99% por ciento de la propiedad de ByN. Estaremos muy atentos, porque a nuestro entender se va iniciando una transición hacia ese cambio de propiedad, en que ningún proyecto deportivo o institucional subsiste sin el Club, sus socios y socias”, apuntó el Club Social y Deportivo Colo Colo.
En dicha corporación, en todo caso, se toman las cosas con calma. “Veamos primero si esto resulta, porque es necesario que desde el bloque opositor vendan sus acciones”, confidencian. Desde el sector antagonista a Mosa reconocen que la oferta es buena, pero que muchas ganas de vender no hay, “porque siempre hemos pensado en Colo Colo, en el club, y permitir el poder total no es lo que nos representa”.
“Es sorpresiva la OPA lanzada por Mosa. Lo que busca, como se reconoce, es tener el control mayoritario y absoluto de ByN. Es lo más parecido a lo que pasa en Azul Azul, donde daba lo mismo lo que opinara el sector Schapira o la universidad, porque Michael Clark dominaba todo. Si Mosa pasa a tener el control, la opinión del Club Social o los directores del club será a modo de comparsa. No harían contrapeso y sus votos no tendrán la preponderancia de hoy”, reconoce Fernando Monsalve, presidente de la Corporación entre 2014 y 2018.
“Mosa no quiere oposición; sus decisiones y su mandato no se verán año a año, perdurarán en el tiempo. Nadie lo podrá sacar. Todo va a depender de él; si hay malas decisiones o si, otra vez, Colo Colo está a punto de irse a Primera B, será cosa de él. Es una jugada muy llamativa, agresiva, en el tenor de que quedan solo nueve años para que cambien las condiciones del contrato de concesión”, agrega Monsalve.
Detalle importante es el último punto que marca Monsalve, porque en 2035 ByN debe pagar la deuda con el Fisco, que en el Monumental estiman en los $10 mil millones.
Si ByN termina con la deuda, el club y los accionistas serán propietarios de la sociedad en partes iguales. En el caso de que Mosa llegue a ostentar el 66%, en 2035 ese porcentaje bajará al 33%.
Si, en cambio, ByN no paga la proporción cambiará drásticamente: 99% dominio del club y un 1% para los accionistas.
No es, en consecuencia, que en 2035 se acabe el contrato de concesión; éste seguirá operando aunque, claramente, en otros términos.
Conocedores de la realidad de Colo Colo aceptan la realidad: “La acción está tan baja porque la administración es un desastre, porque hay números negativos, porque no se logró nada deportivamente, porque el centenario fue paupérrimo y porque el proyecto estadio no es concreto… Por eso está a $93. Y hoy quieren aprovecharse de su mala administración”.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







