Jorge Uauy: “Si Unión e Iquique quieren perjudicar a la industria, corresponde la desafiliación”
El presidente de Palestino resume el pensamiento de muchos clubes ante la intención de hispanos y celestes de acudir a los tribunales de justicia para tratar de salvar la categoría por secretaría.
La lucha por el descenso se sigue jugando afuera de la cancha.
La amenaza de desafiliación no ha contenido el intento de Unión Española y Deportes Iquique de salvarse por secretaría, y ambos equipos planean llevar el caso ante la justicia civil, amparados en las diferencias entre el reglamento de la ANFP y las bases del campeonato 2025.
Para esta semana se espera la presentación de un escrito por parte de ambos clubes, que apuestan a una estrategia de judicialización que podría modificar la programación del fútbol chileno si es que los tribunales dictaminan órdenes de no innovar mientras se resuelve la disputa.
Dicha opción tiene a la ANFP, a TNT Sports y al resto de los clubes muy molestos.
“En la vida y en el fútbol deben haber principios y aceptar las consecuencias de jugar bajo reglas claras, conocidas y aceptadas por todos, como lo es en este caso. El no hacerlo es inconsecuente, impresentable y va contra el fair play. Yo no estoy a cargo de la ANFP, pero así debería ser”, dice el presidente de Palestino, Jorge Uauy.
Para el timonel árabe, las consecuencias para los descendidos deben ser ejemplificadoras: “Corresponde la desafiliación en caso que quieran perjudicar a toda la industria y persistan en esta reclamación ante la justicia ordinaria”, dice.
El abogado Cristóbal Osorio, exjefe de gabinete del Ministerio del Interior, revisará hoy junto a los dirigentes de Unión e Iquique el informe de factibilidad solicitado para llevar la causa ante la justicia. La denuncia se realizaría mañana.
“Cualquier intento por evitar el descenso en tribunales significaría romper de facto el acuerdo con TNT”, advierten timoneles de los clubes en referencia al cuaderno de cargos que entregó la cadena televisiva para esta temporada, el cual exige que “la suspensión de un partido deberá generar una o más propuestas de una nueva fecha en un plazo máximo de 7 días corridos, la que no podrá exceder de 21 días corridos de la fecha original del partido suspendido”.
En el resto de los clubes hay enojo especialmente con Sabino Aguad, gerente general de los hispanos, quien fue uno de los líderes de la negociación con TNT Sports, y quien ahora aparece apoyando una eventual demanda que pone en jaque ese arreglo que, como se recordará, fue un verdadero “salvavidas” para el fútbol chileno luego de los incumplimientos de contrato en que cayó con el canal.
Consultado al respecto, Aguad declinó realizar comentarios.
¿En qué se apoya la ANFP para amenazar con expulsar a Unión Española e Iquique? En su normativa se determina como causal de desafiliación “incurrir en incumplimientos graves de los Estatutos y Reglamentos, no acatar injustificadamente los acuerdos del Consejo y/o del Directorio, o las resoluciones emanadas de los órganos jurisdiccionales de la Asociación”.
Para que proceda, la desafiliación de clubes debe ser aprobada por cuatro quintos de los equipos con derecho a voto. Los elencos sancionados solo podrían regresar al profesionalismo realizando el camino completo desde el amateurismo.
Tanto hispanos como celestes esperan el análisis del informe de factibilidad para definir lo que harán. Mientras tanto, Unión Española volvió a los entrenamientos este fin de semana con Emiliano Vecchio como gran novedad. “Es muy importante estar acá en un momento tan difícil”, expresó el volante de 37 años. El plantel hispano se reforzó con Julio Fierro (proveniente de Deportes Copiapó), Martín Ormeño (Puerto Montt), Hans Salinas (Deportes Iquique) y Mitchell Wassenne (Concón National).

Jorge Uauy (Palestino) y Juan Tagle (Universidad Católica) están entre los mayores críticos de las acciones propuestas por Unión Española e Iquique. Foto: Prisma
EL REGLAMENTO CONTRA BASES Y ESTATUTOS
La contradicción es evidente. Unión Española e Iquique se amparan en el artículo 90 del reglamento de la ANFP, el que establece que el descenso de los equipos se determina por el promedio de puntos de las últimas tres temporadas. Dicho documento se actualizó por última vez en junio del 2024, pero ese apartado no se modificó.
Para el ente rector del fútbol chileno, la fórmula que corresponde es el que dicta el artículo 88 de las Bases del Campeonato Nacional de Primera División 2025, es decir, pierden la categoría los dos equipos con menos puntos acumulados en la tabla anual.
Dichas bases fueron aprobadas por los clubes “rebeldes” a comienzos del año pasado y el torneo se jugó de acuerdo a sus reglas sin ninguna impugnación.
Desde Quilín ratificaron los descensos de hispanos y nortinos, rechazando la normativa anterior por “desuso práctico”, ya que solo se aplicó en la temporada 2005 y quedó “tácitamente derogada por las modificaciones estatutarias posteriores de 2012 y 2022”, las cuales fueron firmadas por todos los equipos.
¿Por qué persistió durante tantos años una norma desactualizada y que contradijo las bases de sucesivos torneos sin que nadie se diera cuenta antes? Los clubes admiten que se trató de un grosero error.
Unión e Iquique se afirman en que el artículo 91 del reglamento dice que “las bases de las competencias no podrán contener disposiciones contrarias” al referido cuerpo normativo, estableciendo una clara jerarquía que les daría la razón. Eso es lo que tratarían de demostrar en tribunales.
Matías García
es colaborador en Deportes El Mercurio. Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con experiencia en coberturas y transmisiones deportivas.







