Colo Colo tiene una onerosa deuda con un factoring y proyecta un déficit de US$ 3 millones en 2025
Aunque parezca exagerado, el término “default” (o cesación de pago) brota natural entre los accionistas mayoritarios de la concesionaria: “La insolvencia económica es crítica”, admiten. ByN debe más de $2 mil millones a factoring (“los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos”, sostienen) y se proyecta un hoyo financiero de proporciones. El problema se agudizará enormemente si los albos no clasifican a la Sudamericana.
Ocurrió hace no mucho, precisamente en mayo: en plena sesión del directorio de Blanco y Negro, Edison Marchant y Eduardo Ugarte —los representantes del Club Social y Deportivo en la mesa de la concesionaria— pidieron aprobar millones de pesos para una de las tantas celebraciones del Centenario.
“Cuidado, cuidado, que la situación económica es delicada y si seguimos así a fin de año vamos a quebrar…”, fue la observación que realizaron los miembros del bloque opositor.
“No hablen tonteras”, fue la respuesta del Club Social.
No fue gratuito el alcance hecho en la reunión: “Si las cosas no se corrigen a la brevedad, podemos llegar a enfrentar problemas muy complejos, incluso de tipo financiero”, advirtió Alfredo Stöhwing, a El Mercurio, en septiembre pasado.
El aviso del expresidente de ByN es una realidad, tanto que el término “default”, o cesación de pago, es conversación de cada día en el directorio. “Necesito actualizar los cálculos. No me extrañaría que tengamos un déficit de caja de alrededor de US$ 3 millones y creciendo”, adelanta un componente de la mesa.
¿Por qué Colo Colo llega a tener un débito de esa naturaleza? “Los ingresos no han alcanzado para pagar los gastos y se ha ido acumulando una deuda de ese nivel”, responden en el Monumental.
Y claro: se estructuró una plantilla superior al millón 200 mil dólares mensuales pensando en llegar a los cuartos de final de la Copa Libertadores (el equipo fue eliminado en primera ronda y ni siquiera le alcanzó para la Sudamericana), en recaudaciones millonarias (solo jugó un partido internacional con público), en ganar la Copa Chile (no superó la fase de grupos) y el Torneo Nacional (está 8º).
Como las deudas fueron creciendo y, lo peor, tienen arrastre de años, ByN debió recurrir a factoring para saldarlas. “Cuando salimos de la quiebra, una de las condiciones era que no se podía pedir dinero a los bancos. Colo Colo y la U no son objeto de créditos bancarios. Entonces no queda más remedio que pedir dinero en otro lado”, confidenciaron en Macul.
El monto llega, fácilmente, a los $2 mil millones
Hay más: “No estamos cumpliendo los compromisos con los jugadores, que están o ya se fueron, con los que nos habíamos comprometidos a pagar parte de su pase”, reconocen.
Por eso la demanda de Darío Lezcano ante la FIFA: el delantero paraguayo pide US$ 870 mil correspondientes al arriendo de su carta.
La realidad podría ser peor si Colo Colo no clasifica a la Sudamericana, objetivo que se cumplirá solo si derrota a Audax Italiano y Cobresal pierde con Ñublense, en la última fecha del torneo.
De no hacerlo dejará de percibir cerca de US$ 240 mil por disputar la eliminatoria ante otro equipo chileno y más de US$ 1 millón por los tres partidos de local en la fase de grupos, sin contar con los US$ 115 mil que entrega la Conmebol por mérito deportivo, es decir, por cada partido ganado.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







