Santiago de Chile.   Sáb 04-04-2026
3:11

Lucas Menossi: “A todos nos gusta jugar bien, pero siempre prefiero ganar, como sea”

El nuevo volante cruzado tiene la sensibilidad del pase y del estilo asociado, pero no romantiza el juego. “La pelota cuando más la tienen los mejores y los más creativos, es mejor”, dice. Estaba destinado a jugar en la UC: debutó en Primera con Arruabarrena y brilló con Gorosito, ambos en Tigre. “Quiero salir campeón con Católica”, suelta. Habla del nivel de ‘Nico’ Castillo, de su poca tolerancia a la derrota y de la necesidad de "romper" desde la línea media.
Foto: Héctor Aravena.
Claudio Herrera de la Fuente03 de febrero, 2024
“Nací en San Isidro, soy de Beccar, al norte de Buenos Aires, ahí hay de todo, barrios de clase muy alta y a cinco cuadras están lo que llamamos nosotros villas; mi papá es ingeniero y mi mamá ama de casa. Mi familia, amigos, todos hinchas de Tigre. Crecí cerca de la cancha y cuando tenía la edad de entender más, el club ascendió de tercera a segunda categoría, y después a Primera. Recuerdo el equipo donde estaban (Martin) Galmarini, (Daniel) Islas, (Juan) Blengio, (Diego) Castaño, el “Chino” Luna, esos jugadores me marcaron. Después miraba a otros como Riquelme, Aimar, Gago, pero un ídolo no tuve”, relata Lucas Menossi (31 años), el volante que incorporó Universidad Católica.

“En el barrio yo era uno más, nunca destaqué por sobre el resto a la hora de jugar. ¿Si quería ser futbolista? Uno arranca porque le gusta jugar, nada más, juegas todo el día al baby, después a cancha de 11 y cuando vas creciendo entiendes que tienes que hacer las cosas bien, cuidarte y se hace difícil porque todos quieren estar en tu lugar. Jugué de delantero alguna vez de chico, pero en Tigre me probé de ‘8’, y al segundo año ya me metieron al medio, de ‘5’ o ‘doble 5’, ahí me sentí cómodo porque tienes más panorama”, cuenta en una abrasadora tarde santiaguina al teléfono.

La bitácora de su carrera empezó a salpicarse con personajes ligados al historial cruzado. Fue Rodolfo Arruabarrena, campeón en 2010 con la UC, quien lo hizo debutar en el primer equipo del “Matador” y su mejor versión la logró con Néstor Gorosito en el mando.

Gorosito alguna vez dijo que usted valía 30 palos verdes, ¿exageró o tenía un nivel superlativo?

“No, lo que pasa es que “Pipo” siempre me trató muy bien, me quería mucho. Obviamente fue una exageración, en esa época nos fue bien y había un plantel muy bueno: estaba (Lucas) Janson que ahora está en Boca, Walter (Montillo) con toda la trayectoria, ‘Seba’ Prediguer, con el que jugamos muchos años, “Cachete” Morales, (Federico) González, todos buenos jugadores y se hacía fácil jugar ahí. No hablé ahora con 'Pipo' pero cuando me dirigió siempre decía lo lindo que era este club y lo bien que lo pasó aquí”.


—Usted es un jugador asociativo y el pase conlleva mucha información: puede ir al pie o al espacio, la velocidad que lleva, la pierna del compañero que recibe, ¿todo eso usted lo procesa o juega más por instinto?

“Creo que eso depende mucho del compañero, la importancia de conocerse, algunos prefieren la pelota al pie, otros al espacio, pasa por entenderse y conocer bien al compañero, y después está en uno ejecutar bien. Para mí un buen partido es tocar mucho la pelota, no perderla, y no solo remitirse a dar ese pase seguro; arriesgar también, hacer lo que merece la jugada en cada momento”.

—Un entrenador advertía que el fútbol calle, donde el balón lo tienen más tiempo los que mejor juegan, se ve desplazado por la democratización del pase, donde todos participan en la circulación, ¿está de acuerdo?

“Sí, un poco, depende, la pelota cuando más la tienen los mejores y más creativos es mejor, pero con el avance del fútbol hoy hasta los arqueros deben saber jugar con el pie”.

—¿Cuál es la posición donde logró su mejor versión?

“Tuve dos temporadas muy buenas, una al lado de un volante de contención y yo más suelto, y otro jugando con tres volantes: yo como interno, ‘Equi’ Fernández —en Boca ahora— de ‘5’ y Alexis Castro de interno, y arriba (Facundo) Colidio, (Mateo) Retegui y (Blas) Armoa, buen equipo teníamos”.

—¿Romper libre desde atrás al área es una necesidad para un volante por la carencia de espacios?

“Sí, porque nadie los espera en el área, todos los defensores están marcando al goleador y a los extremos, nadie espera a los volantes, y se nos puede hacer más fácil, es fundamental”.


“Hemos hablado con ‘Nico’ (Núñez), antes de llegar tuvimos tres charlas, después en Lima, es muy claro, él quiere un equipo que trate bien la pelota y ataque mucho, que salga la pelota limpia de abajo con mucha tenencia. Trato de mirar todo, los buenos equipos, al Brighton lo miraba mucho cuando estaba (Alexis) MacAllister, pero también sigo el Ascenso de mi país”, dice.

—¿Qué entiende por jugar bien?

“Jugar bien es cuando ayudas al equipo, cada jugador tiene sus características, al mismo tiempo debes cumplir una tarea individual en el campo y eso después se hace colectivo, eso es jugar bien”.

—¿No le llena solo ganar?

“Obviamente a todos nos gusta jugar bien, pero siempre prefiero ganar, como sea, obvio que nos gusta ganar tranquilos, haciendo varios goles, pero entre jugar bien y no ganar, no, yo prefiero ganar siempre (…) Me gusta estar en un club donde también se valore la forma, me encanta ganar y si se puede lograr jugando bien sería fantástico, trabajamos para lograr eso”.

—Usted dijo que quiere estar a la altura en la UC, ¿qué significa aquello?

“Llegar a un equipo grande, un país nuevo, Católica tiene que pelear por el campeonato, por la Copa Chile y por entrar en la Copa Sudamericana, hablo de rendir en un nivel alto para estar a la altura de un grande, tengo que tener un nivel alto. Con Coquimbo (5 marzo) será crucial, es muy importante porque el club debe jugar una copa internacional, da prestigio y lo vamos a tomar como una final”.

Menossi también habla de perder. “Pasa mucho en nuestra carrera, perdemos más de lo que ganamos y todavía me cuesta aceptar la derrota, me pone mal”, admite. Mal también se puso cuando se perdió su único coqueteo con la selección argentina. “Me habían llamado para los Panamericanos 2019, como una de las tres excepciones mayores, pero en ese momento los equipos no querían dar a los futbolistas, no era obligación y terminaron llevando solo chicos y quedé fuera, era mi primera oportunidad, pero se cayó todo”, detalla.

Dice que el mejor futbolista en la competencia argentina 2023 fue Nicolás De la Cruz (“muy completo, dinámico, patea con las dos piernas, mete goles, hace jugar al equipo, hace todo bien”) y reconoce que lo sorprende Nicolás Castillo. “Ya sabía de su trayectoria, Emanuel Aguilera, hoy en Defensa, lo conoció en América y me hablaba de él, pero cuando lo tienes al lado te das cuenta de la calidad, con sus controles es capaz de ganar un tiempo, un jugador distinto”, suelta.

En la despedida, deja su anhelo. “Sería un sueño salir campeón con la Católica, el objetivo es claro y vamos a ir por eso. Me gustaría quedarme un rato largo, varios años, porque me gustó mucho el club, pero para eso hay que tener rendimiento individual y grupal”.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

Relacionadas
A fondo con...