Sudamericano Sub 17: Chile supera el agobio físico y sobre la hora rescata un punto ante Uruguay
El equipo de Ariel Leporati sufrió con un clima sofocante en Paraguay y con una pelota detenida de los charrúas. Mermada en músculo, la Roja fue de menos a más y logró la paridad agónica con acierto del curicano Lucas López (1-1). “Lo dimos todo y no bajamos nunca los brazos”, valoró el goleador. El combinado nacional enfrentará el martes a Colombia.
Foto: Comunicaciones FFCh
Equipo Deportes03 de abril, 2026
Con los muchachos de ambos bandos fulminados físicamente, porque en Ypané (Paraguay) se jugó con 33 °C y alta humedad, y los músculos endurecidos producto de la fatiga, la selección chilena protagonizó un abordaje conmovedor en los seis minutos de tiempo agregado que se decretaron en el estreno del Sudamericano Sub 17, que repartirá siete plazas al Mundial respectivo.
Y tuvo rédito, porque el zaguero Lucas López, que ayer cumplía 16 años bien disimulados en su envergadura (1,91 de estatura), recibió minutos antes la orden de sumarse al área rival como un tercer centroatacante, junto a Amaro Pérez y Amaro Riveros, para intentar capturar alguno de los centros y abollar la armadura uruguaya, a esa altura poco prolija tras el desgaste descomunal que les significó a los orientales intentar disimular la expulsión de Lautaro Blengio (doble falta sobre León Palma).
Empató Chile en el último suspiro, casi devolviendo la mano que muchas veces en la historia sufrió frente a los propios charrúas.
El centro del zurdo Bayron Lizama, el jugador más profundo en el complemento, quedó servido tras un rebote para el disparo decidido de López (90+4’), testimonio de un desahogo gigante y premio para una búsqueda con denuedo.
Chile, en este contexto climático, no la cuenta dos veces. Jugar con el resultado en contra en el horno de Ypané puede llevar al colapso. Muchos jugadores abandonaron con contracturas (el capitán Joaquín Muñoz, por ejemplo) y el trámite se terminó desvirtuando.
El equipo de Ariel Leporati completó un primer tiempo pobre y concedió un gol después de un córner (cabezazo de Gabriel da Silva que se elevó imponente ante la marca zonal del fondo chileno). Algún relumbrón de Bayron Barrera en ese período para equilibrar, pero no mucho más.
REACCIÓN CON CUATRO ATACANTES
Tras el descanso vinieron los mejores pasajes de Chile, que deformó su dibujo inicial para ir a embestir con un 4-2-4. El cruzado Lizama —ingresó por Jonathan Guerrero, extremo de Independiente de Avellaneda— entregó amplitud y Uruguay se empezó a hundir irremediablemente.
Los minutos de Fabián Donoso, recostado sobre la derecha, también añadieron frescura. El jugador de Universidad de Chile tuvo dos veces la chance de anotar: primero un testazo en el travesaño (68’) y luego fallando un mano a mano ante el meta Luis Machín (85’).
El rival inquietó con sus contragolpes hasta que tuvo a Nicolás Scotti en la cancha y luego se quedó sin piernas ni descarga. El zaguero Esteban Páez estuvo en alerta permanente para sostener el envión anímico chileno. Ignacio Cerda, en el eje, también fue un pulmón de auxilio hasta el final.
La Roja salió del embrollo con una fibra anímica de culto. A ello, claro está, deberá sumarle mejor gestión de los momentos y más fineza en los metros final. El premio del Mundial así lo exige.
“Lo dimos todo y logramos el empate, pero merecíamos algo más, ahora hay que dar vuelta la página y concentrarse en el próximo partido. El mérito fue no bajar nunca los brazos, ser un equipo unido, correr todo el partido y meter huevos”, valoró el curicano López.
“En el segundo tiempo hicimos modificaciones y fuimos encontrando más posibilidades, les dije que lo importante era hacer el primer gol porque en estas situaciones uno quiere hacer el tercero antes del primero; tiramos a Lucas (López) al área y por suerte resultó. Nos tocó en un horario jodido, 35 °C y mucha humedad, pero son condiciones para todos iguales y hay que saber cómo administrarlas; si hubiese podido hacer tres cambios más, los hago, porque terminamos con dos o tres jugadores al borde del calambre, pero esto es alto nivel y es lo que queremos para nuestros jugadores. Debemos mejorar, no fue el mejor partido, pero es un gran inicio para lo que viene”, concluyó el DT Leporati.







