José Luis Sierra: “No es relevante si a la Roja llega un DT chileno o extranjero, debe ser alguien que tenga la capacidad”
El “Coto” espera volver a escena, pero no quiere apagar incendios. “Me sentí halagado”, admite después de sonar en la Roja. Defiende su idea. “Es lo que me ha dado éxito”, dice. Habla de los futbolistas que se salen del margen, de la grata sorpresa de Damián Pizarro y de la relevancia de una buena cancha. “No hay que darle excusas al jugador”. Reconoce que el mercado saudí puede ser potenciador para Alexis Sánchez. Un zurdo con ideas propias.
Tomó la cesantía por decisión propia. No quiso renovar su vínculo en junio con Al-Wehda saudí tras conseguir la permanencia. “Es difícil cuando uno no dirige, me pasa que necesito hacer cosas, sobra tiempo, queda un vacío”, admite José Luis Sierra, quien aprovechó el reposo para corregir, con cirugía, un desgaste de cartílago en la rodilla izquierda.
Espera volver a escena, pero rehúye proyectos de salvataje, como le sucedió en los últimos dos clubes que dirigió en Asia. En época de mercado su nombre hasta apareció en las esferas de la selección. “No he hablado con nadie”, avisa, y acepta la charla en un diciembre abrasador.
“Me sorprendió y me sentí halagado, orgulloso de que mi nombre pudiese estar (sonando en la selección), independientemente que solo sea una versión de prensa y que no haya nada concreto, pero que suenen entrenadores chilenos, me parece que se va mirando al técnico local de una manera distinta, aunque sea algo muy puntual. No he tenido ningún contacto, pero igual es gratificante”, insiste.
—¿Es relevante que en esta coyuntura de la selección pueda asumir un seleccionador local o es un deseo más gremial por sobre todo?
“No, es más una posición gremial, los técnicos chilenos han tenido capacidad y trayectoria como para en otros momentos también haber sido posibilidad. Pero no es relevante si es nacional o extranjero, debe ser alguien que tenga la capacidad”.
El zurdo habla del ciclo abortado de Eduardo Berizzo. “Más allá de lo futbolístico, cuando uno no tiene un equipo tan dominante respecto del resto, producto del cambio generacional y distintas razones, los pequeños detalles te marcan los resultados a favor o en contra, y en esta eliminatoria todos los detalles jugaron en contra: el gol anulado con Colombia, la expulsión de (Marcelino) Núñez ante Venezuela cuando se podía intentar una reacción; en el mismo partido con Paraguay no se tuvo muchas ocasiones, pero el rival ninguna... Se pudo ganar 1-0. Al equipo le ha costado mucho hacer goles, pero se podrían tener más puntos, los detalles fueron todos en contra”, repasa.
—¿Pero identificaba una idea?
“Uno se acostumbró a ver a los equipos de Berizzo y cuando me tocó enfrentarlo en O’Higgins era un rival intenso, te presionaba en campo rival, no te dejaba jugar, quizás eso extrañé, pero en el resto Chile tuvo una idea, pero esos detalles no le permitieron tener regularidad”.
—Hace un rato largo la selección es un equipo dominador, pero juega todo al pie, nada al espacio, no tiene rupturas, se hace plano, previsible, ¿lo comparte?
“Puede ser, hay momentos de partidos, más allá de la forma. Cuando a un equipo le cuesta hacer goles es difícil ganar partidos y a Chile le cuesta mucho, depende mucho de los que pueda hacer Alexis Sánchez y él por distintas razones —traspaso al Inter, continuidad— no está en la mejor versión que uno le conoce, que es cuestión de tiempo que la retome. Pero ahí se extrañan alternativas. Más que jugar al pie o al espacio, cuando uno se genera situaciones, que a este nivel no son tantas, porque nadie genera diez chances, hay que aprovecharlas y a Chile le ha faltado eso”.
—¿En el resto de las líneas ve variantes o se queda justo?
“Tiene variantes, la aparición de (Felipe) Loyola, el muchacho de Talleres (Matías Catalán), Paulo Díaz, Maripán, Medel, Gabriel Suazo, el nivel de Brayan Cortés le permite ser un arquero confiable. Después, Pulgar, Vidal cuando está bien, Aránguiz, Echeverría, Marcelino (…) hasta ahí Chile tiene un equipo muy competitivo, en el último cuarto de cancha le falta no solo un jugador que haga goles, además se echa de menos a un tipo como Valdivia o Matías Fernández, capaces de hacer habilitaciones distintas, cambiar un partido o dejar solo un delantero”.
—¿Usted sigue teniendo preferencia por el futbolista técnico o ahora pone más foco al jugador que emocionalmente ofrece más respuestas a distintos escenarios?
“Todo es necesario en el fútbol: el jugador técnico, como Valdivia, el diferente, que es capaz de hacer cosas que nadie espera siempre se valora, y el otro jugador lo mismo, para momentos de los partidos y para sostener campañas. Todos son complementarios, en un equipo hay que tener de todo: tipos rápidos, técnicos, temperamentales, de marca, juego aéreo, complementarlos a todos es lo fundamental”.
Creo que es más complejo que pasarle la pelota al que tiene la misma camiseta, tiene que ver con el sentido, con qué intención me paso la pelota, en que sector del campo lo hago, con qué velocidad se la doy al otro, cuándo debo conducir, cuando jugar a dos toques
—Algunos postulan que el fútbol es muy simple, que consiste básicamente en pasarle la pelota al tipo que tiene la misma camiseta, en cambio para otros es un juego muy complejo. ¿En qué postura está usted?
“Creo que es más complejo que pasarle la pelota al que tiene la misma camiseta, tiene que ver con el sentido, con qué intención me paso la pelota, en qué sector del campo lo hago, con qué velocidad se la doy al otro, cuándo debo conducir, cuándo jugar a dos toques (…)”.
—Sobre el saber qué hacer en cada momento y la toma de decisiones, ¿le parece que cada vez están más acotadas las tareas del jugador, todo es de manual y se vuelve menos salvaje y la improvisación se minimiza?
“Sí, puede ser, eso admira uno de los grandes equipos, que tienen una estructura con roles definidos, pero también al jugador que hace cosas y toma decisiones que nadie espera y son beneficiosas para el colectivo. Los equipos bien armados cuentan con una estructura y con obligaciones, después están las características individuales, porque lo que hace Mbappé no lo puede hacer cualquiera, termina siendo determinante en partidos cerrados, se sale del molde, pero la estructura debe estar. Pasa mucho en las divisiones inferiores, pienso que ahí hay que darle libertad al chico para que desarrolle todo su potencial, porque al final el jugador no puede depender exclusivamente de lo que diga el entrenador, hay una parte de improvisación, sobre todo en ofensiva, que es imperiosa, salirse del molde. Uno genera movimientos en los entrenamientos, pero hay momentos en que el jugador se debe salir de esa estructura para generar una sorpresa y volverse un futbolista autónomo, con obligaciones y todo lo que implica un equipo, pero también con inventiva, no se le puede limitar al jugador, que tiene capacidad para hacer lo que uno le pide, pero también algo más. Esa es la gracia de (Carlo) Ancelotti, se adapta a los jugadores, ordena, pero después a Vinicius, a Rodrygo les da libertad, mire lo que hace con (Jude) Bellingham, que no tiene nada que ver con el del Borussia Dortmund, fue el Golden Boy, está con mayor libertad, lo dice él”.
—A propósito de premios, FIFA postuló al The Best de entrenadores a Guardiola, Inzaghi y Spalletti, ¿por quién va?
“Por Guardiola, por cómo jugo el City. No me gustó la final (de Champions). pero lo que hizo en la semifinal con el Madrid fue extraordinario, minimizar de esa manera a un equipo de ese calibre sorprende, después ganó la Premier con autoridad (…) Más en perspectiva de los años, lo que hizo Guardiola con el Barcelona no se lo he visto hacer nunca a ningún equipo, cómo se imponía, la diferencia que hacía, está claro que es de los mejores equipos de la historia. Recuperaba rápido la pelota ante la pérdida, posesión con sentido, mucha llegada al arco rival, muchos goles (…)”.
—Algunos postulan que la posesión que impuso Guardiola terminó confundiendo a varios, ¿es muy simplista?
“Sí, lo he escuchado, creo que los defensores italianos dijeron algo así, que Guardiola le hizo un daño al fútbol por salir jugando del fondo, eso obligó a todos hacer eso y algunos no tenían la capacidad, pero no hay una forma determinada para ganar, después está lo que le gusta más a cada uno”.
HONESTIDAD, EL PISO, ARABIA
Sierra habla del cierre del campeonato local: “Me gustó el final, sobre todo las últimas dos fechas. Con toda la especulación que hubo, los jugadores dieron una clase de honestidad profesional, no hubo partidos sospechosos, aunque sigo echando de menos las canchas buenas, cuando el piso no está en condiciones se transforma en una excusa del jugador, hay que darle todas las condiciones y quitarle las excusas”, enfatiza.
—¿Es tan complejo tener un buen piso?
“No lo creo, requiere inversión, en todo el mundo lo que ha ido mejorando, más allá de la infraestructura son las canchas, el Real Madrid a propósito de la construcción en el Bernabéu, por una cuestión de polvo, luz, techo nuevo, cambió la cancha cinco veces, ¡cinco veces! Y si el Madrid hace eso debe ser importante la cancha, creo yo. Puedo tener un vestuario, un gimnasio, un comedor y una clínica fabulosa, pero eso nunca me va a asegurar que puedo jugar bien al fútbol si la cancha no está en condiciones. Eso influye en controles, pases, circulación de la pelota... Insisto, al jugador hay que quitarle las excusas, dice ‘cómo vamos a jugar bien si la cancha es un desastre’ y tienen razón”.

Sierra suelta elogios para Damián Pizarro. “Es cuestión de tiempo para que empiece a hacer 25 goles por temporada”, augura. Foto: Photosport.
—¿Algún jugador que lo sorprendiera?
“Me gustó Damián Pizarro, es un jugador distinto a los que estábamos habituados, es muy joven además, tiene una proyección muy grande. Hace tiempo que no veía un centrodelantero chileno de ese corte, lo único que le falta es hacer más goles, que no es algo menor, pero hace demasiadas cosas bien para la cantidad de goles que convierte: buenos movimientos, aguanta bien de espalda, va al espacio, hace diferencia en el uno contra uno, incluso se perfila bien en el remate, es cosa de tiempo, lo atribuyo a su edad, la ansiedad, debe aprender los momentos, es cuestión de tiempo para que empiece a hacer 25 goles por temporada”.
—¿Y el desenlace del torneo?
“Lo lamento mucho por Gustavo Huerta, creo que había hecho todos los méritos para salir campeón con Cobresal. La campaña fue extraordinaria, mereció el título, tanto como Huachipato”.
Sierra dice que tiene ganas de dirigir en Chile. El club que lo vaya a buscar, entiende, opta por una línea. “Sí, es una forma, es lo que me ha dado éxito, me permitió salir campeón en Unión, Colo Colo, ir al extranjero y ganar títulos, tener éxito entre comillas. En el único equipo en que no conseguí el objetivo fue en la segunda etapa con Palestino, porque en la primera fue buena, terminamos 5° y partimos 14° y estuvimos a punto de salir 3°. Después está la capacidad de adaptarse a los jugadores; tengo una idea, pero no me cierro, quiero jugar con tres delanteros, pero si no tengo extremos y cuento con dos centrodelanteros muy buenos no me cierro a jugar con un sistema distinto”, apostilla.
—¿Por qué su matriz es el 4-3-3?
“Es la mejor forma en que se ocupan los espacios y es la forma que te permite presionar más alto, en campo contrario, con otras formas también se puede, pero requiere ser más sincronizado. (El 4-3-3) Me gusta más, pero no me cierro a otro sistema, las características y los momentos de los jugadores son clave para determinar el sistema táctico”.
—Se habla de la chance de Alexis Sánchez de ir a Arabia, ¿le gustaría verlo allá?
“Depende al equipo, si va alguno de los cuatro grandes que son propiedad del gobierno, es un buen destino. Le hablo de Al-Hilal, Al-Nassr, Al-Ahli y Al-Ittihad, ahí el nivel de competencia está garantizado, juegan Champions de Asia, Mundial de Clubes y pelean títulos. Después hay equipos importantes como Al-Shabab y Al-Ettifaq, con un poco menos de resonancia. A cualquiera de esos equipos le vendría muy bien Alexis y a Alexis le vendría bien ir ahí. ¿Si me tienta volver allá? Sí, por algo me han llamado, podría haber renovado en Al-Wehda, pero no estaban las condiciones para competir de la mejor manera; dirigir a los cuatro grandes es muy difícil, ahí están Jorge Jesus, Marcelo Gallardo, el portugués que vino de Botafogo (Luís Castro) y un alemán (Matthias Jaissle). El resto de los clubes no tienen la posibilidad de pelear tan arriba, eso me condiciona para no ir a cualquier equipo”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







