Santiago de Chile.   Dom 28-06-2026
9:05

Cristián Cuevas: “Siempre me importó bien poco lo que dijeran los demás”

El zurdo de la UC se define como un tipo de carácter y muy autocrítico: “No me preocupan los comentarios en las redes sociales, uno sabe cuando juega bien y cuando no”, reflexiona. El clásico con la U, la forma en que se sobrepuso a una lesión grave y su periplo europeo también son parte de la charla. Con 28 años no descarta emigrar nuevamente: “Tengo como para una última salida”.
Foto: Héctor Flores
Raúl Neira10 de noviembre, 2023
“Lo conversamos con mis compañeros… Estaría lindo jugar más”.

La sentencia de Cristián Cuevas es a propósito de la interminable seguidilla de interrupciones que ha tenido el Torneo Nacional 2023, al punto que el clásico universitario se disputará tras un corte de casi un mes. “Poco fútbol… Ha sido un año complicado, raro. Recuerdo que el año pasado fue más seguido y se terminó antes por la Copa del Mundo y ahora hemos parado harto, se ha jugado poco. La ANFP quiere hacer otro campeonato, no sé si será la mejor opción, pero mientras se juegue más seguido y no tan cortado es lo ideal”, agrega.

“El último partido fue con O’Higgins; tuvimos días libres y después volvimos a entrenar como si fuese una pretemporada, concentrados y con tres días en doble turno. Jugamos amistosos con Curicó, Magallanes y O’Higgins… Había que hacer algo para simular una semana normal de campeonato. Agarramos ritmo, pero obviamente no es lo mismo. Estas detenciones cortan el ritmo, la buena racha, pero es para todos igual. La U jugó el lunes, quizás viene con un poco más de ritmo”, sostiene.

—¿Cómo llegan al clásico?

“Bien, con ganas, energías, es lindo jugar un clásico. Este año no hemos podido ganar ninguno… En el receso trabajamos lo que nos pidió el ‘profe’: posesión de balón, tocar harto la pelota. Se vio con O’Higgins en el 3-0, pues antes estábamos al debe. Quiere que lleguemos al triunfo con esa base, no ganando de cualquier manera. Y estamos convencidos que se nos darán los resultados haciéndolo de esa manera”.

—Este año les ha costado un montón ser regulares.

“Año de altos y bajos, complicado. Pero pese a lo complicado, ahora estamos mucho mejor y metidos en copa internacionales. Estamos ahí. Pelear el torneo no se pudo, pero el objetivo es clasificar a una copa. Este año no jugamos torneos internacionales y la UC tiene que jugarlos sí o sí, son un incentivo para el club y la gente”.


—¿Qué pasó?

“Empezamos bien; después no sé si fue desgaste, o no se dieron los resultados… A veces por más que trabajas las cosas no se dan, pasan cosas externas que te llevan a cometer errores. Muchos partidos que empatamos o perdimos y no lo merecíamos. Igual nos recuperamos a tiempo y por algo estamos en zona de copas… Hemos tenido tres técnicos y afecta, porque no es lo ideal. Uno quisiera empezar el año con un técnico y terminarlo con el mismo. Pero pasan mil cosas, muchos factores. Igual el plantel estuvo fuerte mentalmente y nos pudimos sobreponer a la situación, porque no era fácil. Se terminó bien antes del parate y esperamos repetirlo ante la U”.

—Usted ha jugado en varias posiciones. Ahora va de lateral.

“Siempre jugué de lateral, es mi posición. Después pasé a volante, extremo. Llegué a la UC como lateral, pero terminé de extremo. Y me acostumbré. Sin embargo, pasó la lesión del ‘Chuequito’ Mena y volví atrás. Me he sentido bastante cómodo. Los primeros partidos me sentía medio raro, pero ahora estoy cómo, bien a gusto”.

—Como lateral tiene más espacio para irse en ataque.

“Partes de más atrás, con balón dominado, y es más cómodo que de extremo, porque ahí tienes marca a la espalda… Igual, de extremo tienes más espacio para aprovechar la velocidad, tirar centros. De lateral no llegas tantas veces, hay que estar más preocupado de la defensa. Pero ando bien en las dos facetas. Bastante cómodo”.

EL CORTE DE LIGAMENTOS Y UN PASADO EUROPEO


En julio de 2022, Cuevas se lesionó la rodilla derecha. “Y volví en tiempo récord”, precisa.

—Generalmente se vuelve a las canchas en ocho meses y usted volvió en seis.

“Siete meses para arriba, dicen… Al principio fue complicado, tenía dolor, molestias… Pero del tercer mes en adelante fue todo progresivo. Me sentía bien, cómodo, sin dolores, toqué la pelota. Al quinto mes, en enero, en la pretemporada, hice trabajos con balón, era como el comodín, el enlace de pases. Y bien. Me molestaba a veces, pero me decían que era normal. Al sexto mes anduve bastante bien. El ‘profe’ Ariel Holan habló conmigo, le dije que físicamente estaba bien. El tema era lo futbolístico y el miedo”.

—¿Es muy grande el temor?

“Sí, harto. Pero del quinto al sexto me saqué rápido el miedo. Hicimos fútbol, bien, cómodo, hablamos con los doctores y kinesiólogos, y le dimos para adelante. Claro que como era verano las canchas estaban un poco duras y me dolía el tendón… Estaba lunes y martes con molestias, el miércoles menos, jueves ya no tenía nada. Molestias bien manejables. Fue rápida la vuelta, no esperaba que fuera tan rápido”.

—Se pasa mal.

“Se pasa mal viendo entrenar a los demás. Pero me sirvió harto para trabajar el tema mental, psicológico, porque nunca había tenido una lesión larga… Lo primero era tolerar el dolor, convivir con él. Al principio es complicado, difícil. Después era querer hacer algo más. Como me veía bien quería seguir, pero si al cuarto mes no me iba con calma me iba a cortar de nuevo y era tirar todo ese tiempo a la basura. La ansiedad juega en contra: al principio jugaba 15’, y asumía eso. Pero después decía ‘estoy para más’”.

Este año las canchas han estado bastante malas en general; son pocas las que están buenas. Pero hay que adaptarse, reclamar genera un desgaste psicológico. Mejor poner la buena vibra en los partidos, en hacer lo que se entrena Cristián Cuevas y el discreto estado del pasto

—¿Siempre tuvo ayuda psicológica?

“Conversaba siempre con los sicólogos del club, me fui apoyando en ellos, porque son profesionales y saben más. Antiguamente también, aunque no tiempos largos: dos meses, paraba un tiempo, iba de nuevo. Ahora tampoco es tan constante”.

—Los sicólogos están cada vez más presentes en el deportes.

“Y yo antes decía que no servían para nada… No era tan bien visto tener psicólogo, era raro. Pero cuando empecé a trabajar con psicólogo lo ves de otra forma, y ahora es bastante útil, más en el fútbol, sobre todo porque hay de todo, redes sociales y muchos jugadores que se preocupan de eso… Juegas un partido malo y eres el peor del mundo, juegas uno bueno y se tientes arribas. Para los jóvenes es difícil mantener el equilibrio”.

—¿Usted tiene redes sociales?

“No me preocupo de lo que digan. Tengo, pero es más para noticias, hablar con amigos, excompañeros, y muy poco para preocuparme de comentarios. Uno sabe cuando juega bien y cuando no. Hay que tener bastante autocrítica y si no la tienes, no ayuda mucho. El primer autocrítico es uno. No creo que sea importante andar preocupado de las redes sociales; puedes tener, pero si buscas mucho algo vas a encontrar y si no estás fuerte de cabeza…”.

—¿Siempre fue así?

“Siempre me importó bien poco lo que dijeran los demás; sabía cuando jugaba bien o mal; estaba con bronca cuando lo hacía mal, enojado conmigo mismo, y cuando lo hacía bien, sabía que siempre se puede mejorar. Soy malo para las redes sociales para ver comentarios. Y si llego a escuchar una crítica, no me afecta para nada”.

—Usted tenía 20 años y varias historias.

“Di vueltas por varios lados”.


—Con 17 años estaba en una selección Sub 20.

“En 2012 comencé el proceso con Fernando Carvallo y después llegó Mario Salas. Daba casi dos años de edad, era el más chico, pero me fue bien, anduve bastante bien; jugué de extremo y venía jugando de lateral. Salas me hizo extremo. Aprendí bastante, me pude mostrar y me fui a Europa”.

—Se fue al Chelsea.

“Fue todo rápido. Fui a la selección en diciembre en enero fue el sudamericano y me compran. Todo muy brusco. Siento que lo manejé bien, me ayudaron bastante mis papas, mis hermanos. Me aterrizaron, me decían que era un lindo paso, que era lo que querían todos los jugadores chilenos, que irse a Europa era el sueño de cualquiera. Lo tomé bien. Sabía que no había ganado nada, era solo un paso. Me fue dentro de todo bien; los años que estuve afuera no fueron en vano, jugué bastante, quizás no me consagré en un equipo de una liga importante. Fue una linda carrera”.

—Tampoco es fácil irse a Inglaterra a los 18.

“Está el idioma también. Además me fui solo. Los primeros meses fueron difíciles, no es que me quería devolver, pero extrañaba harto. Cuando pasaba eso viajaban mis hermanos, mis papás, mi polola. Trataba de no estar solo. El segundo año ya estaba mejor. Al principio fue difícil, enseguida llevadero y después ya me encantaba estar allá. Ni siquiera venía a Chile, me quedaba allá conociendo”.

—¿Cómo es el Chelsea?

“En 2013 era uno de los pioneros en instalaciones. Tenía de todo: gimnasio, 10 canchas para el primer equipo, viajes, alimentación… No lo había vivido en Chile. Fue un cambio muy brusco. Convivía con jugadores a los que veía en la tele o jugando en el Playstation. Pero eran tipos normales, humildes, compartían con todos. Hice una linda amistad con Lucas Piazón, un brasileño. Pero los otros brasileños eran un siete, los españoles igual. Estaban Cesc Fàbregas, David Luiz, solo estrellas. Pero a la vez muy normales, conversaban con todos”.

—Después pasó al Vitesse de Holanda.

“Jugué muy poco el primer año. A tres meses de que terminara el torneo me fui al Eindhoven, un equipo de Segunda. Jugué 11 partidos en 12 semanas. Al año siguiente me fui al el Twente, lindo club, jugábamos todos los partidos con 25 mil personas. La ciudad es frontera con Alemania, ciudad universitaria, bien movida. Tenía varios países cerca, en un fin de semana libre te ibas donde querías. Eso sí, no tenía compañeros sudamericanos, entonces tuve que perfeccionar el inglés”.

—Finalmente llegó al Sint-Truidense de Bélgica.

“Dos años y jugué bastante. El primero fue de volante y extremo y el segundo, de lateral. Muy parecido a Holanda. Se vive de la misma manera, muchos viejitos en la ciudad. No había mucho que hacer. Pasaba mucho en la casa, descansando… Ahora que pienso lo que viví digo que la experiencia es buena, maduras rápido. Maduré obligado. Tuve un paso por la U también; fue bueno, porque trato de buscar lo positivo. El primer semestre fuimos campeones con Lasarte, pero no jugué casi nada. Yo estaba en la Sub 20, entonces iba a entrenar lunes, martes y miércoles en la selección de Hugo Tocalli, llegaba el jueves a entrenar a la U y, claro, la tenía difícil. Además teníamos buen equipo, ganábamos. Fue una especie de aprendizaje, porque cuando eres titular piensas ‘antes no jugué nada, no quiero que me pase lo mismo, quiero seguir como ahora’ y no te relajas”.


—¿Qué encontró en la UC?

“Venía de Huachipato, un par de temporadas con altas y bajas: jugamos Copa Sudamericana, pero el último año peleamos el descenso. Llegué a la UC y encontré jugadores de mucha calidad, y un club ordenado, muy ordenado. Llegas y te das cuenta por qué ganaron cuatro campeonatos largos. No era fácil. Ese año no nos fue muy bien con Cristián Paulucci; con él no jugué mucho. Después llegó Holan, iba derechito, me estaba sintiendo súper bien y pasó lo de la lesión”.

—Tiene 28 años, ¿cómo proyecta su carrera?

“Tengo contrato hasta fin de año, pero si cumplo cierto minutaje se renueva. Estoy contento, muy feliz, hace tiempo que no me sentía cómodo en un lugar. Aparte estoy jugando, se me ha dado todo últimamente… Pero igual tengo la esperanza de irme afuera, no sé si a Europa, pero sí irme del país. Argentina siempre me gustó, Brasil o México igual, no me cierro a ningún país. Tengo como para pegarme una última salida… Pero también sería lindo quedarme y salir campeón”.

—Si es por contrato se puede quedar. ¿Pero qué responde si le preguntan qué quiere hacer usted?

“Uff, difícil… Tendría que conversarlo. Tampoco quiero tener mucha información antes de que termine el torneo, porque te desvías y no sacas tu mejor rendimiento”.

Raúl Neira

es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.

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