Leandro Requena: “El fútbol chileno de afuera parece fácil, pero si no estás al 100 no te da para jugar”
“Goles nos vamos a comer todos, pero siempre la pelota más importante es la que viene” es el lema del arquero del líder. Un cordobés que hasta los 15 años era atacante, que jugó toda su vida en el Ascenso, sufrió sueldos impagos y hasta pensó en largar todo para dedicarse a su almacén. Hoy goza en El Salvador, donde superó los 100 partidos y anotó un gol que quiere postular al Guinness. “Quiero seguir haciendo historia”, apunta. Habla del mérito de Gustavo Huerta. "Una eminencia", apunta. Admirador de Ter Stegen, el zurdo sabe que su vida no seguirá ligada al fútbol después del retiro. “La realidad es otra y preparo la cabeza para eso” dice.
Hasta los 15 años Leandro Requena pensaba que se ganaría la vida como jugador de campo. Eso quería al menos. “El técnico Pablo Gibelli me puso al arco y no lo dudé mucho la verdad, porque me gustaba. Fue raro igual tomar la posición, es una edad difícil para cambiar de puesto porque uno ya está perfilado para otra función, aunque no sé si habría llegado a Primera siendo jugador de campo. Después me topé con Gustavo Coleoni, que fue un padre futbolístico y me ha llevado a cuatro o cinco equipos con él. Me gustaban muchos los arqueros que tenía Boca: Oscar Córdoba y después Abbondanzieri; en Córdoba miraba a Mario Cuenca, él ya venía siendo como un ídolo. Luego me topé con buenos preparadores de arqueros que me fueron marcando como Gustavo Irusta, que sigue en el primer equipo de Talleres, Alejandro Otamendi que hoy está en la selección colombiana y estos cuatro años en Chile con Marcelo Gaete, que te exige al máximo para no caer en relajo o en exceso de confianza”, dice el meta del mejor equipo del campeonato.
Requena vivió la cara dura del fútbol argentino por años, afincado en clubes de diferentes categorías del Ascenso. “Me formé en Talleres de Córdoba, uno de los equipos con más convocatoria del interior, pero en ese momento estaba en tercera división, tenía deuda de salarios, infraestructura precaria, costó. El Ascenso es duro, a veces no cobras (…) Y habrá sido unos tres meses lo máximo (sin sueldo), pero siempre conté con gente que me pudo dar una mano, mis padres o mi representante que me ayudaban con las deudas”.
Fue a probar suerte al fútbol uruguayo, pero el contexto no varió. Rescindió a los seis meses y regresó a su tierra, donde se quedó inhabilitado por un semestre. “Ahí se me pasó por la cabeza largar todo, ya había sido padre, tenía un kiosko, como un almacén en Villa Carlos Paz, junto a mi señora, y le conversé la idea de dedicarme de lleno al comercio, pero ella que siempre me apoyó, incondicional. Dijimos la última bala y vamos a ver qué pasa. Metí una buena campaña y me llaman de Santamarina de Tandil y perdimos la final en penales con Patronato, fue mi mejor nivel, ahí se fue acomodando mi carrera, fue un punto de quiebre”, detalla.
El llamado para venir a Chile cambió la vida de Requena. “Cuando llegas a Cobresal por más que hayas visto fotos es impactante, diferente a todo, pero nos acomodamos rápido, yo disfruto con lo que me da El Salvador y el club. Empecé a vivir cosas que no estaba acostumbrado: cobrar salario al día, el club preocupado por uno, de que no gastes energías en otras cosas, todo nuevo para mí”, apunta.
Ya escuchó hablar de Julio Acuña, exarquero referencial de pasado minero. “También de (Ezequiel) Medrán, ‘Nico’ Peric, la gente te va haciendo saber esas historias y uno en lo personal quiere dejar ese buen recuerdo, ya jugué más de 100 partidos y no es poco, agradecido por la confianza del ‘profe’ Gustavo, quiero seguir haciendo historia en este hermoso club”, suelta.
—¿Qué mérito le asigna a Gustavo Huerta?
“El ‘profe’ Gustavo es una eminencia para el club, tiene una historia aquí, su gran fortaleza es saber transmitir la idiosincrasia y los valores de club, hemos sabido captar su idea”.
La campaña que tiene Cobresal en la cima del torneo y en la final regional de la Copa Chile, según el meta, se fundamenta “en mantener la base del torneo pasado; en un 90% somos los mismos del 2022, y el ‘profe’ ha tenido gran mérito con las incorporaciones que nos ha potenciado, jugadores de jerarquía como 'Leo' Valencia y de alguna sorpresa como ha sido (Franco) García (…) La idea desde el principio era superar la campaña del año pasado, que fue de 45 puntos y clasificar a la Copa Sudamericana, sabíamos que teníamos la herramientas y después la mentalidad es ir partido a partido, no desenfocarnos, es lo que nos da resultados; faltan muchos puntos en juego, pero si no nos desenfocamos podemos lograr cosas importantes”.
—¿Usted ha salido campeón en su carrera?
“Sí, con Talleres en el Ascenso. Es una sensación única y no se da siempre, en el fútbol se pierde más de lo que se gana, pero ahora recién cuando falten tres fechas veremos si estamos para ilusionarnos con ese objetivo, hay tres o cuatro equipos que vienen levantando, vienen firmes y no debemos desenfocarnos de nuestro objetivo (están a tres puntos) y lo que venga después mucho mejor”.
Requena recuerda su estreno con Cobresal en la temporada 2020: fue un 1-4 ante Audax en La Florida. “Fue difícil, pero quedó como anécdota, Marcelo Gaete (preparador de arqueros), me dijo ‘bienvenido al fútbol chileno’. Este fútbol no es fácil para nada, hay sobrados ejemplos sobre todo en equipos grandes de jugadores que llegaron con cartel y de acá se fueron sin pena ni gloria. Yo siempre les digo a los extranjeros que llegan a Cobresal, no se confíen ni lo miren a menos, el fútbol chileno de afuera parece fácil, pero nada que ver, si no estás al 100 no te da para jugar”.
Con 35 años, el portero sabe bien lo que necesita para estar a full. “Juego con 79 o 80 kilos, nunca tuve problemas con el peso pero sí cuido los pliegues de grasa, eso influye mucho, está comprobado que te pones más lento, más pesado, por más que el peso sea el mismo. Cuido la nutrición, aunque soy de la idea que ningún extremo es bueno, trato de no comer mucha harina, casi nada de dulce, nada de gluten mi señora es celiaca, pero sin extremos…”.
“¿Un portero a seguir? (Marc-André) Ter Stegen, me gusta el arquero técnico y la escuela alemana es pionera en eso, él marcó una era del biotipo de arquero técnico, rápido de piernas, atajador. Otro estilo también valorable es el 'Dibu' Martinez, fuerte de cabeza, con una personalidad distinta. Claudio Bravo está entre los mejores del mundo, al menos en su peak lo estuvo sin duda, completísimo. Brayan Cortés es de lo mejor que hay en Chile hoy por hoy, “Zanahoria” Pérez también está en muy buen nivel”.

Un achique desbocado de Requena en 2020, la temporada que llegó a Cobresal, tras defender a Talleres, Sportivo Patria, Atenas de Uruguay, Santamarina, Crucero del Norte, Ferro Carril Oeste, Nueva Chicago, Los Andes y Central Córdoba de Santiago del Estero. Foto: El Mercurio.
La vida le enseñó a Requena a ser previsor. “Hice un curso de gestión deportiva que dicta la Conmebol a través del Sifup, lo veo como complemento para mantener la cabeza ocupada; la verdad no me veo como entrenador a futuro, elijo no seguir con esta vida, porque al ser técnico sigues con la misma vida de jugador. Soy un convencido que cuando se acabe mi carrera, mi vida sigue de otra forma, apoyar a mi esposa en sus proyectos, darles estabilidad escolar y familiar a mis hijos, que no estén más lejos de la familia, que ellos puedan disfrutar de las cosas que disfruta la gente normal”.
—Salir de la burbuja del fútbol…
“Uno vive una realidad distinta, tenemos el privilegio de trabajar en lo que nos gusta, tres o cuatro horas al día, pero eso el día de mañana se termina, un técnico siempre me lo decía ‘cuando te retiras a los 40 eres viejo para jugar, pero es joven para la vida’. Las realidades son otras y hay que preparar la cabeza para eso (…) Uno va proyectando, tenemos el tiempo para estudiar y prepararnos, muchas horas durante la semana para aprovechar, me gustaría estudiar con algo relacionado con administración, quizás el año próximo empiece con algo”.
Uno vive una realidad distinta, tenemos el privilegio de trabajar en lo que nos gusta, trabajar 3 o 4 horas al día, pero eso el día de mañana se termina, un técnico siempre me lo decía ‘cuando te retiras a los 40 eres viejo para jugar, pero es joven para la vida’. Las realidades son otras y hay que preparar la cabeza para eso
—¿Usted le habla esto a los más jugadores más jóvenes?
“Siempre se puede sugerir, que aprovechen las oportunidades, que no dejen el colegio, que se preparen, el fútbol te da tiempo para todo, no por ser futbolistas no podemos hacer ciertas cosas, se puede salir a bailar, tomarse una cerveza como cualquier persona, pero todo tiene su momento, cuando entiendan eso les va a ir bien”.
—¿El estrés del fútbol es real?
“Es estresante sobre todo los segundos semestres, cuando se empiezan a definir varios temas, aparece un cansancio mental y físico, ni hablar si te toca pelear abajo. Es una final todos los fines de semana, la incertidumbre de cuando se te acaba un contrato... la cabeza es fundamental en este deporte. Siempre digo que goles nos vamos a comer todos, hasta el mejor arquero del mundo le pasa y comete errores, pero siempre la pelota que viene es la más importante. Por todo lo que me ha tocado vivir soy fuerte de cabeza, algo que no todos tienen”.
Requena nunca se desapega de la realidad, pero tampoco esquiva quedar en los libros. Su gol a Colo Colo desde 101 metros podría postular al récord Guinness. “Sé que está en trámite ese tema, entiendo que lo solicitará el club y se tratará de involucrar la Federación para facilitar todo, los dirigentes se me acercan y me dicen que están con el tema para que salga lo antes posible y ojalá así sea por el bien del fútbol chileno, Cobresal y mío también, porque me gustaría tener ese diploma en casa algún día”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







