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Gino Valentini, exgerente y denunciante de Melipilla: “El club es expulsado por culpa de Carlos Encinas y Leonardo Zúñiga, no mía”

“Iba al Club Oriente, me pasaban una oficina y entregaba los sobres con platas extras al sueldo. En 2019 pagué casi todos los meses ‘en negro’. El último pago que entregué fue en febrero o marzo de 2020... Iban más menos 14 o 15 jugadores y les pagaba la diferencia. Luego Encinas —uno de los accionistas de Melipilla— echó al equipo de ese complejo y pagábamos esas platas en las canchas cercanas al aeropuerto”, añade Valentini, revelando el modus operandi de los dobles contratos. Publicaciones en twitter con fuertes imágenes de su hija, amenazas y “coimas” para bajar su denuncia completan su relato: “Funcionan como verdaderas mafias”, afirma el denunciante que llevó a la expulsión del cuadro de los "Potros" del profesionalismo.
Ramiro Fuenzalida27 de diciembre, 2021
“Este diciembre debe ser el más complicado que me ha tocado vivir en mi vida, pero este fallo (veredicto) —el Tribunal de Disciplina de la ANFP decidió la expulsión de Deportes Melipilla del fútbol profesional por una serie de anomalías e irregularidades administrativas— ratifica que siempre dije la verdad sobre lo que estaba pasando en Melipilla. Ratifiqué ante el tribunal lo mismo que había dicho el 26 de noviembre, sumándose en el camino otros elementos a mi declaración. Lo he pasado muy mal, han sido momentos difíciles, muy complicados. Tuve amenazas, pero me mantuve incólume, fuerte, para decir la verdad, lo que estaba pasando. Espero que en adelante esto cambie”. El exfutbolista y exgerente del cuadro metropolitano Gino Valentini arranca así su relato para El Mercurio, antes de profundizar en lo que le ha tocado vivir desde que decidió denunciar al equipo de Carlos Encinas.

—¿Cuántos jugadores de Melipilla recibían pagos por dobles contratos?

“Muchos. Todo el mundo en Melipilla sabe que yo era el que pagaba, el que les llevaba las lucas, el que hacía las transferencias. Eran catorce o quince jugadores, no solo Gonzalo Lauler como uno escucha, y les pagaba la diferencia. En 2019 pagué casi todos los meses ‘en negro’. De 2020 pagué una parte con esa modalidad, después no sé en qué forma se pagaba, pero quedó claro también que este 2021, en el contrato de Nicolás Forttes, la plata le llegaba por otro lado y no a través de Melipilla. O sea, se siguió pagando por fuera. Eso esta acreditado: a Forttes le pagaba la señora del administrador de un complejo”.

—¿Y cómo operaba este pago bajo cuerda?

“Conozco casi de memoria lo que le pagaba a cada jugador. Todos los meses cobraba un cheque, después me iba a mi casa, preparaba los sobres y les entregaba esas platas a los jugadores para complementar sus sueldos. Iba al club Oriente, me pasaban una oficina y yo entregaba los sobres. El último pago en sobres que entregué fue en febrero o marzo de 2020, y lo hice en las canchas que están cerca del aeropuerto de Santiago, porque Carlos Encinas había echado al equipo del complejo”.

—Usted sabía que esto era algo irregular. ¿Lo comentó en el club?

“Me podrán acusar de soplón, pero desde el principio le dije a Leonardo Zúñiga (presidente del club) que lo que estábamos haciendo estaba mal, pero nadie me dio bola en ese momento. Se lo dije al presidente (Zúñiga) y también a Carlos Encinas cuando compró acciones de Melipilla a un señor de apellido Riquelme. Recuerdo que le dije, textual, ‘Carlos aquí hay que pagar de forma legal, derechamente, de lo contrario esto puede ser muy grave’, pero no me escucharon y siguieron con las mismas prácticas. Se los dije muchas veces. Después de pagar ‘con sobres’ hubo otra gente que empezó a pagar con transferencias. Hubo un grupo de jugadores que elevaron una carta en contra mía, a los que yo ayudé mucho, hablando de situaciones que habían pasado. Sin embargo, casualmente ninguno de esos jugadores que me atacaron públicamente fue al tribunal a declarar en mi contra. Seguramente como antes tenían contrato con el club y cosas pendientes con Carlos Encinas, hablaron en contra de mi persona”.

El veredicto de la Primera Sala del Tribunal de Penalidades decretó la expulsión de los melipillanos. Ahora deberá presentar su apelación ante la Segunda Sala. Foto: Photosport

—¿Lo respaldó algún jugador de Melipilla?

“Así como hubo jugadores que me vilipendiaron y hablaron muy mal de mí, hubo otros que me apoyaron, que me dieron un espaldarazo. Fue el caso de Ricardo Fuenzalida y de José Huentelaf, quienes dijeron la verdad ante el tribunal, corroborando lo mismo que había dicho yo respecto de los que ocurría en el club. Melipilla está expulsado por malas prácticas, me duele por la ciudad, pues hice mucho por ese equipo, pero yo no soy el que determinó esta sanción. Se me ha acusado de sapo, pero Melipilla fue castigado por el actuar de Carlos Encinas y de Leonardo Zúñiga. Si el club fue expulsado y descendido fue por culpa de de ellos dos, no mía. Ya les pasó con Lautaro de Buin y ahora con Melipilla. Ellos deben reconocer sus fallas”.

—Precisamente Lautaro, cuyo propietario también es Encinas, también se sumó a esta denuncia contra Melipilla. ¿Cómo interpreta eso?

“Como un volador de luces. Sé que Lautaro también tiene jugadores complicados por el tema de pagos”.

—¿Qué lo llevó a presentar esta denuncia?

“Esto es muy concreto. Hay un jugador llamado Gustavo Guerreño que un día me llama para decirme que ‘Leo’ Zúñiga le dijo que yo me había quedado con una plata, más de $ 3 millones, correspondiente a una deuda de esos dineros que se pagaban aparte del sueldo. Yo ya estaba en Magallanes, lejos de todo eso y no tenía nada que ver. Llamé a Zúñiga para encararlo y decirle cómo me metía en esto de Guerreño, desconociendo todo con el jugador estando a mi lado. Esa mentira me motivó a hacer esta denuncia, que en un principio fue desechada por la ANFP. Y luego se sumaron otras cosas muy personales, que me dolieron en el alma…”.

—¿Se puede saber qué?

“Lo que me movilizó sin dudarlo fue que me enviaron un twitter con una foto de mi hija, donde publicaron mi dirección. Ese mismo día algunas personas me fueron a funar a mi casa, entonces el cariz de esta denuncia tomó otro rumbo, fue muy duro para mí. Ensuciaron mi nombre y me amenazaron con imágenes muy fuertes de mi hija, que perdió una mano en un accidente y la foto, con la amenaza respectiva, era de ella con la cita ‘Valentini dándole una mano a la U’. Eso es inaceptable, gravísimo y me llevó a decidir a ir con todo en mi denuncia, sabiendo que me iban a destrozar. Pero ese twitter que me mandaron fue anónimo, con una foto de Carlos Encinas, hay cuatro imágenes donde se publica mi dirección y justamente ese mismo día vino gente hasta mi casa, que me obligó a contactar a Seguridad Ciudadana para resguardarme yo y mi familia. Dejamos la casa, porque sentí que estábamos en riesgo… Funcionan como verdaderas mafias”.

—¿Habló con alguien de Melipilla de todo esto?

“Yo tenía muy buena relación con Luis Bustos, que era el vicepresidente del club. Cuando se empezaron a sumar más clubes a mi denuncia y la cosa se empezó a poner más complicada para Melipilla, me ofrecieron pagos con acciones del club, algo que el tribunal está en antecedente, para que me quedara callado, para que retirara la denuncia. Yo le dije a don Luis (Bustos) que habían sido muy crueles con el tema del twitter, con la foto de mi hija, que era algo demoniaco y que por eso fui con todo”.

—¿Qué responsabilidad tiene la ANFP ?

“Lamenté mucho la muerte de don Humberto Pérez, quien fiscalizaba al detalle cada contrato. La ANFP tiene mucha responsabilidad en esto. Estas cosas no debiesen pasar, aunque está claro que si un club actúa por debajo, es difícil que la asociación descubra los pagos en negro. Probablemente pasa en otros clubes, pero espero que con esto cambie todo”.

—Se especuló que la U y Huachipato estaban detrás de su denuncia.

“Eso de que la U y Huachipato habrían financiado mi denuncia es falso y absurdo. No hay plata de por medio, no hay nada y probablemente no tenga club durante mucho tiempo pot dodo esto. Nunca hablé con Victoriano Cerda o con alguien de la U. No olvide que fue la U la que empezó todo después de mi denuncia, y no al revés”.

—¿Tiene miedo?

“Hay un twitter con amenazas que irá a la Fiscalía Oriente. Y sí: la verdad es que hoy siento un poco de temor también. Estoy querellado por injurias y calumnias, pero este fallo imagino que ayuda, porque está claro que calumnias e injurias no son.. El que se siente injuriado soy yo. Me vilipendiaron, me acusaron de llegar en mal estado a entrenar, lo que no es cierto. Es una suma de cosas que espero revertir”.

En 2019 pagué casi todos los meses ‘en negro’. De 2020 pagué una parte con esa modalidad...Conozco casi de memoria lo que le pagaba a cada jugador. Todos los meses cobraba un cheque, después me iba a mi casa, preparaba los sobres y les entregaba esas platas a los jugadores para complementar sus sueldosGino Valentiniexgerente de Melipilla y denunciante del cuadro metropolitano

Ramiro Fuenzalida

es periodista de Deportes El Mercurio, con experiencia de más de 20 años en la materia. Especialista en fútbol, ha cubierto mundiales de la disciplina, adultos y juveniles, clasificatorias y copas América.

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