Un colosal Messi escribe con goles su nombre en la historia de los mundiales
El 10 pegó dos veces en la victoria de Argentina sobre Austria por 2-0 y se convierte en el jugador con más tantos en las Copas del Mundo, con 18 festejos desde su estreno hace dos décadas en Alemania. Sobre sus hombros descansa la ilusión albiceleste, ya clasificada a segunda ronda.
Ahí está Lionel Messi, como si fuera un ser humano más, saludando a la numerosa hinchada argentina que no cesa de ovacionarle, de regalarle lienzos y loas, de alabarlo como si de verdad fuera un ser divino que mereciera salmos en lugar de cánticos.
Sus compañeros, a sabiendas del lugar que ocupan en el culto, lo dejan solo, para que se despida de las figuras paradas al borde del campo que hacen fila para saludarlo, para rendirle pleitesía. Está Thomas Müller, campeón del mundo con Alemania en 2014; está su compatriota Jürgen Klopp, uno de los técnicos más reputados del mundo. Y José Pérkeman, precisamente el técnico con el que todo comenzó, allá en 2006, cuando un prometedor adolescente de 18 años anotaba su primer gol en los mundiales, sin saber la leyenda que empezaría a escribir con letras doradas desde ese minuto.
Argentina le acaba de ganar 2-0 a Austria en Texas y Messi, tal como en el debut ante Argelia, anotó todos los tantos albicelestes. Los trasandinos aseguran su paso a la segunda ronda y el astro graba su nombre en la historia, tras completar 18 tantos en las Copas del Mundo y librarse del empate que sostenía con el alemán Miroslav Klose hasta antes del pitazo inicial.
El primero, una definición exquisita, típicamente suya, desde casi 20 metros tras un centro de Thiago Almada, cuando Austria crecía en la cancha. El segundo, un premio a la insistencia para finiquitar una jugada que él mismo generó y que Julián Álvarez no pudo concretar.

El primero del día, una definición exquisita ante un centro de Thiago Almada. Minutos antes había fallado un penal. Foto: AP.
Previo a su cita con la historia, había desviado un penal que algo de incertidumbre le puso a un partido espeso, pero que se definió en favor del cuadro que tiene al mejor de todos los tiempos vistiendo su camiseta.
“También tuve el penal que podría haber aumentado, pero si hacia el penal, quizás no hacia los otros, nunca se sabe. Pero feliz por el resultado y el trabajo del equipo”, admitió Messi tras el lance, aunque optó por no hacer un repaso por su prolífica carrera.
“Ahora no recuerdo ninguno, estoy cansado y con pocas fuerzas, así que me cuesta pensar. Pero estoy disfrutando de este momento y con ganas de celebrarlo junto a mis compañeros”, afirmó.
Sus compañeros se deshicieron en elogios (“hay que dar gracias porque es argentino”, sintetizó Alexis MacAllister) y Lionel Scaloni, el entrenador, resumió el sentimiento de todo el mundo.

Messi inició la jugada, cedió a Julián Álvarez, pero finalmente él conquistó el segundo tanto. Argentina suma cinco goles en el Mundial, todos obra del rosarino. Foto: AP.
“Aún cuando el equipo estaba sufriendo, Messi robó balones, estaba comprometido. Yo ya no sé más qué decir, nada alcanza”, lo elogió.
El camino sigue este sábado, ante Jordania, seguramente con varios retoques en la oncena, pero la meta está bastante más lejos, en la cuarta Copa del Mundo, que en los hombros del mejor de todos no asoma nada de irreal.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







