John Armijo, el DT que subió a Melipilla: Así funciona la cabeza de un entrenador joven
Debutó como técnico en un primer equipo a los 39 años. Antes ofició como preparador físico de la famosa Sub 20 de José Sulantay en Canadá 2007, colaboró en el staff de Marcelo Bielsa, fue asistente de Marco Antonio Figueroa, se desempeñó como analista táctico en U. Católica y dirigió en divisiones menores. A la sombra de distintas escuelas, sumó conocimiento y armó su idea propia. Admirador de Thomas Tuchel (Chelsea), habla de método, teoría y cómo llegar al cerebro de los futbolistas.
“Nací en 1981 (8 noviembre) y crecí en Cerrillos. Mi familia era colocolina, pero siempre me llamó la atención la Unión Española, sufría cuando perdía. Me fui a probar allá, hice un año de cadetes, luego me fui a probar al Audax, a “la Chile” cuando estaba (César) Vaccia. Jugaba de contención, era muy físico, enfermo por el deporte, pero sabía que no era bueno. Empecé a jugar en ligas bancarias. Quería de alguna forma estar cercano al fútbol, pensé en estudiar para preparador físico o kinesiólogo. Cuando entro al Físico, conseguimos trabajo en las escuelas de fútbol de Unión mientras estudiábamos. Luego, en el club me ofrecen la parte física de la Sub 8 a la Sub 12 y como nos va bien en un par de categorías me fueron subiendo de serie hasta llegar a tomar el equipo reserva en 2005, en que el DT era Rodrigo Córdova, quien ahora es mi ayudante. Encontraba que él era seco en el trato con los jugadores”.
“En ese momento nos llaman a una jornada de actualización desde la ANFP. Todos los PF en Juan Pinto Durán (enero 2006), nos evaluaron en lo teórico y en la cancha, y como yo estaba cursando un Máster en la Universidad de Córdoba (Argentina) tenía el conocimiento fresco, quedé seleccionado en un terna junto a Juan Vargas y Álvaro Saffa. Salí elegido para tomar la Sub 17 y la Sub 20 20, donde estaba (José) Sulantay”, relata John Armijo, técnico que logró el ascenso de Deportes Melipilla a Primera.
“Logré hacer buenas migas con Sulantay. En una conversación de pasillo una vez me dijo: ‘usted me llama la atención porque escucha y después lo que uno le dice lo pone en práctica’. Él se quejaba que los jóvenes creían que se las sabían todas”.
Me entrega un montón de cosas Sulantay, la visión táctica del viejo zorro, la lectura del juego, él no tenía que ver 10 mil videos para tomar decisiones
-¿Quién lo inspira para transformarse en entrenador?
“Me entrega un montón de cosas Sulantay, la visión táctica del viejo zorro, la lectura del juego, él no tenía que ver 10 mil videos para tomar decisiones. Lo que practicaba de manera analítica y simple, después sucedía en la cancha. En la Sub 20 él insistía en esos entrenamientos con centros y remate de distancia, los jugadores se apretaban, pero después todos los goles eran así (…) Luego, cuando conozco a Bielsa me encuentro con una estructura gigante de trabajo para minimizar el error lo más posible, con trabajo de oficina de 8 a 8, estudio de nuestros jugadores, rivales, análisis y video. Ahí hago un click, empecé a sentir que como PF no alcanzaba a desenvolverme como quería, leo además sobre Mourinho y empiezo a despertar a la especificidad del fútbol. Tengo una lucha interna: seguir como PF en que acompaño y ayudo, o daba un paso más”.

Armijo secundado a Sulantay, su primer mentor, durante un homenaje en el Congreso que recibió la Sub 20 tras conseguir el tercer lugar en el Mundial 2007. Foto: El Mercurio.
“Bielsa me muestra a través de sus rutinas lo complejo que es el fútbol, pero al mismo tiempo la simpleza en la transferencia de los contenidos a la cancha, reconoces que existen elementos que son conscientes y subconscientes, desde la mecanización de movimientos para crear hábitos, el cómo organizar el cerebro de los jugadores, el hábito sistémico en la repetición”.
-¿Pero no se queda con eso?
“Pude trabajar junto a Marco Antonio Figueroa, él me muestra cómo incidir desde el carácter, la forma de hablar, de cómo decir las cosas, me da la urgencia del resultado. En resumen, la táctica empírica de Sulantay, la táctica estratégica de Bielsa, disciplina y el carácter con Figueroa; eso lo refuerzo con Fernando Vergara (fue su PF en U. Española) y más cercanía con el jugador, la simpleza de discurso con Gustavo Quinteros (fue su analista en la UC)”.
UN MÉTODO A LA MEDIDA
-De todo eso puede salir un entrenador potenciado o un híbrido confuso, ¿cómo ordena su cabeza?
“Súper simple: elijo un metodología que me estructure la forma, lo más específica posible al fútbol mismo. Como ‘profe’ conocí primero el sistema ATR, que venía del atletismos al fútbol, con esas pretemporadas de acumulación de kilómetros y muchas lesiones; paso a lo de Bielsa, más cercano a lo de Guardiola y (Paco) Sei-rulo, con el microciclo estructurado. Sentía que tenía mucha información, pero que no me alcanzaba dentro de una metodología. Ahí entendí que las dimensiones para desarrollar el talento del jugador son ocho: la condicional, técnica, táctica, cognitiva, interpretación del yo personal, la expresión del yo personal… En el INAF George Bielh me habla de la periodización táctica, que inventa Vitor Frade, que significa un cambio de paradigma científico-clásico a uno sistémico complejo. En definitiva, una metodología hecha a mi medida, que me daba las vasijas para meter todo el conocimiento que tenía acumulado. Ahí digo estoy listo para darle un orden al conocimiento de calidad, el método me ordena”.

Armijo debutó como DT titular en Los Potros y logró el ascenso en la liguilla. Su cuerpo técnico lo componen Ismael Pinto (PF), el ayudante Rodrigo Córdova, el metodólogo Eduardo Barahona y el analista Aníbal Robles, hijo del "Choro". Foto: Photosport.
-Pero ante tanta teoría y conceptualización, el jugador requiere un mensaje muy simple.
“Es que la metodología habla también del abordaje sistemático, que es bajar la información a la realidad que estás dirigiendo, porque no es lo mismo dirigir a un jugador del Leipzig que a uno en Osorno, las personajes aprende de diversa formal: visual, auditiva (…)”.
-Ha dicho que hasta interviene las redes sociales para llegarle al jugador.
“Para saber cómo es en el trato, cómo piensa, eso te da un perfil de cómo es la persona”.
Siempre trato de acercarme al lenguaje que los jugadores tienen, uno habla de apoyos y rupturas, pero si el jugador entiende que es que ‘pasar por la espalda’, entonces ‘es pasar por la espalda’
-Dependerá del futbolista si usted le instruye ‘ofrece una descarga vertical’ o le dice simplemente ‘juega para delante’…
“Siempre trato de acercarme al lenguaje que ellos tienen, uno habla de apoyos y rupturas, pero si el jugador entiende que es que ‘pasar por la espalda’, entonces ‘es pasar por la espalda’. Me adapto al vocabulario en el inicio, pero luego en las charlas intento conceptualizar de mejor manera. A la cancha voy con computadores, algo muy de Bielsa, y se le explica al jugador el ejercicio animado, siempre con grupos chicos, eso resulta”.
-¿Hoy todos los entrenadores buscan casi lo mismo?
“No lo creo, cada experiencia previa te marca la forma del jugar. Yo sigo a Bielsa, Sulantay, Sampaoli, pero también miro mucho a Thomas Tuchel, a (Julian) Nagelsmann, uno busca gente que lo represente en la idea pretendida. Me gusta mucho Tuchel, pero desde siempre, lo seguí en el Dortmund, PSG y ahora en el Chelsea, él trabaja muy bien desde la contextualización, se adapta a los jugadores que tiene. La adaptación al momento en que llegas a trabajar a un equipo es clave, el diagnóstico previo de los elementos que vas a ocupar y a partir de ahí sostener el proyecto”.
LOS CUATRO MOMENTOS
“Cuando llego a Melipilla tres de los cuatro momento del juego del equipo no eran de la forma como me gusta a mí, pero sí la organización defensiva, porque le hacían muy pocos goles. De ahí me tomo y parto: organizo la transición ofensiva, porque el equipo antes salía con dos jugadores, yo lo hago con cinco, más volumen. Cambio la organización ofensiva, soltamos a los dos laterales y teníamos más líneas de pase. Y la transición defensiva, el equipo estaba acostumbrado a reagruparse en campo propio al perder el balón, yo les propuse hacer presión alta, porque les explico a los jugadores que vamos a correr menos si presionamos arriba y finalizamos la jugaba, nos evitamos correr 70 metros hacia atrás. En definitiva propuse varios cambios pero apoyado en la organización defensiva que existía con el DT anterior (Héctor Adomaitis)”.
-Entre Sosa y Guerreño anotaron 25 goles, si logran mantener esa cuota en Primera tienen la mitad de la tarea solucionada.
“Claramente, ojalá podamos. Nos hemos fijados en las estadísticas de los equipos que suben y se mantienen y también en los que suben y bajan de inmediato. Y no hay un patrón determinado, algunos cambian muchos jugadores al subir de categoría, otros pocos y con distintos resultados. Siento que lo importante no es partir de cero, mantuvimos la base y trajimos laterales y extremos que nos den el matiz de la velocidad en las transiciones”.
-¿Como traza su futuro?
“Tengo escalones fijados desde que partí, voy peldaño a peldaño, a veces se sube uno o se retroceden dos para tomar vuelo, porque cuando avanzas muy rápido siempre se retrocede, miro metas muy reales. Después hay sueños y lo máximo sería dirigir la selección, pero para llegar me debe ir bien en todas las etapas: estuve en la formación, como ayudante, trabajar en un equipo grande como Católica, jefe técnico en Barnechea, tomé a Melipilla en la B con la urgencia de subir y se cumplió. Ahora no vamos a salir primero, pero por qué no aspirar a una copa internacional y para ello necesitamos un 49 o 50% de rendimiento”.
Chalres Aránguiz entiende todo, es un monstruo en su despliegue, es el jugador más completo de la selección
-Conoce a la “Generación Dorada” desde su génesis, ¿quién es el más competitivo?
“El que está en los cuatro momentos del juego: Charles Aránguiz, ayuda en defensa, se posiciona al lado del volante defensivo, incluso de los centrales si es necesario, va del centro a la banda para apoyar, llega arriba para doblar, siempre está bien posicionado, entiende todo, es un monstruo en su despliegue, es el jugador más completo de la selección”.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







