El drama del ciclismo tras el castigo por dopaje de Felipe Peñaloza: “Era nuestro capitán, su ausencia nos deja cojos”
El curicano Cristián Arriagada tendrá que formar una nueva pareja para competir en la Madison tras la pena por una muestra adversa en un control de dopaje del campeón panamericano de Lima. “Queremos ganar y tomó riesgos, pero fue una mala jugada”, critica el especialista.
El ciclismo sufre a pocos días de iniciar los Juegos Panamericanos. No estará Felipe Peñaloza, el único miembro de la selección de pista que capturó un oro en Lima 2019, luego de que —tal como Antonio Cabrera, su compañero de hace cuatro años— arrojara una muestra adversa en un control de dopaje, lo que le reportó automáticamente una sanción provisional.
El golpe se sintió duro en la selección de pista. E hirió especialmente a Cristián Arriagada, hijo del exseleccionado Marcelo Arriagada, quien iba a correr con “Bigote” en la Madison, precisamente la misma prueba en la que Peñaloza y Cabrera festejaron en Lima.
“Este año no hemos tenido tanto roce debido a la falta de competencias y, por lo mismo, era complicado llegar a un nivel alto. Todos queremos ganar en Santiago 2023 y algunos toman riesgos. Fue una mala jugada de Felipe, pero ya está, tenemos que ser lo más profesionales posibles para correr sin él”, cuenta el curicano desde San Juan (Argentina), donde Chile estableció su base de entrenamientos.
Pero la ausencia del campeón panamericano, quien decidió no hablar con los medios por el momento, no solo afectó desde el punto de vista deportivo, pues sus compañeros reconocen que se había convertido en un líder en la formación.
“Felipe era nuestro capitán, había sido campeón de los Juegos y por eso siempre lo escuchamos, nos daba consejos, es quien se desenvolvía mejor en la pista y fuera, así que su castigo nos deja un poco cojos. Sin duda se le echa de menos, pero hay que seguir adelante”, insiste Arriagada.
Los entrenadores de pista son Richard Rodríguez y Marco Arriagada, quienes también sintieron la ausencia de Peñaloza, aunque optaron por evitar profundizar en la sanción al deportista por consumo de esteroides anabolizantes.

Chile obtuvo un oro y dos bronces en la pista en Lima 2019. Solo Pablo Seisdedos y José Luis Rodríguez siguen en el equipo. Foto: Bill Torress/Globesport.
“Es lamentable la pérdida de Felipe, pero nos estamos enfocando en lo que queda del equipo y seguir entrenando como lo estábamos haciendo. Como medallista era importante, pero estamos enfocados en quienes tenemos en este momento, prefiero hablar respecto de quienes están acá”, dice Rodríguez.
—¿Está enojado con Peñaloza, Richard?
“Prefiero no responder esa pregunta ni seguir refiriéndome a ese tema, porque no manejamos todos los antecedentes aún”.
El técnico tampoco quiere adelantar demasiado respecto de quién reemplazará al suspendido ciclista en la Madison o en la persecución por equipos, la prueba en la que más fichas pone.
“Es un tema que tenemos resuelto, pero no lo podemos divulgar, porque los chicos se están preparando y no queremos generar problemas o que se salgan del foco. Por eso mantenemos el hermetismo, para evitar que se pierda el buen ambiente que tenemos”, explica el exsprinter.
De todos modos, lo más probable es que Arriagada corra con el joven Jacob Decar en la Madison. “Creo que nos puede ir bien, es astuto e inteligente para correr y eso es muy importante en una prueba como esta”, dice el curicano.
No será fácil, sobre todo porque el período de adaptación será casi inexistente.
“En realidad, con Felipe nos costó mucho adaptarnos, estuvimos como dos años dándole, porque hay que tener buena conexión con el compañero para que lleguen los resultados. Con Jacob somos casi de la misma edad, somos buenos compañeros, así que creo que nos puede ir bien”, postula Arriagada.
PREPARACIÓN DE VISITA
Con el velódromo de Peñalolén cerrado para refacciones que lo dejaron listo para los Juegos, el equipo de pista pasó tres meses en Argentina para llegar a punto para la cita.
“Todos los velódromos son iguales en estructura, tienen los mismos estándares, por lo que pasar de San Juan a Santiago no provoca mucha diferencia. Si hasta los mismos arquitectos y las mismas empresas los construyeron con la misma madera, así que no deberíamos tener grandes diferencias. Quizás la pista de Santiago es un poquito más pesada, pero nada importante”, evalúa Rodríguez.
El foco ha sido el trabajo de los equipos, tanto de persecución como de velocidad, con el objetivo de mejorar tanto colectiva como individualmente a los pedaleros.
“Cuando asumimos esta dirección técnica con Marco (Arriagada), siempre apuntamos a reforzar las pruebas por equipo. Sin duda es difícil competir contra potencias como Canadá, Colombia u otras, pero esperamos enfocarnos en conseguir buenas marcas y los resultados tendrán que llegar por añadidura. Correr en casa es diferente, esperamos que se nos ponga más liviana la pista con el apoyo de la gente”, analiza el técnico.
Las expectativas son moderadas entre los mismos pedaleros, más allá de que la pista suele otorgar alegrías a Chile: desde La Habana 1991, siempre se consiguieron medallas en el velódromo, salvo en Toronto 2015.
“La preparación no fue como queríamos, tuvimos pocas carreras en pista, aunque aquí en San Juan hemos podido correr en ruta, algo que también nos sirve. En los entrenamientos hemos hecho buenos tiempos, vamos con grandes expectativas a Santiago, a ver si podemos bajar el récord nacional y sacar una medallita”, sueña Cristián Arriagada.
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“En Chile no hay carreras, salvo algunos domingos por ahí, no alcanza muchas veces para vivir. Yo no me quejo, porque estoy viviendo con el Proddar y sigo en la casa de mis papás, pero los ciclistas somos perros, tenemos garra y no nos rendimos”, lanza.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







