Españoles tropiezan en el US Open y le abren el apetito a Chile
Ninguno de los tenistas españoles incluidos en la nómina de David Ferrer logró llegar a la segunda semana en Nueva York e, incluso, su mejor singlista, Rafael Jódar, recibió una inesperada paliza. “Ninguno va a llegar con la confianza alta, aunque Jódar llegará mejor preparado que si hubiera llegado a semifinales”, cree el entrenador nacional Ricardo Urzúa.
Había mucha expectativa en lo que pudiera hacer el español Rafael Jódar (13º) en el US Open. El madrileño llegó a la final del ATP de Washington y a semifinales del Masters 1000 de Montreal antes de llegar a Nueva York bordeando el top ten.
Pero el chino Yunchaokete Bu (124º), que había perdido en las clasificaciones y entró como perdedor afortunado tras el retiro del australiano Thanasi Kokkinkis (417º), le recordó que a sus 19 años sigue siendo un adolescente en crecimiento.
Un susto para quien será la primera raqueta española en la serie de Copa Davis ante Chile, que se jugará entre el 19 y 20 de septiembre en el Estadio Nacional, ya sin esa pátina de imbatibilidad que parecía mantener antes de llegar a la Gran Manzana.
“No sé si es tan positivo para Chile, porque vendrá más descansado, con una mejor preparación que si hubiera llegado a cuartos de final o a semifinales, como se esperaba”, postula el entrenador nacional Ricardo Urzúa.
“Era el primer Grand Slam al que llegaba como favorito, que es muy diferente a llegar como joven promesa sin nada que perder. Es otra responsabilidad, que no es fácil de manejar”, añade.
Pero Jódar no fue el único que sufrió en el US Open. Ninguno de los tenistas convocados por David Ferrer a la serie llegó vivo a la segunda semana.
Daniel Mérida (39º) ganó dos partidos, incluyendo un buen triunfo sobre el ruso Andrey Rublev (24º), pero en tercera ronda lo eliminó el local Alex Michelsen (46º). Jaume Munar (55º) se despidió en segunda ronda frente al francés Arthur Rinderknech (29º); mientras que Martín Landaluce (65º) no pudo en el estreno ante el británico Jacob Fearnley (101º).

Daniel Mérida, seguramente el segundo singlista ante Chile, consiguió un buen triunfo sobre Rublev, pero no llegó a la segunda semana. Foto: France Presse.
Pedro Martínez, el quinto, ni siquiera sorteó las clasificaciones y se dirigió al circuito de challengers (perdió en segunda ronda en Como y desde mañana jugará en Génova).
“Ninguno va a llegar con la confianza alta. Al final, el segundo singlista ofrece un partido relativamente abordable para los dos titulares nuestros. Va a ser una serie muy cerrada, si Tomás y Christian, si llega, pueden ganarle a Mérida si juegan en su nivel promedio”, sostiene Urzúa.
En tanto, el presente de los chilenos tampoco es óptimo: Christian Garín (135º) sufrió una molestia en la última ronda de las clasificaciones en Nueva York y se borró del challenger de Génova, la misma decisión que tomó Tomás Barrios (144º), que estrenó al argentino Alejandro Fabbri como entrenador, tras sortear la qualy del Grand Slam.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







