El ocaso del más grande: la salud vuelve a tumbar a Djokovic
El serbio perdió en su debut en el US Open por primera vez en su carrera y sufrirá una caída en el ranking que lo sacará del top ten después de ocho años, aunque entonces fue por lesión. “Es un problema serio”, admitió el tenista más ganador de todos los tiempos.
Capítulo repetido. El mismo guion que Novak Djokovic (5º) protagonizó en Cincinnati, lo repite en el US Open. Dolores masivos, calambres y vómitos mientras intentaba sacar adelante un partido que partió dominando con relativa tranquilidad.
Por primera vez en 20 presentaciones, el serbio se va en la primera ronda del último Grand Slam de la temporada, derrotado por el argentino Mariano Navone (49º) la noche del domingo. Y aunque quiera eludir cada pregunta sobre su continuidad en el circuito, cada vez siembra más dudas respecto de su futuro en el tenis.
A sus 39 años, edad a la que la mayoría de las grandes estrellas del tenis ya no estaban activos, “Nole” sigue batallando, pero con resultados muy diferentes a los esperados. Más allá de su tremendo Wimbledon, en el que alcanzó las semifinales, hay que remontarse hasta el Abierto de Australia 2006 para hallar una eliminación en primera ronda de un Grand Slam.
Un golpe de realidad que su propio cuerpo le propina. “Es algo que, por desgracia, he arrastrado prácticamente en todos los partidos este año: vómitos, náuseas, un problema serio en ese sentido. Después, todo mi cuerpo empieza a venirse abajo, básicamente con calambres y dolor”, confesó Djokovic, que dejó escapar varias lágrimas durante el transcurso de su pleito. De paso, caerá del top ten (es 11º en el ranking en vivo y podría quedar bastante más abajo) por primera vez desde 2018, cuando fue operado y se perdió media temporada.
“Me siento muy orgulloso de todos los logros del pasado, pero ahora toca centrarse en el presente. Acabo de salir de la pista y todavía estoy intentando gestionar el estado de mi cuerpo”, afirmó.
El serbio no ha querido transparentar cuál es la condición médica que lo aqueja, pero sí ha entregado pistas que clavan dudas respecto de su futuro, más allá que después de disputar las semifinales de Wimbledon haya dicho que querría volver en 2027.
“Es una afección de salud que tengo y que me ha estado molestando durante el último par de años”, deslizó en Cincinnati, que se agrava en condiciones de alto calor y humedad. ¿Podrá mejorar? “No lo sé, lo veremos”, respondió misteriosamente.
De sus próximos pasos no hay pistas. Por delante queda la gira asiática sobre cemento y los torneos bajo techo en Europa, en los que defiende las semifinales de Shangái y el título del ATP de Atenas, el torneo que organiza su familia en Grecia.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







