El futuro de las “Diablas” tras el último puesto en el Mundial
No era el resultado esperado, pero quienes han vivido de cerca el proceso del hockey césped chileno confían en que el camino de crecimiento no se detiene. “Se necesita renovar el plantel y hay jugadoras para hacerlo”, aseguran, mientras miran con ambición el camino hacia los Juegos Olímpicos de 2028.
Masticando la decepción se encuentran hoy las integrantes de la selección chilena femenina de hockey césped, que terminaron en el último lugar del Mundial de Países Bajos y Bélgica, que coronó Argentina como campeón en damas y a Alemania entre los varones.
“Hace cuatro años decidimos volver y lo logramos, es un hito clasificar dos veces. Ahora vamos a tener que crecer, estamos en alto nivel, pero tenemos que consolidar nuestros objetivos”, admitió Denise Rojas, una de las “Diablas” con más experiencia.
La primera meta reconocida por el cuerpo técnico era intentar avanzar a segunda ronda y terminar entre las ocho mejores, algo que luego de la eliminación en la fase inicial mutó a mejorar el 13º casillero del Mundial anterior, lo que tampoco se pudo alcanzar.
“Estoy segura de que esto nos va a servir, que vamos a seguir creciendo y encontrando nuevas oportunidades para conseguir todos los objetivos que nos ha planteado este staff”, destacó Manuela Urroz, capitana y goleadora de las “Diablas”.
En el mundo del hockey césped, si bien el resultado tuvo un sabor agrio, destacan el crecimiento del equipo y aseguran que el camino sigue firme para el desarrollo no solo de la selección, sino también de toda la disciplina.
“Fue un torneo muy difícil, pero las chicas tuvieron muy buenos partidos, que solo faltó cerrar. Chile jugó bien, se atrevió, pero hubo pequeños detalles que nos perjudicaron. Es un equipo maduro, que hizo un buen Mundial, pero me quedo con gusto amargo por el resultado”, analiza la exseleccionada y hoy directora de la federación María José Fernández.

Hasta 2021, Chile no había clasificado jamás a un Mundial de Hockey Césped. Ahora lo consiguió por segunda vez consecutiva. Foto: Chile Hockey.
“Estar en un segundo Mundial es un paso gigante para Chile. Clasificar ya es meritorio. Obviamente, no creo que era el lugar en el que querían terminar, querían ganar algún partido, pero estuvieron cerca varias veces. Imagina que estuvieron a punto de vencer a Australia, empataron y al final ellas llegaron a semifinales y perdieron 1-0 con Argentina”, analiza a su vez la exdefensa Michelle Wilson, quien acaba de volver del Mundial Máster, también en Países Bajos.
“Metieron varios goles, quizás en el siguiente Mundial se puede volver a ganar un partido, avanzar de fase...”, añade Wilson.
En lo que hay concordancia es en la necesidad de darle más tiraje a la chimenea, renovar la selección para mantener el ritmo competitivo y seguir en el camino al alza que inició Chile con la llegada del argentino Sergio Vigil, hoy encargado de procesos de captación a lo largo del país.
“Siempre hay que estar fogueando a las más chicas, sumándolas al proceso para que se vaya renovando. Hay jugadoras maduras que están aperrando porque logran rendir todavía, pero hay que renovar, es la naturaleza del deporte, hoy tenemos varias jugadoras del equipo con más de 30 años”, sostiene Fernández, que señala a Francisca Irazoqui, Laura Miller, Constanza Muñoz y Florencia Barrios como las puntas de lanza en el proceso de renovación.
Michelle Wilson apunta más allá, hacia el crecimiento en la formación de jugadoras y en la masificación que ha permitido ampliar la base de hockistas, tanto en damas como en varones.
“El equipo sigue creciendo, se nota en el ranking mundial, pero también en el volumen de jugadoras y jugadores. Hay más clubes, más escuelas, hay masificación, es un proceso que demora, pero los resultados llegan. Ahora, es clave levantar también la calidad del torneo nacional, porque ese roce hace crecer y por eso tantas ‘diablas’ se van a jugar afuera, para adquirir ese ritmo”, comenta la exdefensa.
“La federación trabaja con escuela de talentos, mirando jugadores y jugadoras que puedan llegar, tienen roce internacional, juegan en Argentina, pero ha sido un proceso más lento. En la adulta, pronto debería haber un recambio, hubo jugadoras más chicas, como Laura Miller, que va a ser tremenda figura”, afirma Wilson.

Ante Australia, Chile logró su único punto en el Mundial y casi fueron tres. Las oceánicas a la postre serían semifinalistas, fiel reflejo de la paridad del torneo. Foto: EFE.
El siguiente paso de las “Diablas” será la defensa del oro en los Juegos Sudamericanos, que comienzan el 12 de septiembre en Rosario y Santa Fe, con un equipo relativamente remozado: siete mundialistas no irán a Argentina y cinco jugadoras que permanecieron en Santiago se sumarán al conjunto de Cristóbal Rodríguez.
De todas maneras, en el horizonte asoma el camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Angeles, el hito que le falta a este equipo por cumplir. La ruta parte en los Juegos Panamericanos de Lima, que entregan un solo cupo, y sigue en los preolímpicos del verano de 2028.
“Siempre queremos pelear la clasificación, es un objetivo que está en la cabeza de todas las jugadoras y de todo el hockey chileno”, cree Fernández.
“Claro que se puede soñar, pero obviamente el nivel de los rivales es altísimo y muy parejo. A Australia le ganaron en el World Cup Qualifiers, empataron en el Mundial y al final ellas sí llegaron a semifinales. A Japón lo veíamos cerca y nos metieron tres. Se puede soñar, pero no será fácil...”, diagnostica Wilson.
Pero esa es otra historia.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







