La generación dorada del básquetbol tiene su mayor prueba de fuego ante Estados Unidos
El mismo plantel que le ganó después de largas sequías a Argentina, Uruguay y Venezuela, comandado por Juan Manuel Córdoba, tendrá enfrente a la selección más potente del mundo, con un campeón de la NBA en sus filas y un sueño mundialista en juego.
Llegó la hora. Si bien no es el equipo estelar de Estados Unidos, un “Dream Team” o una versión descafeinada de una formación NBA, sigue siendo la primera potencia mundial del básquetbol en suelo nacional.
Con jugadores con historia en la liga más importante del mundo, y con la obligación de ganar para iniciar su ruta al Mundial de Qatar 2027, la selección de Estados Unidos disputará su cuarto partido de la historia ante Chile —los tres primeros terminaron con victoria norteamericana, la última de ellas en 1959— en el Centro de los Deportes Colectivos del Estadio Nacional.
La principal estrella visitante es Dillon Jones, que jugó dos partidos en la campaña que le dio a New York Knicks su anillo de campeón en la última temporada y que fue bastante más protagonista el año anterior, cuando alcanzó el título con Oklahoma City Thunder, equipo con el que jugó 64 lances en la temporada.
Otra figura es Orlando Robinson, que suma 116 partidos en su carrera en la NBA, incluyendo cuatro en la última temporada con Memphis Grizzlies, gracias a su contrato dual con su equipo filial, Hustler, que milita en la G-League. En total, nueve de los 12 convocados para el duelo de esta noche disputaron al menos algún partido en la liga más poderosa del planeta.
“Va a ser un partido duro, Estados Unidos va a tratar de imprimir un ritmo vertiginoso, de ida y vuelta, mientras que Chile intentará con salidas rápidas después de buenas defensas. Creo que si Chile se apega el mayor tiempo posible al plan de ‘Mani’ Córdoba, hay opciones de hacer un buen partido”, destaca el exseleccionado Gerardo Isla.
Al frente, Chile opone a su “generación dorada”, liderada por el hombre de los milagros, Juan Manuel Córdoba. El coach argentino ya rompió una racha interminable ante Argentina (rival al que le ganó después de 69 años), Uruguay (tras 50 años) y Venezuela (45), además de sumar victorias en divisiones menores ante Brasil y la Albiceleste.
Con Sebastián Herrera, figura en el París Basketball que compite en la Euroliga, el segundo torneo más importante del orbe, y Felipe Haase con una campaña destacada en la G-League, la serie de desarrollo de la NBA, Chile ha construido un equipo sólido y con jugadores en crecimiento.
Está Ignacio Arroyo, que jugó en la poderosa Liga Endesa española y que se mantiene en el baloncesto de la península; Sebastián Carrasco, elegido el mejor jugador de las finales de la Liga Argentina; Aitor Pickett, de buen presente en Alemania; Kevin Rubio, hoy en Universidad de Concepción, pero con pasos por España y Argentina, entre otros.

Franco Morales, que jugó los Odesur 2006 bajo la batuta de Córdoba, es una muestra más del trabajo del DT en el proceso de la generación dorada. Foto: Febachile.
“Esta generación, ya desde series menores, sabe lo que es ganarles a las potencias sudamericanas y cuando llegaron a adultos, primero nos traspasaron eso a los más grandes, que no tuvimos esa oportunidad, y después cumplieron derrotándolos en adultos. No entran con miedo ante ningún rival, van a salir a ganar, no a ver qué pasa o a solo cumplir”, sostiene Isla.
De todos modos, los especialistas destacan la labor de Juan Manuel Córdoba, el técnico que ha sido protagonista de las últimas hazañas y que lleva más de 20 años en distintos roles en el baloncesto nacional.
“La gracia es que ‘Manu’ conoce a la mayoría desde pequeños, desde que era entrenador de las selecciones menores. Eso es clave, porque después de todo este tiempo ya sabe cómo hablarles, cómo motivarlos, cómo dirigirlos”, valora Carlos Álvarez, exentrenador de la selección femenina.
“Es el estructurador y constructor de este proceso. Todos los jugadores que están ahí pasaron, en algún momento, por su dirección técnica. No es solo un entrenador que gestiona un plantel de jugadores profesionales, sino que los desarrolló y los formó hasta llegar a este punto”, valora “Papita” Isla.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







