Adolfo Cambiaso, la leyenda del polo mundial se presenta en Chile
El polista trasandino (10 goles de hándicap), a quien los expertos consideran como el mejor jugador de todos los tiempos, será la estrella consular del Abierto de Chile, el torneo mayor de la temporada y la última etapa de la Triple Corona local. Cabalgará defendiendo los colores de La Dolfina-Mosso, y jugará junto a su hijo homónimo de 8 goles de categoría.
El mejor polista de todos los tiempos regresa a los pastos chilenos.
Adolfo Cambiaso (1975, Cañuelas), el polista argentino que elevó los estándares de la disciplina y que a sus 46 años aún es considerado como el mejor del mundo, será la figura excluyente del Abierto de Chile de polo, el broche de oro de la Triple Corona nacional que se juega desde este jueves en las canchas principales del club San Cristóbal.
“Adolfito”, como es conocido debido a que comparte el nombre de su padre homónimo, jugará por La Dolfina-Mosso, una alianza entre la reconocida joyería nacional y la escuadra de siempre de Cambiaso en su país, que revolucionó la disciplina y elevó el culto del polo argentino —por lejos la mayor potencia mundial de la disciplina—por Adolfo Cambiaso.
La estrella no viene sola: cruzó la cordillera acompañado de su hijo Adolfo “Poroto" Cambiaso , quien con 16 años y 9 goles de categoría —recién fue ascendido en Argentina, pero en Chile jugará con 8— y siendo el séptimo Adolfo consecutivo en el árbol genealógico de una familia que lleva el polo en el ADN, mantuvo la tradición de marcar historia con su apellido: con 15 años, 11 meses y 6 días se convirtió en el polista más joven en jugar el Abierto Argentino.
La formación del equipo que jugará en Vitacura la completan José Rafael Zegers (6) y Ernesto Mosso (1). El cuarteto debutará el viernes, a las 18:00, frente al perdedor del duelo que animarán mañana Toba Captta y Lo de Lobo.
El eximio polista nacional José Donoso —hermano del desaparecido Gabriel, el chileno más destacado de todos los tiempos: el único que llegó a los 9 goles de hándicap, en Argentina— elogia a la gloria trasandina: “Sin duda Adolfo es el mejor jugador de polo de la historia. Ha marcado todos los récords posibles e imaginables. Y algo muy notable: durante muchísimo tiempo. Nadie lo podría cuestionar. Para nosotros es un lujo tenerlo de vuelta, porque antes vino dos veces a Chile”.
Donoso rememora esas ocasiones. “No me acuerdo de los años exactos, pero sí de todo lo demás. La primera vez vino y jugó por Universidad Católica junto a Gabriel (Donoso), el año que se hizo el Abierto de Chile en las canchas de la Federación en Huechuraba. Esa vez ganó y se quedó con el torneo. Y años después vino a jugar con el equipo Royal Guard. Entonces nosotros, con Gabriel a la cabeza, le ganamos la final. Recuerdo que en esa oportunidad Adolfo jugó con Gerardo Valdés, Alejandro Díaz Alberdi y Alejandro Labbé. Ese equipo sumaba como 30 goles. Era la época en que el Abierto de Chile no tenía límites de hándicap. Los partidos eran muy entretenidos, de alto vuelo”.
¿Qué hándicap tenía entonces, Cambiaso? Donoso dice que “la primera vez que vino diría que tenía nueve y la segunda jugó con los diez goles”.
“Es un lujo tener a Cambiaso en Chile. Que el mejor jugador del mundo venga al Abierto es espectacular para el polo y para el deporte nacional”, opina Pablo Villela, integrante de Lo de Lobo.
En una jornada que promete emular los Abiertos de Chile de antaño, Cambiaso no será el único 10 goles que le pegará a la bocha en los pastos del San Cristóbal: su compatriota Hilario Ulloa (10) formará en el cuarteto de El Paraíso-Verfrut, junto a Francisco Martínez (6), Andrónico Luksic (3) y Romano Vercellino (5), que ya ganó el Hándicap de Chile, el Abierto del Club y buscará abrochar la Triple Corona con el más importante y tradicional de los tres: el Abierto de Chile.
Otros nombres destacados que animarán las jornadas en Vitacura son Guillermo Terrera (9) de Toba Captta, Bautista Bayugar (8) de Los Castaños e Isidro Estrada (8) y el uruguayo Alejo Taranco (8) que defenderán los palenques de Casa Silva.
El periodista argentino Joaquín Etchepare, editor del medio especializado Prensa Polo, calibra a Adolfo Cambiaso en la actualidad: “A sus 46 años sigue vigente en los primeros planos de la escena del polo mundial. Si bien perdió la final del Abierto Argentino, cabe destacar que todas las temporadas intenta tener los mejores lotes de caballos para su equipo, sean clones o productos de su propia cría. Siempre está en boca de todos. Este año fue particular para él, pues debió rehacer su equipo, que había conseguido ocho Abiertos de Palermo consecutivamente. Fue seguramente un año de transición y el próximo año intentará hacerle frente nuevamente a La Natividad y Ellerstina con su hijo 'Poroto'. Talento y caballada le sobra, aún sorprende todo lo que puede hacer en la cancha”, indica.
Lo he visto jugar muchas veces y es de otro planeta. Es mucho más especial enfrentarlo. Como jugador uno siempre quiere jugar con y en contra de los mejores, para aprender y mejorar. Es una tremenda oportunidad para todos de ir a verlo jugar. Para los que no saben mucho de esto, es como el Tiger Woods del poloPablo Villelapolista
LAS MARCAS DE UNA ESTRELLA
Cambiaso comenzó a jugar polo desde niño, motivado por su madre Martina y por sus medios hermanos Salvador y Marcial. Tenía facilidades para varios deportes, pero ganó su pasión por los tacos y los caballos.
A los ocho años disputó su primer torneo importante: la copa Potrerillos. En 1986 ganó la Copa Bartolomé Mitre junto a su padre, su hermano Marcial y a Horacio Heguy, miembro de otra dinastía que marcó un antes y un después en la disciplina polística.
A los 12 años, Cambiaso ya tenía dos goles de hándicap y a los 15 años había jugado en Estados Unidos. Un año más tarde conquistó la Golden Cup y la Warwickshire en Inglaterra, mientras que a los 17 debutó en el Abierto Argentino de Palermo, defendiendo a la Ellerstina.
En 1994 obtuvo la primera Triple Corona de su carrera con la Ellerstina y se transforma en el polista más joven (19 años) en llegar a los diez goles, registro que luego fue superado por Facundo Pieres, en 2005.
En 1997, junto a su cuñado Bartolomé Castagnola, fundó La Dolfina, un proyecto que cambió la historia del polo mundial: con aquel cuarteto celebró 14 veces el Abierto de Palermo, disputando 20 de las últimas 21 finales que jugó.
A su vez, venció nueve veces en el Abierto de Hurlingham y seis en el Abierto de Tortugas, que son los otros dos torneos que completan la Triple Corona del mejor polo del mundo.
“Tenerlo ahora, y en esta etapa de su carrera, cuando está súper consagrado como el mejor de la historia, es un lujo. Para nosotros es espectacular y aporta mucho al torneo. Y más que venga con su hijo”, subraya Donoso.
“Probablemente en 2022 tenga un equipo de 39 goles. Ser el mejor, más allá de su magia deportiva, tiene que ver con que nunca deja ningún detalle al azar, siempre fue un paso adelante del resto. Verlo en acción es un privilegio que se suele comparar con apreciar en vivo a Tiger Woods, Roger Federer o Valentino Rossi”, cierra Etchepare.
Raúl Andrade
es reportero de Deportes El Mercurio hace más de cinco años. Especialista en el área polideportiva, ha cubierto grandes eventos de tenis, golf y motor.






