El LIV cierra su temporada con muchas dudas y deudas millonarias
Este jueves, en Indianápolis, se vivirá la última fecha de 2026 del circuito, que promete mantenerse vigente de manera “sostenible”, aunque primero debe saldar deudas y enfrentar una demanda por incumplimiento de contrato superior al millón de dólares. La clave es convencer a Jon Rahm, tricampeón de la gira, para que decida continuar.
Fiesta de clausura improvisada. Mientras los jugadores —y los aficionados, que alcanzaron a comprar algunas entradas— se quedaron esperando la final por equipos del LIV, que debía disputarse la próxima semana en Detroit, finalmente el cierre de la temporada será esta semana, en Indianápolis.
Se trata de la segunda cancelación de 2026, luego de que la fecha de Louisiana se borrara del calendario, un reflejo del enmarañado momento que vive el tour luego de la salida de su inversor principal, el Fondo de Inversión Pública saudí (PIF).
Y aunque el nuevo CEO de la gira, Scott O’Neil, se ha cansado de emitir declaraciones optimistas respecto del futuro de la liga, la última, asegurando que ya hay opciones de un acuerdo concreto con un nuevo patrocinador para garantizar la continuidad del LIV, las dudas subsisten.
“Estamos reinventando LIV Golf como una liga completamente nueva, propiedad de los jugadores y basada en un modelo de negocio sostenible, con una experiencia para los aficionados mejorada, diseñada para los mercados donde el golf está creciendo más rápido a nivel mundial y con el apoyo de socios de primer nivel”, afirmó O’Neil.
Indianápolis, además, canceló también dos números musicales (Thomas Rhett and Disco Lines), mientras se inició la devolución a quienes adquirieron sus tickets para la fecha final.
“Al concluir la temporada ahora, podemos dedicar todos nuestros recursos a lo que viene y mantener el rigor operativo que exige esta transición”, justificó O’Neil, que volvió a reunirse con los jugadores y trabajadores del LIV para adelantar las negociaciones en curso.
Sin embargo, las interrogantes no se acaban, más allá de las palabras positivas de O’Neil. Medios bien informados sostienen que la liga mantiene numerosas deudas (de hasta 100 mil dólares) con proveedores y contratistas y que ni siquiera responden los correos preguntando por fechas de pago.
“Su asesor legal ni siquiera responde a las cartas de demanda”, se quejó uno de los acreedores.
Además, ya enfrenta una demanda por 1,1 millones de dólares de la empresa Movii System, que proveía el streaming y el seguimiento golpe a golpe en cada torneo, por incumplimiento de contrato, tarifas no pagadas y daños por ingresos perdidos.
RAHM TIENE LA LLAVE
Todo parece estar en las manos del español Jon Rahm. No solo porque es, por lejos, el jugador más reputado de quienes hoy juegan el LIV. De hecho, ganó las últimas tres temporadas el torneo individual, sino también por la gigantesca deuda que la gira mantiene con él.

El silencio de Jon Rahm tiene inquieto a todo el mundo del golf. El LIV quiere retenerlo. Foto: France Presse.
El español, que aún tiene contrato vigente con el circuito (“no veo muchas vías de salida”, admitió en su momento), todavía no cobra cerca de US$ 150 millones por el resto de su vínculo, lo que lo vuelve el jugador clave para asegurar la continuidad del LIV. Una deuda de ese calibre desajustaría cualquier presupuesto, pero si ingresara a la propiedad, el balance cambiaría.
El problema es que, hasta ahora, el vasco solo ha respondido con evasivas. “No puedo decirles nada”, susurró la última vez que le preguntaron por su futuro, a diferencia del estadounidense Bryson DeChambeau, la otra gran figura del tour, quien ha sido un asiduo defensor del LIV y ya manifestó sus deseos de permanecer en él si hay condiciones apropiadas.
Rahm hizo todo lo contrario. Ya manifestó su deseo de regresar al European Tour, en el que ya disputó un puñado de torneos en 2026, pagó la multa exigida y se comprometió a jugar más campeonatos en 2027, con la meta de clasificar a la Copa Ryder, en la que Europa enfrenta a Estados Unidos en una cita bienal.
Además, el español estaría insatisfecho con la propuesta inicial planteada por O’Neil, que incluye reducir las bolsas de premios a niveles más modestos y achicar el calendario a 10 torneos, contra 12 fechas (de 14) que tuvo la temporada que concluye. De paso, medios internacionales ya aluden a contactos entre Rahm y el PGA Tour para acelerar su vuelta al circuito que abandonó en 2023, con una propuesta similar a la que aceptó Brooks Koepka a comienzos de este año: una multa millonaria y reincorporación inmediata, sin el año de castigo que debió purgar Patrick Reed.
¿Y Joaquín Niemann? Públicamente, el chileno —subcampeón en 2024 y 2025— se ha mostrado satisfecho con su participación en el circuito y dispuesto a escuchar ofertas para seguir en él, aunque también ya tuvo sus primeros escarceos con el Tour Europeo, que podría ser su destino en 2027 si la propuesta del LIV no lo convence.
Una propuesta que debería asomar, como máximo, en septiembre, ya con el acuerdo con el nuevo patrocinador (BC Partners, seguramente) ya concretado.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







