Santiago de Chile.   Lun 28-09-2026
19:44

Diego Valencia: “No me han dicho si sigo, a nadie le gusta la incertidumbre”

El delantero de la UC se cortó los ligamentos en abril y termina contrato a fin de año, pero no sabe qué pasará con su carrera. “No sé cuál es la postura del club. No me han comunicado nada”, dice, junto con recordar los duros meses de recuperación, pero también la alegría de haber jugado en Europa.
Foto: Richard Salgado
Raúl Neira28 de septiembre, 2026
A comienzos de abril la carrera de Diego Valencia sufrió un revés doloroso: el delantero que en ocho años jugando profesionalmente solo había sufrido un desgarro, que le significó un alejamiento de las canchas de apenas un mes, se cortó los ligamentos cruzados de la rodilla derecha.


“Fue entrenando, después del partido ante Boca Juniors por la Copa Libertadores. Quise girar y de inmediato sentí dolor. Me di cuenta de inmediato que era algo grave, porque era un dolor que nunca había sentido, muy, muy fuerte”, recuerda.


—Muchos jugadores de la UC se han lesionado de la rodilla. Algunos hinchas culpan al pasto sintético del Claro Arena.


“Mi caso fue en la cancha de pasto natural. Nunca tuve problemas con la sintética. Ahora no sé cómo estará, por razones obvias, pero dicen que tiene una gran durabilidad. Obviamente necesita un mantenimiento para que esté de la mejor manera y así podamos sentirnos más cómodos”.


Valencia, el único tetracampeón vigente de la UC, detalla que el proceso de recuperación “ha sido difícil; al principio, los primeros dos o tres meses, fueron súper complicados. Estuve mucho tiempo con muletas y avanzaba súper lento. Iba al club, obviamente, pero había muchas cosas que no podía hacer por mi cuenta. Como vivo solo, mi novia y mi mamá me estuvieron acompañando. No podía manejar, las cosas cotidianas no las podía hacer con facilidad. Al principio fue complicado, después con las sesiones de kinesiología pude ir avanzando. Y una vez que ya empecé a trotar, el panorama cambió, los trabajos se hicieron mucho más entretenidos. Desde que estoy en cancha me he sentido súper cómodo, sin dolor. Y eso me tiene tranquilo y contento”.




—¿Qué fue lo más complicado?


“El ser dependiente de otras personas. En los primeros meses hacía dos sesiones de kinesiología al día, cada una duraba tres horas. Se hacía largo, tedioso, era complicado. Había cosas que me dolía hacer, pero a pesar del dolor tenía que hacerlas igual. La cabeza no está acostumbrada a hacer las cosas con dolor. Tuve que aguantarme y seguir avanzando”.


—¿En qué etapa de la recuperación está? Podría ser noviembre, dijeron en San Carlos.


“Un tiempo exacto para volver, la verdad, no me han dado. Han pasado cinco meses y medio de la operación y estoy haciendo hartas cosas en cancha; y si bien aún no puedo hacer trabajos con oposición, hago los calentamientos con el equipo, algunos rondos y definiciones”.


El nacido en Viña del Mar está conforme con los progresos. “Me han dicho que he evolucionado súper bien, que para los tiempos estoy perfecto. Los test y evaluaciones que me han hecho de fuerza han salido súper bien. Eso me da tranquilidad de que cada vez voy más cerca de volver”, narra.


Para cualquier ‘9’ tener de compañero a Zampedri, un gran jugador, los números hablan solos, es un desafío. En mi caso me vi obligado a participar en otras posiciones. El año pasado jugué harto de extremo Valencia y lo difícil que es ser centrodelantero en la UC


—Usted termina contrato a fin de año. ¿Los dirigentes han conversado con usted?


“Tengo entendido que lo han hecho con mi representante, pero no me han ofrecido renovar. Mi objetivo es jugar algún partido este año o estar disponible para el cuerpo técnico. Católica se ha portado súper bien conmigo en este proceso, me ha acompañado con el área médica, el psicólogo también ha estado cerca mío, así que en cuanto a eso estoy tranquilo. Es una gran institución que, por lo general, no suele tener problemas en este tipo de situaciones. Soy un jugador formado en casa, hay un cariño de por medio y creo que se va a poder llegar a un buen acuerdo”.


—Quizás al ser formado en casa esperaba otra manifestación del club.


“Soy un poco consciente de la situación en que está la UC. Con el cambio de presidente y la salida del ‘Tati’ Buljubasich ha estado un poco movido el tema dirigencial. Por ese motivo puedo entender que se han tardado un poco las cosas; el contexto es entendible. Quizás todavía estamos a tiempo para conversar y ver si mis intereses están en la misma línea que los de ellos. Si la UC quiere que siga, sigo”.




—¿Le dolería que el club que lo formó no le dé una oportunidad?


“A ver, el cariño que tengo por el club es inmenso. Siempre he dicho que soy hincha de Católica desde muy chico. Pero no sé cuál es su postura. No me han comunicado nada, si sigo o no. Si ellos me comunican que no quieren que yo siga… Es difícil dejar un lugar al que he pertenecido tanto tiempo. Yo llegué muy chico a la Católica”.


—Esta incertidumbre me imagino que no le gusta.


“A nadie le gusta la incertidumbre. En la posición que estoy, me daría una gran tranquilidad saber cuál va a ser mi futuro, saber si estoy en el proyecto del club o saber si tengo que buscar algo fuera”.


“CUMPLÍ EL SUEÑO DE JUGAR EN LA SERIE A DE ITALIA”



En 2022 y después de conquistar siete títulos con la UC (el “tetra” y tres Supercopa), Valencia fue transferido a la Salernitana en US$ 3 millones. “Fue increíble. El sueño de todo jugador es poder ir a una liga como la Serie A y lo cumplí. Competí a la par con grandes rivales, con mis compañeros que eran casi todos seleccionados, todos de gran nivel y con grandes trayectorias. Es una experiencia que me gustaría repetir. Si volví a Chile fue para tener continuidad, para volver a jugar, ojalá tener un buen rendimiento y salir al extranjero”.


—Usted llegó a la Salernitana cuando estaba en la Serie A. Después se va a préstamo al Atromitos de Grecia y cuando vuelve, la Salernitana había descendido.


“Y por eso es que me vine: pensábamos distinto con la dirigencia. Ellos querían que yo saliera a préstamo por el elevado sueldo que tenía para la categoría y tuvimos un inconveniente. Yo quería seguir; entonces decidieron apartarme del equipo para obligarme a tomar alguna decisión. Estuve un tiempo separado del equipo, sin competir, y la mejor opción era salir del club para el bien de mi carrera”.




—Es decir, ganaba mucho dinero, según el club, y le dijeron ‘se baja el sueldo o no juega’. No se lo bajó y lo cortaron.


“Sí. Me hubiese gustado que hubiesen sido así de claros como lo planteas… Porque hubo trabas que fueron poniendo en el camino. El tema es que salí y quedé con el pase que le arrendé a Católica hasta diciembre”.


—¿Qué tal la experiencia en Grecia?


“Es una liga unos escalones menor a la italiana, pero llegué a un equipo muy competitivo. Fui a un equipo súper ordenado, con grandes instalaciones, pudimos competir muy bien para los objetivos que nosotros teníamos. En lo personal también, porque mi objetivo era poder jugar la mayor cantidad de partidos. Jugué más de 30, me sentí importante. Sentí el cariño del equipo, de la gente del club, de mis compañeros. Una muy linda experiencia”.
Raúl Neira

es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.

Relacionadas
A fondo con...