Las tareas de la UC y Coquimbo para instalar dos equipos chilenos en cuartos de final después de 30 años
La última vez que dos clubes nacionales se anotaron entre los mejores ocho de la Copa Libertadores fue en 1997 (Colo Colo y la UC). Los cruzados y piratas tienen la chance de clasificar en casa ante Estudiantes (1-1) y Platense (1-1), respectivamente. "Lo primero es igualar de entrada la intensidad de los argentinos", dicen los expertos. "Coquimbo debe afinar la pelota detenida", advierten. En el caso de los franjeados, jugar sin Fernando Zampedri es un desafío prioritario. "Es el partido para Palavecino", es el clamor franjeado.
Pasar agosto en la Copa Libertadores excede con largueza el dicho popular, porque significa anotarse en cuartos de final y jugoso premio económico de 1,7 millones de dólares. Ahí está tesoro deportivo y financiero que buscarán conseguir Universidad Católica y Coquimbo frente a Estudiantes (martes 18, 20:30 horas) y Platense (miércoles 19, 18:00), respectivamente, tras los empates 1-1 en Argentina.
El fútbol chileno no ubica dos representantes en la ronda de los ocho mejores desde 1997, cuando Colo Colo y la UC sea arrimaron a esa instancia.
¿Qué detalles estratégicos deben abordar los nacionales para repetir? “En la ida la UC desechó tener la posesión de la pelota y a partir de esta elección, termina corriendo más que jugando, se hizo un partido de fricción, trabado, pelotas sin orientación ni sentido. En el Claro Arena puede volver a elegir esa forma o disputarlo desde otra opción. (Matías) Palaveccino representa el ‘10’ armador de juego, que a mi juicio es el camino para ganar esta llave. La analogía es muy simple: Si O’Higgins le disputó de local a Boca con (Martín) Sarrafiore de creativo, ¿por qué Católica no le puede jugar a Estudiantes con Palavecino? La UC tiene más opciones jugando que corriendo, con la primera opción te adueñas de la pelota y con la segunda corres tras ella”, enfatiza Juvenal Olmos, técnico campeón con los franjeados en el Apertura 2002.
“Este es un partido para Palavecino, claramente”, coincide Jorge “Koke” Contreras, ex armador cruzado. “Al estar suspendido (Fernando) Zampedri, que es el tocado con la varita, el partido está para jugar con cuatro volantes, porque (Jimmy) Martínez tuvo un buen papel en La Plata, y arriba deberían ir Giani como más referencia junto a Diego Corral, no hay más considerando que (Clemente) Montes llegaría con lo justo”, sigue el finalista de la Copa América 1997.
“El partido será tenso, porque Estudiantes no deja jugar, presiona, es ordenando. Católica no se pude regalar, un gol en contra pondría la llave cuesta arriba y ellos tienen chicos rápidos por fuera (Fabricio Pérez y Joaquín Tobio Burgos). Pero insisto, la llave puede ser Palavecino, siempre que juegue bien cerca del área rival, allí saca ventaja con su pegada y el pase filtrado, no jugando en la misma línea de los volantes de contención”, remarca Contreras.
Manuel Suárez, con pasado de ayudante técnico en la precordillera y también en clubes argentinos, pide mutar los roles. “Católica y Coquimbo hicieron partidos ordenados (en Argentina), compitieron muy bien, con puntos altos, como Zampedri y el “Mono” Sánchez en momentos decisivos de los partidos, pero en Chile ambos equipo deberían ser más protagonistas, hacerse más dueño del trámite y someter un poco al rival, aprovechando la localía, desde ese lugar ambos tiene muchas chances de pasar de fase”.
Coquimbo Unido espera cerrar la llave con el “Calamar” en el Francisco Sánchez Rumoroso, fortín donde ya venció a Tolima (3-0), Universitario (2-1) y empató con Nacional (1-1). El club marrón también asusta, porque en la fase de grupos logró triunfos sobre Peñarol en Montevideo (2-1) y Corinthians en Sao Paulo (2-0).
“Coquimbo no tiene que hacer nada raro, ser fiel a su forma; el mejor aliado para lograr una buena campaña internacional es sostener un equipo en el tiempo, como lo hizo Coquimbo, que mantuvo la base que salió campeón y (Hernán) Caputto tuvo la inteligencia para seguir la misma línea del “Chino” González. Perfectamente se puede meter en cuartos”, apunta Raúl Toro, técnico que llevó al “Pirata” a la final del Apertura 2005.
“Tomar algo que dijo Garnero tras el partido con Estudiantes y lo traslado a ambas revanchas: la dinámica de los equipos argentinos es muy elevada en relación al torneo chileno, y eso dificulta todo, cuado logras acomodarte ya ha pasado un tramo largo de partido”, contextualiza Francisco Varela, ex técnico y PF en varias etapas del club aurinegro. “En lo específico", añade el analista, "Coquimbo debe corregir marcaciones, no solo encimar al que tiene el balón, también a los posibles receptores, porque ante Platense dejó más espacios que de costumbre. En este caso, los rivales piensan y ejectuan antes, por la intensidad que los caracteriza, hay afinar detalles defensivos. Y en los balones detenidos, que era un punto fuerte, me parece que trató de cambiar y exageró la forma en lanzar balones bajo al primer palo, no hubo alternancia. Platense va a jugar de contra, tratando de aprovechar espacios libres, que es lo que hace muy bien Coquimbo”, detalla Varela.
Los lanzamientos de esquina al primer poste, sin levantar la pelota, no dieron réditos en Vicente López. Y transitaron tres pateadores sin fineza: Pablo Rodríguez, Cristian Zavala y Juan Cornejo.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







