O’Higgins roza la gesta ante Boca y sucumbe en los penales
Los celestes llevaron la llave a la instancia límite en la Copa Sudamericana, tras vencer 1-0 con anotación de Francisco González. En la tanda decisiva Thiago Vecino y Luis Pavez fallaron. Fin para la aventura internacional del digno equipo rancagüino.
El grito gutural de Omar Carabalí antes de cada penal que lanzaron los futbolistas de Boca Juniors parecía un zarpazo de osadía. Cuando la serie desde los 12 pasos estaba cuesta arriba, porque Thiago Vecino había elevado su disparo en el arco sur y Álvaro Montero le había atajado el tiro cruzado a Luis Pavez, el meta celeste sacó su versión más felina y estiró la vida, atrapando un balón picadito que intentó Tomás Aranda.
Pero Boca tenía una bala más y no la desaprovechó, con el oficio que destila un escudo curtido. Lautaro Blanco aseguró el quinto penal (4-3) y rubricó la clasificación a octavos, despidiendo a un O’Higgins que subió la montaña bien alto y jamás destiñó.
Le ganó un partido en 90’ a un gigante, con argumentos y recursos propios. Supo vivir la batalla copera. “No duden y si tiene dudas métanle al medio”, les advirtió Bovaglio a los suyos en los penales no sin antes acariciar el alma de los guerreros. “Los felicito porque dejaron el alma”, dijo el rafaelino.
Eso tuvo O’Higgins, alma.
El inicio de partidod fue incómodo para el anfitrión, porque Boca sacó percha copera y se fue encima, copando el mediocampo, con buenos quiebres de Aranda y una subida libre del lateral Blanco. Fue un cuarto de hora de correr con ahogo, hacer pie hasta que se serenó el local y encontró con la pelota. De a poco, Juan Leiva, Martín Sarrafiore empezaron a juntar pases, y sus laterales a asomar filosos.
Arnaldo Castillo metió un zurdazo sobre el arco que da hacia la tribuna Rengo para testimoniar que el “Capo de Provincia” estaba en el partido. Y lo mismo hizo Francisco González, todo propiciado por las buenas presiones rancagüinas.
Boca, duro en el medio, no retrocedía, pero tampoco tenía profundidad. Leandro Paredes, con Bryan Rabello como su custodio permanente, participaba del juego, pero lejos el área de Carabalí. Milton Delgado y Santiago Ascacíbar metían fuego. Un intento de Sarrafiore al despedir el primer tiempo daba la sensación que quedaba medio partido para tallar la hazaña.
El complemento siguió áspero y cada metro se peleaba. Ninguno se encogió. Los detalles en el fútbol se huelen. “En la pelota parada les ganamos siempre”, avisó Bovaglio en la pausa de hidratación, alentando por ir al abordaje final.
Y al ratito llegó la explosión tras un saque de costado que Pavez metió al área argentina. Nicolás Figal cabeceó sin destino y la pelota le quedó servida a “Panchito” González que sin dudar le metió la zurda atómica para vencer a Montero y cerrar su ciclo en el club como héroe.
En el final, O’Higgins perdió el control, Tomás Avilés no ingresó bien y Boca ganó algo de frescura con Leonel Flores. Se fue encima y el resultado se sostuvo en la faena de Alan Robledo y Miguel Brizuela, además de Carabalí, que sacó dos remates de gol a Aranda.
Los penales, dicho está, fueron inabordables.
“Siento un profundo orgullo, esto que se construyó hay que continuarlo, siento que este escudo va a tener una estrella a fin de año”, dijo Bovaglio. “Nos vamos con la frente en alto”, complementó Carabalí. “Jugando así vamos a ganar poco, logramos pasar, pero el rival tuvo el dominio del partido, no estamos contentos por la actuación”, admitió con crudeza el DT Rodolfo Arruabarrena.
LA TRASTIENDA EN RANCAGUA
Pirotecnia en el hotel
Hubo lanzamiento de fuegos artificiales durante el partido en El Teniente y también en la madrugada de ayer en los alrededores del hotel donde se alojó el plantel de Boca Juniors, en el sector de Angostura, en la Ruta 5. La maniobra para interrumpir el descanso xeneize se viralizó en redes sociales por su inusual horario: se realizó a las 6:00 de la mañana.
Riquelme, con “Semilla”
El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, nunca pasa inadvertido. El exvolante se dejó ver en una caseta junto a su amigo Jorge “Semilla” Luna, volante de Santiago Wanderers. Otro de sus escuderos fue Marcelo “Chelo” Delgado, exariete boquense y miembro del consejo de fútbol del club.
Vargas es opción
El mercado celeste está muy activo, porque el equipo sufre varias salidas: Francisco González ayer jugó su último partido en el club antes de emigrar a Xolos de Tijuana (México) y también se marcharon el atacante Esteban Calderón (Ñublense) y el volante Benjamín Schamine (Godoy Cruz, Argentina). La misma suerte correrá Martín Sarrafiore, pretendido desde el Atlante azteca. "Faltan detalles, pero este fue mi último partdido", ratificó el exIndependiente. Otro que tiene ofertas para salir es Arnaldo Castillo. ¿Refuerzos? En el radar aparece Matías “Monito” Vargas (29 años), extremo argentino que surgió en Vélez, pasó por la selección y está sin club después de defender a Al-Fateh de Arabia Saudita.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







