Damián Pizarro busca encauzar su carrera en Audax Italiano: ¿Es un ariete recuperable?
Luego de dos temporadas sin anotar y nula continuidad, el jugador de 21 años llega a préstamo desde Udinese a un plantel que tiene cubierta la plaza de centrodelantero. “Está a tiempo”, dicen los expertos, aunque otros creen que su retorno a Chile es un retroceso.
¡Benvenuto, Damián!, colgó Audax Italiano en sus canales oficiales para anunciar un vínculo con Damián Pizarro hasta junio de 2027, a préstamo desde Udinese. El destino ubica al ariete en las filas del club al cual le convirtió sus últimos goles oficiales, en mayo de 2024 en la cancha de La Florida, tras lo cual comenzó su periplo internacional, que terminó fulminando su continuidad.
Pizarro, que todavía aporta en la regla Sub21 (nació en 2005), se suma a un plantel en que compiten los centroatacantes Franco Troyansky, Diego Coelho y Giovani Chiaverano, aunque este último también puede actuar por fuera. El técnico Patricio Graff, que suele jugar con un solo ‘9’ y extremos, valoró el fichaje: “Le pedimos a los centrodelanteros que tenemos mucho sacrificio, trabajo, rupturas a espacios libres y obviamente goles, que de eso viven los centrodelanteros, en especial Damián que es joven y que lo sabe hacer muy bien, tratar de aprovechar sus virtudes”.
Durante dos años en Udinese, Le Havre y Racing Club, Pizarro sumó apenas 246 minutos y dos titularidades, además de participar en el Sudamericano Sub 20 2005, donde fue titular pero no pudo convertir.
“Damián llega a la Sub 15 de Colo Colo procedente de la U, no lo quisieron allá, y debuta conmigo en la 15 anotando dos goles. Un chico que debuta a los 16 años en Primera, que juega en la selección adulta y lo venden a Udinese difícilmente puede ser negativo, después tuvo un aprendizaje normal de cuando sales joven tras una pandemia con un año y medio sin entrenar, eso hay que tomarlo en cuenta. Nunca es fácil jugar en el extranjero, para nadie, es un proceso de maduración, adaptación y de mejora que no me cabe duda que a Damián lo hicieron un mejor jugador, independientemente que haya jugado más o menos, es un crecimiento gigante el convivir con jugadores internacionales. Le hará muy bien el regresar y tener minutos para demostrar sus enormes capacidades, está a tiempo para jugar”, analiza Eduardo Rubio, técnico que ahora trabaja en Estados Unidos.
Fernando Vergara, exariete albo que celebró la explosión de Pizarro en el profesionalismo, observa: “Cuando los jugadores no juegan desde los 18 a los 21, que es una edad sensible para adquirir y descubrir acciones en la cancha, se les hace cuesta arriba. El mismo caso de (Luciano) Arriagada, salen jóvenes y en vez de hacerse fuertes jugando, pasa a ser un retroceso. Pizarro está volviendo, tenía un potencial tremendo pero nunca pudo desarrollar en la cancha lo que le faltaba: la definición, no sé si lo va a poder hacer ahora, lleva mucho tiempo sin jugar, es un retroceso el volver. El potencial se pierde si no juegas en esa edad, ojalá empiece a hacer goles”.
“Es joven aún para relanzar su carrera, lástima que perdió un par de años. Tiene potencial, un biotipo atípico; no lo atribuyo a lo futbolístico (sus baches), quizá es un tema más mental, de personalidad, algo le afectó y no se pudo imponer. Viene a un club ordenado, todos los ojos van a estar sobre él y si levanta puede ser opción para la selección”, cierra Mario Cáceres, exatacante que también fue vendido a Europa como juvenil.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







