Santiago de Chile.   Mié 08-07-2026
23:39

La hegemonía europea acorrala a Sudamérica en las instancias decisivas

La superioridad retratada en cuatro títulos durante los últimos cinco mundiales es multicausal, según los especialistas. Desde una ventaja en “jerarquía individual”, factores emocionales en contexto de presión y hasta un abismo de diferencia a nivel estructural. “Faltan futbolistas de calidad”, aprecian, y también apuntan a los entrenadores. “Scaloni, formado en Europa, es la excepción”, dicen.
Foto: EFE.
Claudio Herrera de la Fuente08 de julio, 2026
El Mundial en la recta final y las selecciones europeas que campean, como viene sucediendo hace dos décadas (ver infografía). Desde que se juega con el actual formato, la única edición en que los equipos de la UEFA no fueron mayoría fue en Sudáfrica 2010, con un cuadro de cuartos que tenía tres países del Viejo Continente, cuatro de la Conmebol y Ghana. Pero la final fue entre España y Países Bajos.

“Ahora tenemos unos cuartos de final con seis selecciones europeas, más el campeón del mundo y el mejor equipo de África. ¿Por qué han caído los sudamericanos? El estrépito de Uruguay es porque no tiene fútbol, la ignominia de Paraguay cosiendo a patadas a Francia es porque no tiene fútbol, Brasil en caída libre lo mismo (…) Uruguay vive en un pleistoceno futbolístico a pesar que sus jugadores están en clubes europeos, pero cuando se juntan esa cultura país los malea y los lleva seguir anclados en el pasado. En Colombia los propios jugadores dijeron que fallan en el momento que no deben fallar, eso no es casualidad. No es un problema que en Europa se juegue mejor que en Sudamérica, es que estas últimas selecciones no han entendido el proceso de adaptación de jugadores que se terminan de formar en Europa”, analiza Álex Couto Lago, entrenador, docente y escritor uruguayo radicado en España.


“Lo atribuyo a una cuestión de jerarquía individual”, dice Fabián Godoy, analista de DSports. “Los europeos ante equipos de otras confederaciones resolvieron los partidos con talento individual: Inglaterra estaba complicado y apareció Jude Bellingham e hizo dos goles; Francia lo mismo con Paraguay y tiró a la cancha a (Desiré) Doué, penal; Bélgica venía con dudas, jugó su mejor partido y apareció (Charles) De Ketelaere, (Erling) Haaland con Brasil (…) Más que una diferencia global veo una diferencia individual”, agrega desde Dallas.

Jorge Vargas, técnico formado en Italia, enseña: “Influye mucho el tema emocional, que está muy graficado en los penales, en muchos partidos quedas eliminado por un detalle. Veo que el tema emotivo es clave y la presión extra está influyendo, lo mismo a los equipos que los hicieron viajar mucho en este Mundial. Y después, claro, hay proyectos interesantes como Noruega y Marruecos, que traen un trabajo de base”.


La hegemonía europea a este nivel, según Felipe Castillo Villa, técnico y docente especialista en periodización táctica, tiene “múltiples causas: primero hay tema numérico y de proporción, 16 selecciones de la UEFA juegan el Mundial y seis de Conmebol. Segundo, debemos entender que ciertos resultados no son totalmente reflejo de lo que se jugó y eso no lo podemos dejar de lado, porque siento que Brasil y Colombia fueron superiores a sus rivales y merecían pasar. Tercero, cada vez se hace más contundente que las líneas de trabajo están mejor en Europa, con más inversión, procesos formativos superiores, Sudamérica todavía se sustenta en que mucha gente juega fútbol y de esa cantidad salen buenos jugadores, pero la formación integral de futbolistas allá es superior”.


El mundialista uruguayo Eduardo Acevedo va al juego mismo: “Este Mundial marca un cambio, la verticalidad por sobre el fútbol de pases horizontales, ese juego aburrido; aunque sigue España, que es predecible. Depende también de los cruces, porque Alemania no le supo jugar a Ecuador ni a Paraguay, a España le costó Uruguay. Argentina tuvo que ser vertical esos 15’ finales para vencer a Egipto, que tenía el boleto de lotería y lo perdió”.

Couto Lago aborda otro tema sensible: “La formación de entrenadores en Europa es muy elevada, con enorme capacidad de adaptación, rasgo que en Latinoamerica es muy pobre, con excepción de (Lionel) Scaloni, formado en España, lo mismo todo su staff. En los últimos mundiales la decadencia de ese fútbol tan prestigioso que tenía antes Sudamérica ha ido aumentando; con la excepción de Argentina 2022 y Uruguay 2010, ninguna selección ha estado a la altura, es una realidad, hay que revisar los esquemas, costumbres y dejar de mirar a Europa como un enemigo para entender los procesos metodológicos y formar entrenadores capaces. La cultura competitiva no es la garra charrúa, ni la valentía ni la ‘testiculina’, tiene relación con la capacidad mental de adaptarse a contextos y entornos de máxima exigencia”.
Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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