Empate con gusto a poco para checos y sudafricanos
Los europeos ganaban desde el comienzo del pleito, pero repitieron el pecado del debut intentando defender una diferencia exigua y los “Bafana Bafana” empataron cerca del final, para un empate que deja a ambas selecciones más complicadas que antes.
Quizás el protagonista más feliz al terminar el empate 1-1 entre República Checa y Sudáfrica, en Atlanta, era la jueza estadounidense Tori Penso, la segunda réferi mujer que dirige un Mundial masculino. Y lo hizo de gran manera.
Ni checos ni sudafricanos salieron satisfechos con la paridad que timbraron y que los deja bien enredados en su aspiración de clasificar a la siguiente ronda, con apenas un punto en dos partidos.
Los europeos, que se pusieron rápido en ventaja gracias a un lateral apurado por Vladimir Coufal, que Michal Sadilek mandó a la red, repitieron el pecado que les costó caro contra Surcorea en el debut: conformarse demasiado con el resultado, retroceder sus líneas y resistir endureciendo el muro defensivo.
Y eso que tenían dominado el partido. Una ingenua Sudáfrica no era capaz de cortar las líneas de pases y sufría, pero tras la pausa de hidratación, se dio cuenta de que los checos no tenían tantas ganas de seguir empujando y se empezaron a atrever, con sus limitaciones pero con ímpetu.
Con más color en las tribunas que en la cancha, los “Bafana Bafana” parecían no tener tantos argumentos (su mejor arma ofensiva resultó ser su lateral derecho, Khuliso Mudau), hasta una jugada fortuita que cambió todo el panorama: un remate inocuo de Thapelo Maseko se estrelló en el brazo de Pavel Sulc y la jueza cobra el penal, que Teboho Mokoena transformó en la paridad cuando quedaban siete minutos.
A esa altura, los checos ya habían completado los cambios y defendían con una línea de seis zagueros, que debieron reconvertirse para intentar desnivelar el partido, las mismas ganas que exhibieron los sudafricanos, aunque ninguno de ellos dispuso de una ocasión realmente clara para llevarse la victoria.

Tori Penso es la segunda jueza en dirigir un Mundial masculino, después de que lo hiciera la francesa Stephanie Frappart en Qatar 2022. Foto: AP.
Con un punto en dos partidos, ambos tendrán tarea para intentar aspirar al paso a 16.os de final, meta para las que solo les sirve la victoria: los checos enfrentarán al anfitrión, México, en la capital azteca; mientras que los “Bafana Bafana” chocarán con Corea del Sur, en Monterrey, duelos pactados para el próximo miércoles.
“Definitivamente hay algo sobre lo que construir, nos gustaría continuar con esta tendencia, desafortunadamente tenemos que enfrentar a México en casa ahora. Tomaremos algunas medidas y definiremos una estrategia, pero todavía estamos vivos”, asumió el DT checo, Miroslav Koubek.
“Cometimos errores, pero estoy muy orgulloso de la actuación de hoy (ayer). Es una lástima que sea solo un empate a uno, tendremos que ganar a la República de Corea, que será muy difícil también, pero si jugamos con la misma mentalidad, será posible”, valoró su contraparte sudafricana, Hugo Broos.
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







