Tras los incidentes, la U arriesga un castigo que puede afectar hasta el clásico universitario
Azul Azul reparó los daños ocurridos el viernes en el Estadio Nacional, avaluados en $35 millones, y avanza en la revisión de los registros biométricos: ya hay 11 identificados, a quienes se les aplicará el derecho de admisión. El Tribunal de Disciplina espera el informe arbitral para analizar el caso en su sesión del martes.
Horas frenéticas vivió desde el viernes Universidad de Chile. El empate sin goles del equipo de Francisco Meneghini ante Audax Italiano en el estreno del torneo pasó a un segundo plano, absolutamente opacado por los graves incidentes ocurridos en la galería sur del Estadio Nacional.
Mientras las autoridades investigan lo sucedido —que había sido advertido en redes sociales por la barra brava Los de Abajo— y una vez más se abre el debate sobre cómo combatir la violencia en el fútbol, en el club azul comenzaron a trabajar en la reparación de los daños en el recinto de Ñuñoa, avaluados en $35 millones, para tenerlo en buenas condiciones para el amistoso del equipo femenino de la U ante River Plate, jornada que se desarrolló con normalidad.
Azul Azul se sumará a la persecución judicial de los cuatro detenidos por los incidentes del viernes, presentando querellas individualizadas en su contra. “La investigación durará 60 días y, en ese período, los sujetos tendrán prohibición de ingreso a los estadios. A la audiencia de formalización realizada en el Centro de Justicia también comparecieron el Ministerio Público y la seremi de Seguridad Pública”, informó la institución en un comunicado.
Las mismas restricciones de acceso a los estadios se aplicarán a las otras siete personas que fueron identificadas por el sistema de reconocimiento facial, cifra que el club espera que aumente.

El amistoso entre la U femenina y River transcurrió sin problemas ayer en Ñuñoa: ganaron las azules 3-2 ante 16.185 personas. Foto: Joy Group
En esta búsqueda también tomó parte la ANFP. “Como el partido fue con el Registro Nacional del Hincha (RNH), estamos recopilando todas las imágenes que tenemos a disposición. Le pedimos ayuda a TNT Sports para cruzar esas imágenes con el registro y así poder identificar a las personas responsables”, explican en Quilín, donde también están molestos por la falta de avance en iniciativas legales como el RNH y la formación de guardias de seguridad en los estadios, “dos cosas que planteamos muchas veces al Gobierno, se comprometieron a apoyarlo, pero nunca pasó nada”.
Tanto en la U como en el ente rector del fútbol local valoran que, pese a los incidentes que alteraron el normal desarrollo del partido, este no fue suspendido, lo que habría generado un problema mayor y una pésima señal en el primer duelo de una temporada que tiene un renovado convenio con el dueño de los derechos televisivos y que estrena main sponsor.
A LA ESPERA DEL INFORME ARBITRAL
Otro tema es el castigo que les pueda caer a los universitarios de parte del Tribunal de Disciplina de la ANFP, en su calidad de organizador del espectáculo.
“Nosotros hicimos todo lo que nos corresponde por ley y lo que nos pidieron las autoridades. Después de que se hicieron públicas las amenazas, el partido fue clasificado como clase A, es decir igual que un clásico, y se tomaron todas las precauciones en esa línea, incluso con más guardias que los exigidos”, detallan en Azul Azul.
Dicha explicación es avalada por Ángel Botto, expresidente del Tribunal de Disciplina, quien considera que “a mi juicio, la U cumplió el protocolo y este fue superado por una banda de delincuentes. Pero si hubo faltas a los requisitos impuestos por la autoridad, el club recibirá una sanción que está establecida en la reglamentación, que puede ser suspensión total o parcial de la asistencia de público, o la suspensión de determinado sector del estadio. Va a depender del informe de la autoridad —más allá del que haga el árbitro— estableciendo la responsabilidad o no del club. Hay muchas cosas por investigar: ¿cómo entró esa gente?, ¿a quién superó?, ¿se supone que esa gente no podía entrar o fue gente descolgada de otros sectores?”.
El martes se reúne el organismo disciplinario, y procederá de acuerdo con lo que informe el árbitro Gastón Philippe Noriega. Considerando casos anteriores, todo indica que la U será citada a la sesión subsiguiente para entregar sus descargos.
El código de procedimientos y penalidades de la ANFP establece en su artículo 66 que las sanciones van desde amonestación al club, multa de 10 a 500 UF, prohibición de ingreso a hinchas a algún sector del estadio o derechamente la realización de hasta cinco partidos a puertas cerradas. Los próximos duelos de local de los azules serán ante Limache, Universidad de Concepción, La Serena, Universidad Católica y O’Higgins. Por otra parte, en la U no temen que lo sucedido el viernes genere problemas para seguir arrendando el Nacional, pues “siempre se deja una garantía, aunque en este caso no la cobraron porque dejamos todo impecable”.
Los azules vienen de ser sancionados por los incidentes ocurridos en diciembre, en la penúltima fecha del torneo pasado ante Coquimbo Unido en el Santa Laura, justamente el hecho que desencadenó, según la explicación de Los de Abajo, los desmanes del viernes pasado.
Alejandro Cisternas
es coordinador periodístico de Deportes El Mercurio. Periodista titulado en la PUC, ha cubierto eventos nacionales e internacionales de fútbol, automovilismo, golf, básquetbol, tenis y otras disciplinas.







