Santiago de Chile.   Lun 26-01-2026
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Más riesgo, menos equilibrio

No se puede anticipar con certeza si esta mutación coquimbana será para mejor o para peor. Tampoco se puede decir que el nuevo equipo “pirata” cambió de piel y que no hay espacio para rectificaciones, regresiones o variantes.
Foto: EFE
Sergio Gilbert26 de enero, 2026
Los dos partidos ya jugados por el campeón chileno Coquimbo Unido —los de la Supercopa, ante Limache y la UC— permitieron establecer un primario esbozo sobre el equipo “pirata” 2026.

Habrá, sin dudas, diferencias con la escuadra del año pasado. El nuevo DT, Hernán Caputto, señaló que tenía varios puntos de contacto con la propuesta de su antecesor, Esteban González. Pero es un hecho que ya se han observado matices.

Caputto no es, como González, un seguidor a ultranza de la posesión de pelota. Cierto es que con un volante como Sebastián Galani como eje del mediocampo la salida del balón siempre intentará ser segura y de toques cortos, pero el establecimiento por ahora de manera permanente de Alejandro Camargo como titular (el año pasado alternaba con Salvador Cordero) y la partida de un pasador como Matías Palavecino, quien era factor definidor de los tiempos del equipo, y su sustitución por un mediocampista más mediapunta que “enganche” clásico como Guido Vadalá hacen pensar que la búsqueda ofensiva será en trazos más largos y necesariamente directos para aprovechar a los aleros y, claro, al tipo de delantero centro que Caputto prefiera poner (Nicolás Johansen, movedizo, o Lucas Pratto, más fijo).

En todo caso, el DT tiene variantes al medio para ir adecuando al equipo, como el propio Cordero, Dylan Glaby o Pablo Rodríguez.

No es todo. Pese a que en la era de Esteban González los laterales (Francisco Salinas por la derecha y Juan Cornejo por la izquierda) fueron factores ofensivos de gran importancia, da la impresión de que Caputto quiere de ellos incluso más compromiso con esas labores. De hecho, tal es así que, en los dos partidos jugados en Viña, Coquimbo Unido quedó varias veces en desventaja ante los contraataques, con sus centrales jugando mano a mano, algo que se vio poco, muy poco el año pasado, cuando casi siempre la defensa se mantenía ajena a la posibilidad de ser sorprendida o desarmada.

Hay un último elemento que tiene que ver con el modo en que los zagueros centrales van a pararse y las funciones que uno y otro tendrán ahora.

Teóricamente, Manuel Fernández se mantendrá como titular luego de recuperarse de le lesión sufrida ante Limache. De ser así,¿qué tipo de dupla le conviene tener a Fernández?

El año pasado tuvo sincronización casi perfecta con Bruno Cabrera, un defensor de buen pie, menos rasposo que Fernández y que ofrecía seguridad en la salida por debajo.

Hoy Cabrera no está y las alternativas para reemplazarlo son tres: Elvis Hernández, Benjamín Gazzolo y Matías Fracchia, todos más cercanos al perfil de zaguero estancado en su área (como Fernández) que con vocación de salida. Son todos de pelotazo largo, lo que, en todo caso, se justificaría pensando en lo ya señalado: que Coquimbo buscará ser más directo.

No se puede anticipar con certeza si esta mutación coquimbana será para mejor o para peor. Tampoco se puede decir que el nuevo equipo “pirata” cambió de piel y que no hay espacio para rectificaciones, regresiones o variantes.

Pero sí hay diferencias y hay que observarlas con detenimiento. No por nada se trata del súper campeón.
Sergio Gilbert

es periodista titulado en la UC, especializado en fútbol. Profesor universitario y redactor en El Mercurio. En Twitter: @segj66

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