El salto de calidad de Lucas Assadi, la irrupción que toda la U esperaba
El mayor proyecto en años del fútbol formativo azul dio un paso adelante en la titularidad, rubricando una madurez notoria, espoleada por cuidado particulares –entrenamiento reforzado y psicólogo- y el olfato del cuerpo técnico para acompañar su desarrollo. “Es muy difícil encontrar un jugador con la potencia y habilidad lanzado de Lucas”, aprecian en el staff. “Tiene futuro europeo”, asumen sus conocedores.
“Desde el portero hasta la gente que trabaja en el casino, todos se ponen felices cuando Assadi tiene un buen partido, Lucas es muy querido en el club, saluda a todo el mundo, es educado, cariñoso, los funcionarios lo adoran”, cuentan en Avenida El Parrón 0939.
El estallido del canterano azul llegó en julio, con el gol que le marcó a Unión Española en Santa Laura, la titularidad en el Superclásico (propició el penal que abrió la cuenta) y su desplante frente a Guaraní, aportando un tanto, fue víctima de un penal y agitó el ataque azul. “El tema de la confianza la he ido aumentando, estoy trabajando por fuera con psicólogo y entrenadores, estoy feliz”, soltó el jugador después del 5-0 en la Copa Sudamericana.
“Cuando llegamos nos encontramos con un buen chico, sensible, que tenía encima la gran mochila de transformarse en el ‘10’ de la U”, es la lectura del cuerpo técnico que encabeza Gustavo Álvarez, que percibió de inmediato que algo no calzaba. “Es un futbolista que se vincula más con la finalización que con la elaboración, los jugadores son lo que sienten y Lucas siente más el gol, el uno contra uno, la gambeta, el sprint”, ha dicho el técnico azul.
David Reyes, asistente de Hernán Caputto y trabajó con Assadi en la U y en las selecciones menores, concuerda. “Nunca fue un 10, siempre jugó de externo por la izquierda y desde ahí arrancaba con perfil cambiado; él tiene una categoría diferente y se está destapando, porque todos los futbolistas tienen su momento, algunos demoran más en madurar, quizá esa expectativa alta a su alrededor lo frenaba, porque todos esperan que sea la gran figura, era como una carga; es muy muchacho intelectualmente capaz, educado, perceptivo”.
El rebelarse a un contexto duro también enaltece el presente del jugador. “El año pasado fue suplente siempre, mientras el 2025 fue de altos y bajos, en algún momento la U presentó un equipo alternativo y él no fue ni citado; en los entrenamientos se forman tres equipos y el tres es el que simula lo que va a hacer el rival, una especie de sparring, a Assadi también le tocó estar en el tres, atravesó por todo”, apuntan
“Me encanta Assadi porque es atrevido, irreverente”, dice Rodolfo Dubó, exvolante azul. “Él ha dicho que está con psicólogo, quiere decir que está enfocado, se cuida, por ahí toda esa carga externa antes le pesaba. Apareció junto con Darío Osorio, él se fue al extranjero primero y siendo mejor Assadi para mi gusto, por ahí eso lo puede haber afectado, no lo sé, pero ese niñito tiene un potencial tremendo”.
“Lucas siempre fue el gran proyecto del fútbol formativo, marcaba gran diferencia, lo conocí desde la Sub11 a la Sub13, con ese arranque explosivo, capaz de llevar el balón pegado al pie, apila rivales y cuando los marcadores se acercan, él acelera y puede salir hacia ambos perfiles. Tuvo un nivel muy alto con Guaraní, hace tiempo que no veía a un equipo chileno ganar un partido internacional con esa propiedad. Y si hasta hace poco no jugaba es por algo, ahí le doy la razón al entrenador, porque desde adentro ve cosas que el resto no. El desafío de Assadi ahora es sostener esa calidad, se trata de un buen ser humano, con contexto familiar que lo respalda, tiene futuro europeo”, dice el entrenador Juan Francisco Contreras, radicado en Brasil.
Álvarez entiende que los “niveles de maduración” reflejan el presente del futbolista y en esa área se nota el crecimiento del último año y medio. “Siempre fue receptivo, pero ahora está más maduro”, dicen en el CDA. El técnico en marzo del 2024 advirtió que ningún jugador de la categoría 2004 en el orbe tenía un protagonismo excesivo –salvo Alejandro Garnacho, Víctor Hugo y Savinho- , debido al impacto que generó la pandemia. En febrero de este año, le pidió algo más a su dirigido. “He dirigido 45 partidos en este club, de los cuales Lucas participó en 33, ocho como titular y un promedio de 33’ por partido, me parece que hubo oportunidades”, apuntó. “El desafío ahora es sostener”, apuntó el jueves por la noche.
“Hay jugadores que son muy potentes y otros muy hábiles, pero que reúnan ambas condiciones es difícil, Assadi lanzado tiene ambas virtudes”, se escucha en la interna.
AZUL AZUL AVANZÓ POR EDUARDO VARGAS
Con 35 años, Eduardo Vargas volverá a jugar por Universidad de Chile, donde marcó 31 goles en 79 partidos durante su primer ciclo, coronado con la obtención de la Copa Sudamericana 2011.
Tras la postura firme del técnico Gustavo Álvarez de sumar a “Turboman” (“un mediapunta de excelencia”, lo definió), la regencia de Azul Azul aceleró las gestiones y el trato con el jugador, quien se mantiene en Montevideo.
El vicepresidente del Nacional Flavio Perchman entregó más pistas: “Está todo acordado de palabra (su rescisión de contrato) y hasta ahora nos ha cumplido en todo, ha sido un profesional ejemplar. En esto no creo que cambie. No voy a entrar en detalles, pero el ciclo de Eduardo Vargas en Nacional se terminó”, aseguró.
Los ajustes del mercado no se detienen con Vargas. La salida de Matias Sepúlveda al fútbol brasileño también está avanzada. El Vitoria, de la Serie A del Brasileirao, invertirá unos 800 mil dólares por el 80% de los derechos económicos del zurdo, según adelantó la prensa brasileña. El “Tucu” se transformaría en el sexto extranjero en el club de Salvador de Bahía.
La salida del lateral izquierdo de la U posibilitaría el arribo de Esteban Matus (23 años), jugador de Audax Italiano que tiene nóminas de selección en el cuerpo.
Claudio Herrera De La Fuente
es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.







