Alfred Canales: “Hice un trabajo muy grande para poder llegar a Católica”
El volante de 23 años, flamante fichaje cruzado para 2024, comenzó a jugar en Audax Italiano, pero tuvo que vivir el rigor de categorías inferiores para lograr el reconocimiento y mejores oportunidades. “Me sorprendió el llamado de Nicolás Núñez y que nuevamente confiara en mí”, dice y enseña sus virtudes: “Puedo jugar de volante central o mixto”.
Canales ha vivido un 2024 demasiado intenso: firma por Universidad Católica y, a los días, una presentación en sociedad donde su hijo Santino se robó todas las miradas. “Le gusta estar en el mundo de fútbol, quiere que lo lleve a todos lados. Él está contento y feliz de vivir estos momentos. Ya es un hincha más de la Católica, se está aprendiendo las canciones y los gritos. Avanza rápido”, cuenta el jugador de 23 años.
“Estoy súper contento de empezar un nuevo desafío. Tuve una adaptación bonita, los compañeros me recibieron de buena manera”, agrega.
—Dijo que Nicolás Núñez fue clave en su llegada a la UC.
“Siempre estuve en contacto con él, siempre me hablaba. Cuando se fue de Magallanes me dio buenos deseos, diciéndonos que quería que nos quedáramos en Primera. Cuando salimos de vacaciones se contactó directamente conmigo y me dijo que quería que viniera. Me llamó para ir a Católica y desde el primer minuto le dije que sí”.
Jugar en los Panamericanos fue una experiencia muy bonita, para mí, mi carrera y mi familia. Nunca había jugado un torneo por la selección. Íbamos todos por la medalla de oro, pero logramos una de plata que no es menos, e igual quedamos súper contentos Canales y su participación en Santiago 2023
—¿Lo sorprendió?
“Sí, sí. Estaba súper sorprendido de que confiara de nuevo en mí y me llevara al equipo que estaba. Estoy súper agradecido, porque además me encanta su idea de juego”.
Hoy es la UC, pero el camino al estrellato fue pausado. Desde abajo. Por momentos desde bien abajo. “Empecé en Audax Italiano a los 13 años. Fue a través de un tío de mi señora, Roberto Fuentes, quien trabajaba haciéndole la ropa a las juveniles. Me consiguió una prueba y pude llegar. Estaba súper contento, era mi primera prueba en cadetes. Siempre había querido jugar, en el equipo que sea, quería puro jugar. Estuve a prueba una semana, me dijeron que había quedado, me pidieron los papeles y listo. Estuve hasta 2020, año en que debuté ante Cobresal”, recuerda.
—Después partió a Lautaro de Buin.
“A mitad de ese año me mandaron a préstamo… Lo tomé de muy buena forma. En Audax no tenía mucha continuidad, lo tomé bien, salí a jugar para agarrar experiencia, sumar minutos. Me sirvió mucho. Fueron lindos momentos, fue un muy buen campeonato, estábamos abajo y luego nos metimos en los puestos de arriba. Una súper buena experiencia”.
—¿Qué aprendió ahí?
“Mucha garra, mucho de meter, de correr, del ida y vuelta”.
—Luego vino Universidad de Concepción.
“En 2022 vuelvo a Audax, pero en julio me voy a Concepción. Fue otra buena experiencia, un buen año para mí. Gracias a eso me llamaron a la selección chilena, fue un muy buen momento. Ahí, además, me ve Nicolás Núñez y me lleva a Magallanes para el año siguiente. Él directamente se contactó conmigo y me dijo que estaba la intención de ir… Fue un paso importante, porque volvía a jugar en Primera. Lamentablemente terminamos bajando. Empezamos el año de muy buena forma, ganando la Supercopa, con una buena campaña en la Sudamericana, aunque no clasificamos. Después no se nos daban los partidos, hicimos muy pocos puntos en la primera rueda. En la segunda subimos, pero no alcanzó”.
—Quizás fue el precio de disputar varios torneos a la vez.
“Mmmm… Puede ser que quizás no estábamos muy preparados, porque fueron dos torneos a la vez, y después la Copa Chile. Llegamos a la final, lástima que no pudimos ganarla, pero fue algo muy bueno”.
—A propósito de Magallanes en torneos internacionales, usted jugó en la cancha de Botafogo, de un pasto sintético muy similar al que tendrá la UC.
“Muy buena cancha. El balón corre muy bien, súper rápido, no es dura. Es espectacular. No se parece a las canchas sintéticas de Chile; te puedes barrer y no vas a quedar pelado como sucede en las chilenas. El balón corre igual que si se jugara en pasto natural”.
—Son bastantes los desafíos que tendrá en la UC este año.
“Desafíos muy lindos y bonitos. Tenemos los objetivos súper claros, todos, todo el grupo. Sabemos lo que tenemos que pelear: el campeonato, la Copa Chile y pasar la fase de la Sudamericana. Nos estamos preparando de la mejor forma”.
—En Magallanes jugó de ‘6’ y de mixto.
“Puedo jugar de volante central o de volante mixto. Me acomodan las dos posiciones. Cuando jugaba Tomás Aránguiz yo jugaba más centralizado, pero en los últimos jugó el ‘Pupi’ Vásquez y yo fui más mixto. No tengo problemas en jugar en cualquier de las posiciones. Católica es un equipo grande y hay que prepararse de la mejor forma para estar a la altura”.
—Usted dio lo que se llama la vuelta larga en el fútbol...
“Me tocó dar la vuelta larga, pero gracias al apoyo de mi familia, de mi esposa e hijo, quienes siempre ha estado conmigo en todos los momentos con un apoyo incondicional, no se me hizo tan difícil. Hice un trabajo muy grande para poder llegar a Católica. Estoy agradecido de Audax, Lautaro, Universidad de Concepción y Magallanes, porque si no fuera por ellos no estaría acá o no me habrán llamado a la selección”.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







