Santiago de Chile.   Lun 06-02-2023
9:49

La Roja gana sufriendo, pero tiene un pie en la ronda final del Sudamericano

Un gol de Lucas Assadi fue la exclusiva diferencia entre Chile y Bolivia. Si bien el equipo de Patricio Ormazábal fue superado en amplios pasajes por su rival y terminó pidiendo la hora, conquistó tres puntos valiosos que la dejan cerca de hexagonal. Incluso, podría acceder a la fase decisiva antes de su duelo del sábado ante Venezuela.
Foto: El Mercurio
Raúl Neira24 de enero, 2023
Después del ingrato 1-1 ante Ecuador y los tres cachetazos propinados por Uruguay, el domingo recién pasado, Chile no tenía otra alternativa que derrotar a Bolivia para seguir pensando en la fase final del Sudamericano Sub 20.

El técnico Patricio Ormazábal también entendió el mensaje y decidió que Lucas Assadi, uno de los más experimentados de la selección, jugara desde el primer minuto.

Y el volante de Universidad de Chile no demoró en responder a la confianza: tras recibir de Darío Osorio inventó una finta en el área y terminó la acción con una media vuelta al palo izquierdo del meta Bruno Poveda. El reloj marcaba los 18’.

Es un resultado que nos encamina, porque dependemos de nosotros y si ganamos pasamos a la siguiente fase. Bolivia nos manejó en buena parte del partido, fue un rival difícil, pero supimos aguantar. Este resultado nos da confianza y motivación Lucas Assadi autor del gol


El problema es que si Assadi no frotaba la lámpara, ofensivamente la Roja era un equipo inocente. No causaba peligro por las bandas y Vicente Conelli, de lo mejorcito en la fecha inicial, fue un fantasma.

Tal como aconteció ante los celestes, no hubo sociedades ofensivas que pudieran quebrar la monotonía ni laterales que con su proyección lograran sorprender. Entonces, cada acción de ataque pasó a depender de la inspiración de quien tuviera la pelota.


Bolivia fue todo lo contrario. Con más y mejor fútbol colectivo, y mayor dinámica en todos los rincones, pero sin la individualidad que pudiera torcer la historia. La selección dirigida por Pablo Escobar se quedó con la posesión e hizo trabajar un par de veces al meta Vicente Reyes, quien no contó con una pareja de zagueros centrales —Sebastián Pino y Matías Vásquez— que convirtiera su rancho en una fortaleza.

En más de una oportunidad la pelota cruzó el área sin que nadie pudiera despejarla. En otras, la falta de técnica en el último toque evitó el gol.

Los cambios de Chile tampoco ayudaron mucho: sin Assadi y Osorio, fue Joan Cruz el dueño de la esperanza. Pero si el colocolino ingresó bien ante Uruguay, no ocurrió lo mismo frente a los altiplánicos.


Quizás influyó la posición en que lo hizo: casi un “9”, cuando su fuerte es encarar con campo a favor y no moverse de espaldas al arco. En todo caso, nada justifica lo que hizo a 10’ del final: molestó la salida del portero rival golpeando el balón con la mano y se ganó una amonestación que sumada a la recibida frente a Ecuador, lo inhabilita de estar en el trascendental compromiso con Venezuela.

La roja de Marcelo Morales está un escalón más abajo en el grado de irresponsabilidad, porque las dos amonestaciones fueron por faltas necesarias ante las arremetidas ofensivas bolivianas.

Al cabo, Chile llegará con vida a la última fecha. No jugó bien, pero ganó; no fue más que su rival, pero ganó. Terminó pidiendo la hora, pero ganó. Era la misión y la cumplió. No sería extraño que también deje en el camino a la Vinotinto (incluso un empate y hasta la derrota podría bastarle, dependiendo de otros resultados) y se meta entre los seis mejores que buscarán los cuatro cupos al Mundial.
Raúl Neira

es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.

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