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Los enormes números de Leonel, un prócer de todos los tiempos

“El Ballet Azul no se explica sin él, y el tercer lugar en el Mundial del 62 tampoco sin sus cuatro goles”, calibra Edgardo Marín. “Es el mayor ídolo de la U y debe ser el futbolista más importante del campeonato nacional”, estima el historiador Sebastián Salinas. Levantó siete torneos nacionales, disputó 528 partidos y anotó 192 goles sumando selección y clubes. Incombustible titular de la Roja, el zurdo es el único bimundialista que se mete en el top ten que domina la “Generación Dorada”, pero el único chileno goleador de una Copa del Mundo.
Antonio Valencia02 de abril, 2022

Gino Barducci nació en 1929 y a sus 93 años su memoria asombra. Hincha eterno del Audax Italiano, sentado en las gradas de la historia fue testigo de las más grandes gestas del fútbol chileno. También de sus jugadores.

“Leonel fue el gran crack de esa época y de la historia, por su sencillez, por la popularidad y goles en el Ballet Azul y en la selección chilena”, señala Barducci.

“Yo estaba en el Estadio Nacional cuando le pegó el combo al italiano David en el Mundial del 62. Me acuerdo hasta del número de mi asiento: 9696, bajo marquesina sur. Aún no entiendo cómo el árbitro no los expulsó a los dos, fue matonesco todo. Pero así era Leonel. Bueno para los codazos igual. Su zurda era violenta en los tiros libres, penales y goles desde 30 metros. ¡Y sacaba unos centros! Carlos Campos le debe el 99% de los goles que hizo. Como le decía, Leonel fue el gran crack, pero para uno que no era hincha ni de la U ni de Colo Colo, estaba un peldaño más abajo que Enrique Hormazábal: 'Cua Cuá' era más completo, aunque en otro puesto”.

El impacto de Leonel Sánchez en el fútbol chileno lo resume en dos frases Edgardo Marín, premio nacional de periodismo deportivo y autor de textos señeros que recorren la historia del balompié local: “El Ballet Azul no se explica sin Leonel y el tercer lugar de Chile en la Copa del Mundo de 1962, que si bien fue más colectivo, tampoco se explica sin los 4 goles que hizo Sánchez, menos con el que hizo en Arica a la Unión Soviética”.

“Con todo respeto. Soy de los jugadores que más visitó la camiseta de la selección, jugué dos mundiales, soy tercero del mundo, scorer de un mundial y en el sudamericano del 56 le ganamos por primera vez a Brasil (4-1) y más encima hice un gol”, solía lanzar Leonel Sánchez cuando la “Generación Dorada” lucía su primer título de América.

Sánchez es el único de los grandes futbolistas chilenos de la historia que pelea un sitial estadístico de la Roja con la camada de Arturo Vidal o Alexis Sánchez.

Leonel fue durante 20 años el máximo artillero histórico de la Roja, con 24 tantos (siete más que 'Cua Cuá' Hormazábal), hasta que Carlos Caszely lo destronó. Hoy ocupa el séptimo puesto detrás de Alexis Sánchez (49 anotaciones), Eduardo Vargas (40), Marcelo Salas (37), Iván Zamorano (34), Arturo Vidal (32) y Caszely (29).

Su personalidad trascendía y generaba admiración, eso de no achicarse jamás ante nadie y en ninguna circunstancia. Daba la sensación de invencible, el gran capitán de cualquier empresa en que estuviera. Sus números son brillantes, goleador en un Mundial. Solo le faltó jugar afuera. Si se quedaba en AC Milan hubiese sido un Leonel para el mundoEdgardo MarínPremio Nacional de Periodismo Deportivo 1993

El “ídolo” azul es también el décimo jugador con más partidos en la selección chilena. Alexis Sánchez lidera con 147, seguido por Gary Medel (144), Claudio Bravo (143), Mauricio Isla (135), Arturo Vidal (132), Gonzalo Jara (115), Jean Beausejour (109), Eduardo Vargas (106), Charles Aránguiz (95) y Leonel Sánchez (85).

¿Más números? Seis campeonatos nacionales con la U, uno con Colo Colo, 419 partidos disputados por el torneo de honor y 167 goles. Su mayor rendimiento en un partido fue el 6 de septiembre de 1959, en el 4-0 sobre Audax Italiano. Leonel Sánchez hizo los todos los goles, dos de penal.

“Ese partido estaba el ‘Payaso’ Fernández al arco, el mismo que una vez salió con una camiseta que decía 'Atila, el rey de los unos’, así sin 'H'. Esa vez lo expulsaron por reclamar un penal, sentarse en la camiseta y no hacer ni el amago de atajar el disparo. Terminó jugando al arco Ramiro Cortés. El primer gol de Leonel fue a los 5 minutos, pero en los diarios de la época lo dan como autogol de Vial, un central alto y poco hábil, por no decir tronco, porque la pelota roza en él”, rememora Barducci.

Marín aborda otra dimensión de Sánchez. “Su personalidad trascendía y generaba admiración, eso de no achicarse jamás ante nadie y en ninguna circunstancia. Daba la sensación de invencible, el gran capitán de cualquier empresa en que estuviera. Después, su técnica en el remate, que era de una violencia histórica. Jugaba de 11, de puntero izquierdo, pero medio mentiroso porque armaba como un 10 también. Sus números son brillantes, goleador en un Mundial. Solo le faltó jugar afuera. Si se quedaba en AC Milan hubiese sido un Leonel para el mundo”, grafica Edgardo Marín.

“No me puedo sacar de la cabeza a Leonel. Jugamos toda la vida juntos, yo de 4, él de 11. Leonel está en la historia, el mejor puntero izquierdo de la historia del fútbol chileno. No hay ninguno, ninguno que lo supere. El mejor de Chile en ese puesto. No fue convocado a la selección mundial de la FIFA porque el puntero izquierdo que llamó Riera fue a Paco Gento”, señala su amigo y compañero en la U y la Roja, Sergio Navarro. “Era excepcional, sencillo y con una zurda de pie y mano que ya le digo. Mire: yo miraba a Marcelo Salas e Iván Zamorano y me los imaginaba en la selección del 62. Con esos dos habríamos marcado la diferencia con el resto, sin desmerecer a mis compañeros”, agrega

No me puedo sacar de la cabeza a Leonel. Jugamos toda la vida junto, yo de 4, él de 11. Leonel está en la historia el mejor puntero izquierdo de la historia del fútbol chileno. No hay ninguno, ninguno que lo supere. El mejor de Chile en ese puestoSergio Navarrotercero del mundo en 1962 e integrate del Ballet Azul

Navarro, luego, entrega su veredicto. “El mejor equipo que vi jugar fue el Ballet Azul. Era mejor que la Generación Dorada, que tuvo cabros chicos extraordinariamente buenos, pero que se acabó cuando se llenaron de dólares: es difícil pedirle sacrificio a un millonario. Además, ser terceros en un Mundial enfrentar a las mejores selecciones del Mundo como Italia, Alemania, Rusia, Brasil o Yugoslavia no se compara con ganar un campeonato sudamericano”, cierra Navarro.

“Leonel era extraodinario. Hábil, rápido, buena conducción y sacaba un chimbazo de 40 metros. Tenía a los arqueros chilenos de caseros. A Lev Yashin, el mejor arquero del mundo, le amagó un centro y le tiró al primer palo en el Mundial. Una vez un equipo colombiano, Unión Magdalena, vino a jugar un partido y ahí juagaba un arquero amigo mío. Hubo un foul en tres cuartos de cancha a Leonel: ‘Nunca imaginé que le iba a pegar desde ahí y me hizo el gol’, me dijo mi amigo. Leonel era guapo, bravo, sacaba la zurda y noqueaba. Antes era todos choros, guapos, no andábamos llorando como los de ahora que los tocan y se caen”, grafica Hernán “Clavo” Godoy.

Leonel está disputando con Chamaco Valdés el mejor de la historia del torneo profesional. Pelea ser el más grande de todos los tiempos, si es que ya no es el mejor. Campeón seis veces con la U, una con Colo Colo. Sin discusión alguna, es el más importante en la historia de la U, nadie se le iguala en títulos, años de servicio e idolatría. Leonel debe ser el futbolista más importante de la historia de campeonato nacionalSebastián Salinashistoriador

El sitial de Leonel Sánchez también lo pondera el historiador Sebastián Salinas. “Tercero del mundo y goleador del Mundial en 1962, subcampeón de América (1959), capitán de Chile en el Mundial de 1966. Fue titular siempre, desde que debutó en 1955 hasta que se retiró de la selección en 1967. Jugaba todo. Y era versátil. En Chile solo le faltó jugar de 9 Era 11, jugó de 7 y cuando se le gana a Argentina en 1959 (amistoso), el puntero izquierdo fue Bernardo Bello y Leonel fue el 10. O en el Sudamericano del 59, Toro fue el puntero izquierdo y Leonel el 10. Fue goleador del Mundial sin ser el 9, pues Honorino Landa no hizo ninguno y el peso se lo llevaron Jaime Ramírez y él”.

Y remata: “Ahora bien, si solo habláramos del campeonato nacional, Leonel está disputando con 'Chamaco' Valdés el mejor de la historia del torneo profesional. Pelea ser el más grande de todos los tiempos, si es que ya no es el mejor. Campeón seis veces con la U, una con Colo Colo. Era un ídolo en una época donde no existía la disputa odiosa entre los hinchas. Leonel es la historia de la U, desde cadetes, jugador, entrenador hasta el día que lograron el ascenso a Primera ante Palestino. Sin discusión alguna, es el más importante en la historia de la U, nadie se le iguala en títulos, años de servicio e idolatría. Cuando la U juega llega a la semifinal de la Copa Libertadores de 1970, la gente decía que ese ya no era el Ballet, porque no estaba Leonel. Por eso digo cierra Salinas— que debe ser el futbolista más importante de la historia de campeonato nacional. Sánchez es de esos jugadores tan grandes que ni siquiera tienen apodo: simplemente es Leonel”.
Antonio Valencia

es redactor de Deportes El Mercurio.

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