Matías Claro: “Tenemos la vara alta, pero confío en hacerlo mucho mejor y que eso se refleje en títulos”
En su primera entrevista como presidente de Cruzados, el ingeniero comercial —uno de los ideólogos del Canal del Fútbol— rememora el fanatismo que desde niño sintió por el club cruzado. También habla de su padre, gobernante de la UC en los 90, y explica que entró al directorio por el proyecto del Claro Arena. Muestra su fe en el futuro, tras el éxito de la administración anterior: adelanta que los recursos del estadio serán inyectados al plantel de honor y mejorarán la gestión deportiva.
Matías Claro recuerda que cuando Alberto Acosta y Néstor Gorosito dejaron Universidad Católica para jugar en el Yokohama Marinos, a comienzos de 1996, le dejaron un par de obsequios. “Me firmaron una camiseta del equipo japonés. También unos banderines… Lindos tiempos”, dice.
“Me acuerdo, también, de los partidos en Santa Laura, los primeros en San Carlos. Tengo muy grabada la liguilla que terminó con el 3-1 sobre la U con los goles de Juan Carlos Almada. Obviamente la Copa Libertadores de 1993, la final en el Nacional muy emocionante, cuando creíamos que de repente podríamos tener un poco de suerte y competirle a ese tremendo equipo de Sao Paulo… Una época inolvidable. Del último tiempo, para cualquier hincha cruzado menciono el campeonato de 2016 con el gol de ‘Chapa’ Fuenzalida. Inolvidable por cómo fue toda esa historia”, continúa.
En 1994, Matías Claro vio cómo su padre, Jorge, se convirtió en presidente de la UC. “Tenía unos 18 años… Para mí no fue muy distinto porque seguía con mi grupo de amigos que íbamos a galería. Me tocó interactuar un poco más con los jugadores y fue emocionante… Pero lo pasaba muy bien en la galería. En esa época todavía existían los quinchos en San Carlos, así que hacíamos un asado y después nos íbamos al estadio”.
—Usted fue clave en la creación del Canal del Fútbol.
“Me tocó participar desde el principio, desde cero, desde las primeras negociaciones de contrato. Después fui el primer gerente. Pasé de una posición de hincha a una más institucional, porque estaba a cargo de la transmisión de todo el campeonato. Fue una experiencia increíble, fue mi máster en gestión desarrollar un proyecto desde cero, muy complejo en la partida. Fue histórico para el fútbol chileno, de hecho, el contrato es hasta 2032. Le dio estabilidad y profesionalismo al fútbol chileno”.
—Dijo empezar desde cero.
“Me saco el sombrero por mi padre. Hipotecó todo lo que tenía y se endeudó lo que le permitió el sistema financiero, los bancos, para este proyecto. Hasta hoy le digo que fue una locura lo que hizo… Cuando partió el proyecto había una cantidad de flujos comprometidos a los clubes equivalente a la mejor oferta hecha por los cableoperadores. Y cuando parte el proyecto, obviamente se generaba menos flujo que eso, así que había que cubrir la diferencia. Tuvo, como se dice en el fútbol, unos huevos increíbles. Con más de 60 años y la vida resuelta se la jugó totalmente por este proyecto. Por suerte logramos sacarlo adelante”.
Matías Claro estuvo hasta 2008 en el CDF. Ordenadas las finanzas, junto a un grupo de amigos creó una administradora de fondos y en 2010 trabajó en el gobierno de Sebastián Piñera. “Después fui a estudiar un máster a Estados Unidos, a Harvard, y volví al fútbol cuando se inició el financiamiento del proyecto estadio de la UC. Si bien al principio no teníamos muchas ganas de entrar a un proyecto así, porque uno sabe que esto más que un negocio de filantropía es un apoyo que no va a tener retorno, convencí al directorio de Prisma que era una responsabilidad apoyar un proyecto tan lindo como el Claro Arena”.
—¿Cuándo piensa en ser presidente?
“El año pasado me habían preguntado informalmente, pero no lo veía como algo cercano. Sí dije ‘podría ser, a lo mejor más adelante, lo encuentro interesante’. Luego, Juan Tagle dice que no va a seguir y un grupo de accionistas se me acerca y me pide que sea yo. Después de una reflexión familiar y personal, decidí tomar esta aventura. Mi papá me decía ‘no seas loco’, pero una vez que tomé la decisión lo fui a conversar con él, me dio todo su apoyo y me ha dado bastantes consejos”.
—¿Su dedicación al cargo será completa?
“Ser presidente es muy demandante. Juan igual seguía en su estudio de abogado, y yo seguiré trabajando en mis responsabilidades del día a día. Sí he ido liberando mi agenda; por ejemplo, era director del desafío Levantemos Chile y di un paso al costado. Estoy trabajando para dedicarle a la UC todo el tiempo que se merece”.
“Todos los hinchas de la Católica solo podemos estar agradecidos de lo que entregó Juan. Una persona muy profesional, de decisiones muy meditadas; era el que siempre se leía todo, estaba bien informado. Voy más allá de los logros deportivos, que pueden ser un poco más circunstanciales. Acá, en la UC, lo que se tiene que exigir es hacer las cosas lo mejor posible, estar compitiendo hasta el final, y los logros, los campeonatos, son una consecuencia de eso. Juan lo hizo muy bien y para la historia de Católica va a quedar el Claro Arena. Si bien en la prensa se personifica en una sola persona, y Juan fue una persona clave por su empuje, por su capacidad de convencer y poder llevar un proyecto así adelante, hay que reconocer al equipo administrativo que fue capaz de sacar un proyecto así; a todos quienes financiaron, a las empresas que creyeron en el proyecto. Mucha gente apoyó, pero claramente el empuje de Juan fue clave para que se lograra”.
—Tagle estaba bien posicionado en la ANFP. ¿Usted?
“Tengo la suerte de haber estado cerca del Consejo de Presidentes y de sus lógicas: desde pequeño, por la experiencia de mi papá que siempre comentaba lo que pasaba en el consejo, y después en el CDF. Conozco las dinámicas, a muchos presidentes, aunque no de manera tan profunda como siendo presidente. Mi primer trabajo será conocerlos más, conocer más las dinámicas, pero tengo la suerte que no entro desde cero… De Juan hablaban del tema de los árbitros, incluso. Son las típicas cosas que le dan pimienta al fútbol y es la parte más lúdica que tiene esta actividad. Era poco menos quien decidía qué árbitro ponía para los partidos… No es así, pero el involucramiento que tuvo en el Consejo de Presidentes siempre fue un apoyo muy importante para todas las decisiones difíciles que pasan por la ANFP. Siempre nos mantuvo informados en el directorio y siempre contó con un apoyo completo hacia los principales temas que se dieron durante su período”.
—¿Usted va a ser más o menos así o le gustaría estar más lejos de ese tema relacionado con la ANFP?
“Cada uno tiene su propia personalidad y forma de ser, pero sí es una responsabilidad como presidente de la UC estar cerca al Consejo de Presidentes, participar de la toma de decisiones y poder manifestar lo que pensamos”.
Claro habla de los planes para la institución que dirige. “La misma energía que tuvimos para sacar un proyecto tan grande como el Claro Arena la queremos focalizar en poder potenciar nuestra gestión deportiva, que en los últimos diez años ha sido realmente espectacular, pero creemos que lo podemos hacer mejor; si bien no tenemos los presupuestos más altos, tenemos que ser muy inteligentes, que cada peso que gastemos sea ocupado de la mejor manera posible, porque nuestra meta es pelear todos los campeonatos locales. Y en copas internacionales, lo mínimo que debe hacer la Católica es pasar la fase de grupos; después en la eliminación directa todo puede pasar”.
—Su papá invirtió muchísimo en la UC, quizás como nunca. ¿Su idea es invertir así de potente?
“Las épocas son muy difíciles de comparar. Si bien se invirtió muchísimo, lo que se invertía en esa época es muchísimo menos de lo que se invierte hoy. Por cómo se ha desarrollado la industria del fútbol a nivel mundial, es imposible pensar en tres seleccionados argentinos en la UC, como fueron Sergio Vázquez, Acosta y Gorosito; de hecho, tener tres seleccionados chilenos es probablemente muy difícil, porque la competencia de recursos es muy fuerte. Lo que sí estamos haciendo, y es lo que ha distinguido a Cruzados, es que hemos sido ambiciosos, pero responsables, y es lo que nos da consistencia en el tiempo; porque uno puede ser muy ambicioso un año, irresponsable, e hipotecar el futuro de la institución, sin embargo, lo que da éxitos es la consistencia. Este año hemos hecho un aumento muy importante en la inversión, alrededor del 25%. Y en la medida que el Claro Arena dé los frutos que esperamos, la decisión del directorio ha sido que ese dinero se va a invertir en nuestro plantel”.
—¿Todo lo que ingrese por el Claro Arena va para el equipo?
“Eso; si tú ves la información financiera de Cruzados, los inversionistas han puesto muchísimos recursos. Desde que Cruzados salió a la bolsa se han recaudado más de US$ 50 millones y nunca se ha entregado un dividendo. La visión de todos los inversionistas y del directorio es no entregar dividendos, sino reinvertir”.
—¿Invertir más significa mejores éxitos?
“La correlación nunca es uno a uno, pero si uno no hace su mayor esfuerzo, es difícil tener los éxitos. Creemos que la inyección extra de recursos que nos va a generar el estadio nuevo nos va a permitir incluso dar un salto más y seguir en ese camino”.
—Pararon los recitales en el Claro Arena, ¿por qué?
“El primer semestre es muy intensivo en fútbol; jugamos Copa Libertadores, Copa de la Liga y el Campeonato Nacional. Hay muy pocas fechas en que se pueden hacer otros eventos, aunque sí los hay, menos públicos, como eventos corporativos todos los días. Para el segundo semestre habrá novedades en cuanto a los recitales. Eso sí, la prioridad del estadio es el fútbol, es un estadio para nuestro equipo, para lograr los resultados deportivos que esperamos y cuando no haya fútbol la idea es poder poner otros eventos”.
—Hubo rumores de una salida de José María Buljubasich de la gerencia deportiva.
“Siempre que hay un cambio en la presidencia se puede escuchar algún tipo de especulaciones. Puede ser que el énfasis que he puesto en potenciar la gestión deportiva se interpretara como un cuestionamiento, pero estamos muy orgullosos del equipo que tenemos en la gerencia deportiva. Hay mucho por crecer y potenciar; Buljubasich es parte activa e involucrada en este proyecto. Tenemos un plan estratégico de aquí a 2029, que lo estamos trabajando con él y el gerente general, el cual va a estar muy enfocado en el potenciamiento de la gestión deportiva. Por lo demás, el historial de éxitos no nos hace en este minuto cuestionarnos para nada su continuidad”.
Y remata: “Lo que quiere cualquier presidente es que cuando termine su gestión la institución quede mejor que cuando entró. Y es algo que se ha hecho en Cruzados, hemos ido creciendo sostenidamente. Hoy tenemos la vara alta, por todo lo que se ha logrado, pero tengo una expectativa muy grande de que todavía podemos hacerlo mucho mejor y que eso se refleje en títulos”.
Raúl Neira
es redactor de Deportes El Mercurio y especializado en fútbol. Con más de 25 años de carrera, cubrió la Copa Confederaciones de Rusia 2017, la Copa América de Chile 2015, copas Libertadores, sorteos y partidos clasificatorios a la Copa del Mundo.







