Matías Rodríguez: “Mi sueño es volver y retirarme en la U”
Antes de dejar el país para enrolarse en Defensa y Justicia de Argentina, el excapitán de la U habla de todo. “Nadie del club se acercó a decirme ‘Mati no estás en los planes’ y tampoco ‘sí te queremos’”, revela. Su relación y visión del DT Dudamel: “Rafael vino a imponer su impronta y se dio cuenta de que no era el camino". Asimismo, criticó las declaraciones del venezolano respecto de los refuerzos que llegaron esta temporada. "Debió ser raro para los jugadores", comentó. También se explayó sobre las diferencias directivas en Azul Azul, recordó la traumática salida de Walter Montillo y hasta defendió a Esteban Paredes por el trato dispensado en Colo Colo.
Matías Rodríguez prepara maletas para volver a Argentina. “Estoy a full preparando todo para el viaje, que ya está encima. Me iré yo primero, pues mi señora y mis hijos se quedan una semana más para despedirse de sus amigos. Ahora solo queda mirar hacia delante y apostar a que todo nos saldrá bien como familia”, dice el ahora excapitán de Universidad de Chile, antes de iniciar el regreso a la patria, que es con sensacones encontradas.
“Fueron dos años mentalmente difíciles, muy desgastadores. Lo único que queríamos era salvar a la U y dejarla en la Copa Libertadores. Quedamos en la preLibertadores y salvados del descenso. Por eso nos vamos felices. Como familia queríamos un cambio de aire, lo necesitábamos”, comenta el futbolista que en abril cumple 35 años.
—Se va a Defensa y Justicia. ¿Tuvo ofertas en Chile?
“Me fui de vacaciones a Buenos Aires, esperando que saliera algo. Me llamaron de Defensa y Justicia, pero había cerrado el libro de pases solo una hora antes de encaminar el acuerdo. Días después ‘Guille’ Marino, ayudante de Sebastián Becaccece, me insistió diciéndome que me querían para la Libertadores y la Suruga Bank. Quería un desafío así, jugar la Libertadores y en la liga de mi país, lo que haré en junio cuando se abra nuevamente el libro de pases. Mi familia también empujó por este regreso. Cuando ya tenía el contrato con Defensa, visado y enviado, me llamó el presidente de Coquimbo, pero ni siquiera hablamos de esa posibilidad, porque yo ya había dado mi palabra y arreglado con mi nuevo equipo. Antes de eso, ningún equipo de Chile me contactó”.
—Hubiese compartido con Jean Beausejour y Esteban Paredes en Coquimbo...
“No me gusta hablar de supuestos, pero hubiese escuchado la propuesta, porque es un equipo interesante, que tiene un arraigo importante. Eso es muy lindo, así como el plantel que está armando. Era tentador. De hecho, cuando Jean me confirmó que se iba, le mandé un mensaje diciéndole ‘ojo, no vaya aparecer con vos’, pero yo ya tenía todo arreglado con Defensa”.
—Usted tenía una cláusula que le permitía renovar automáticamente en la U. ¿Por qué se fue?
“Con el expresidente José Luis Navarrete habíamos acordado que si yo jugaba el 60% de los partidos renovaba automáticamente. Cuando el contrato fue enviado nos dimos cuenta que el abogado del club puso una cláusula que me entregaba a mí la decisión final de renovar o no. Se empezó a venir encima la fecha de término y como veía que nadie se me acercaba, hablé con Ignacio Asenjo (gerente general) y le dije que como no todos en la directiva estaban convencidos de que siguiera, yo no tenía problema en acordar mi salida. Y así lo hicimos”.
—¿Quién le dijo que no estaba en los planes? ¿Le dolió?
“Nadie se acercó a decirme ‘Mati no te tenemos en los planes’ ni tampoco me dijeron ‘sí, te queremos’. Rafael (Dudamel) me agradeció la entrega, mi profesionalismo, pero no me dijo que me quería. Entonces todo estaba claro, uno palpa esas cosas. Forzar mi continuidad no correspondía. Además ya había rebajado mi sueldo varias veces para quedarme y no estaba dispuesto a eso nuevamente. Le agradezco a Cristián Aubert y a Ignacio Asenjo, porque ellos me preguntaron qué era lo que yo quería hacer y les dije que como no todos en la U estaban seguros de retenerme, prefería liberar mi cupo de extranjero. Con Vargas y Goldberg no hablé”.
—Salió usted, Beausejour y Montillo. ¿Los evaluaron por sus rendimientos o por sus edades?
“Ahora a todos les pasa eso. Hoy en vez de fijarse cuántos partidos jugó un futbolista más grande, se fijan en la edad. Lamentablemente eso será cada vez más fuerte, pero la medicina y los cuidados de los mayores son más estrictos y eso te ayuda a tener un buen desempeño. Los mayores somos los que más descansamos y más sano comemos, porque sabemos que tenemos que rendir a la par de los más jóvenes. Concuerdo con lo que dijo Walter (Montillo): Hoy se mide más por la edad que por rendimiento. Esta situación de estrés que vivió la U en los últimos años, se sacó adelante también por esa experiencia de los mayores. Está claro que el objetivo principal del club fue bajar la edad: Nos fuimos tres jugadores mayores de 34 años, querían un plantel más joven”.
En vez de fijarse cuántos partidos jugó un futbolista más grande, se fijan en la edad. Lamentablemente eso será cada vez más fuerte. Está claro que el objetivo principal del club fue bajar la edad: Nos fuimos tres jugadores mayores de 34 años, querían un plantel más jovenMatías Rodríguezexcapitan de la U
—¿Lo complicó el cambio de técnico, pasar de Caputto a Dudamel?
“Rafael (Dudamel) vino a imponer o meter su impronta y se dio cuenta que no era el camino. Por eso volvió a lo que se hacía antes, con Caputto. Se dio cuenta que eso le servía para salir de donde estábamos. Ahora tiene un torneo nuevo, con cero presión de descenso y después los dirigentes evaluarán si corresponde que esté o no en el club. A Hernán y al plantel le jugó en contra la pandemia. Habíamos arrancado muy bien, sabíamos a qué jugábamos, pero después de la cuarentena esa para nos afectó. Y esto es por resultados y cuando no se dan, una cabeza tiene que rodar y lamentablemente fue la de Hernán”.
—¿Cambió en algo el fútbol de la U con Dudamel?
“Si uno ve los resultados no se veía un gran cambio. En la forma o la estrategia había alguna diferencia. Siento que Hernán y Rafael son técnicos diferentes, pero a la hora del juego, a la vista, son similares. Uno espera que al técnico de turno lo dejen trabajar tranquilo, le brinden todas las herramientas, lo que no significa que le den las llaves del club, porque a veces se confunden los roles y después de seis meses se verá si es o no el indicado para estar en la U”.
—¿Cómo se llevaba con Dudamel?
“Me llevaba. Había respeto mutuo, pero no tuve la relación que tenía con Hernán (Caputto)”.
—¿Escuchó las quejas del venezolano por la conformación del plantel 2021?
“Los seis jugadores que llegaron tienen mucha calidad. No es bueno que antes de arrancar el torneo se den esos roces, esos problemas. Al contrario, debió ser todo más relajado, con cero estrés de la ponderada, sin esa presión que supimos llevar los que estuvimos ahí. A mí me pone contento ver el plantel que se está armando, con gente joven y otros de experiencia. Es un poco raro para los jugadores escuchar lo que dijo el etrenador (Dudamel) del plantel. Pueden pensar '¿qué onda este técnico que se queja cuando venimos llegando'. Seguro que Rafael debió aclarar sus dichos con el grupo”.
No es bueno que antes de arrancar el torneo se den esos roces, esos problemas. Es un poco raro para los jugadores escuchar lo que dijo el DT (Dudamel) del plantel. Pueden pensar ‘¿qué onda este técnico que se queja cuando venimos llegando’otra de Rodríguezexlateral azul
—¿La U 2021 está para campeonar?
“Es un buen plantel, que debe luchar por entrar a la fase de grupos de la Libertadores. Ese debe ser el primer objetivo. Sí veo que será muy difícil reemplazar a Jean Beausejour con alguien de su calidad. Es un tipo que lo ha ganado todo. Si es un juvenil, Mago (por Del Pino) o Diego Carrasco el que juegue ahí, debe asumir que reemplazará a un jugador top. El hincha no se identificó con Jean ni lo quiso, como nosotros sí lo hacemos, por el tema de donde venía (de Colo Colo), pero para el plantel era un líder, un referente”.
—¿Cómo ve a Andía, su reemplazante?
“Me encanta. Lo sigo desde que estaba en La Calera, es extraordinario. Le deseo lo mejor, el mayor de los éxitos, tiene muchísimo para darle a la U. Solo le pido que cuide bien el número (6), porque lo usó Luis Musrri, yo, el ‘Chinito’ Martínez, lo recuperé y ahora es de él. Se ganó estar en el CDA, pues hizo un recorrido muy duro. Tiene todo para ser el lateral de la U y de la selección”.
—¿Hasta qué edad se ve jugando? ¿Se proyecta en otra faceta?
“Estoy en el segundo año para ser técnico y haciendo el curso de gestión y dirección deportiva. Esto último es lo que más me llena, me gusta y es lo que quiero hacer a futuro. Empecé el curso de entrenador sin tener ganas, para matar el tiempo en el encierro por la pandemia, pero tuve una charla con un director deportivo que vivió mucho tiempo en Europa y lo que me explicó me volvió loco, hizo explotar mi cabeza. Empecé a tener reuniones con otros gestores deportivos, pero ahora lo dejé en pausa, porque seguiré compitiendo. Voy a cumplir 35 y me veo jugando hasta los 37 o 38 años y retirándome en la U, ese es mi sueño. Por eso mismo mi nacionalización sigue en curso para tener más posibilidades de volver si se da esa posibilidad, pero tendrá que haber un convencimiento total de la gente para que esté en el club”.

Montillo y Rodríguez en su último partido, donde recibieron una camiseta enmarcada con los partidos jugados por la U. Foto: Photosports
—¿Qué le parece como salió Paredes de Colo Colo?
“Lo que le hicieron fue una falta de respeto, por todo lo que le entregó al club. No les costaba nada dejarlo en el plantel para que se retirara en el club de sus amores. Merecía salir por la puerta grande y no por la trasera, como pareciera nos estamos yendo muchos de los clubes”.
—Lo dice también por Montillo…
“También le pasó a Walter (Montillo), que tranquilamente podía haber jugado un año más, pero se terminó retirando por cumplir su palabra, pese a que ha tenido ofertas en Argentina. Los jugadores grandes van entendiendo las situaciones y su lugar en el equipo. No exigimos titularidad. Diego Rivarola, por ejemplo, siguió en la U y jugaba muy poco, pero él era feliz. Si yo me hubiese quedado en la U y llegaba Andía, yo iba a estar feliz, tratando de crecer juntos. Los grandes tiramos los equipos para delante, independientemente del lugar que nos toque ocupar. Eso los dirigentes no lo saben y por eso a veces da bronca el trato hacia uno. La bronca más dolorosa que me queda fue no poder despedirme con la gente en el estadio, pero eso queda pendiente”.
Lo que le hicieron a Paredes fue una falta de respeto, por todo lo que le entregó al club. Merecía salir por la puerta grande y no por la trasera, como pareciera nos estamos yendo muchos de los clubes. También le pasó a Walter (Montillo), que tranquilamente podría haber jugado un año más... A veces da bronca el trato hacia unoRodríguezlateral argentino
—¿Hay muchas diferencias en el directorio de la U?
"Sí, lamentablemente. Y viene desde hace rato. Cuando el club deje de lado las diferencias dirigenciales, cuando todos apunten al mismo objetivo, esta institución dará un salto de calidad".
—Usted tuvo un roce con el expresidente Navarrete cuando les gritaba desde la tribuna...
“Esa vez estaba en el banco y lo escuchaba gritar, arengar, reclamar y le dije lo que le dije, porque me salió así, sin mala intención. No lo hice para vender humo. No soy así. Después nos ‘cagamos’ de la risa por la situación. Siempre gritaba, pero ahora como no hay público se escucha todo. A veces te daban ganas de decirle ‘cállate un poco, a la próxima te doy un cachetazo’ (bromea). Nos llevamos bien".
—¿Con qué presidente se llevó mejor: Heller, Navarrete o Aubert?
“Con todos. Es que siempre me manejé bien y fui sincero con todos. Desde las tías de la cocina hasta los profesionales que siguen en el CDA me siguen llenando de cariño. Me escriben y me dicen que se me extraña, por la alegría y felicidad que transmitía. Eso me llena el alma y me dice que algo dejé en el club. A mí no me tienen que decir quién me querían y quién no. Con Carlos Heller me pude despedir, también de Federico Valdés y de muchísimos directores anteriores, quienes me agradecieron todo lo que entregué a la U”.
—¿A quién ve de capitán en esta U, sin usted ni Montillo?
“A Osvaldo (González), por su recorrido e historia en el club. También a De Paul, quien llevó la jineta cuando nosotros no estuvimos. Gonzalo Espinoza, Larrivey también son buenos candidatos. Solo deseo que a la U y a mis compañeros les vaya bien”.
(Las diferencias en Azul Azul) Sí, lamentablemente existen. Y vienen desde hace rato. Cuando el club deje de lado las diferencias dirigenciales, cuando todos apunten al mismo objetivo, esta institución dará un salto de calidad;“Mati">” Rodríguezexdefensa y goleador azul
Ramiro Fuenzalida
es periodista de Deportes El Mercurio, con experiencia de más de 20 años en la materia. Especialista en fútbol, ha cubierto mundiales de la disciplina, adultos y juveniles, clasificatorias y copas América.







