El camino que conduce a Antonia Vergara a la élite del tenis
Cuando ni siquiera ha cumplido los 19 años, “Pequeña Gigante” ya se metió en los cuartos de final de un WTA 125 en Argentina, consiguiendo además una victoria sobre una extop 100. La chilena —que ganó dos torneos W15 seguidos en Santiago este año— ya está entre las 400 mejores del mundo y tiene amplio margen para seguir creciendo.
A fin de mes, el 24 de noviembre, Antonia Vergara cumplirá recién 19 años. “Peque”, diminutivo de “Pequeña Gigante”, su apodo original, vive recién su primera temporada formal como tenista profesional, impulsada por una campaña junior que la llevó incluso al Masters en 2024.
Y ha sido un año fantástico. Dos títulos profesionales consecutivos (en torneos W15) en el Estadio Nacional, un ascenso vertiginoso en el ranking mundial y, ahora, dos triunfos ante rivales mucho más reputadas, que le brindaron el acceso a los cuartos de final del WTA 125 de Tucumán, un hito en su breve carrera.
“En primera ronda le ganó a (Lourdes) Carlé, que llegó a estar 71ª del mundo. Que en su primer año como profesional consiga estos triunfos nos llena de alegría, de orgullo y de esperanza en lo que pueda hacer en el futuro”, aplaude Paulina Sepúlveda, capitana del equipo chileno de la Billie Jean King Cup, en la que Vergara fue singlista titular este año.
Y eso que el año partió tarde, porque los primeros meses de 2025 prácticamente no pudo jugar. “No había torneos en la región para ir, tuvimos que partir la temporada más tarde”, explica su entrenador de toda la vida, Guillermo Gómez.
En la academia Alto Tenis la conoció, en sus inicios, Andrea Koch, pupila de Gómez durante su carrera.
“Tenía como 8 años y el tenis le brotaba por los poros. A tan corta edad era sumamente profesional, muy disciplinada y ordenada. Además, se notaba que su familia estaba muy comprometida. Ya en la parte final de mi carrera, varias veces peloteé con ella, cuando tenía como 12 años, y se notaba su talento y una muy buena derecha, con mucho peso”, sostiene la exnúmero uno de Chile.
“Hay miles de jugadoras con tanta o más habilidad que Antonia. Es cosa de verlas aquí en el Mundial”, admite Sepúlveda, también capitana del equipo Sub 16. “Pero la diferencia la marca cómo encara su carrera, la manera en la que entrena, se preocupa hasta del más mínimo detalle, y, sobre todo, escucha a personas con distintas vivencias, es muy receptiva, una virtud escasa en los jóvenes de hoy”, reflexiona.
Justamente su dedicación y esfuerzo, que se refleja en que trabaja con un cuerpo técnico completo, es una de las virtudes que las especialistas ven en “Peque”, admiradora confesa de la italiana Jasmine Paolini.

Vergara disputa su quinto WTA 125. En Santa Cruz de la Sierra, el año pasado, sumó su primera victoria a este nivel. Foto: Matías Captura.
“No solo tiene entrenador, sino que preparador físico, nutricionista, de todo lo que necesita. Ella siempre se estuvo preparando para conseguir los resultados, para cuando se le diera la oportunidad, que justo asomó con la wild card que le dio la Cosat (Confederación Sudamericana de Tenis) para el torneo en Tucumán. Y la aprovechó muy bien”, sentencia Macarena Miranda, directora del LP Open que espera a Vergara desde el 17 de noviembre en Colina.
Este viernes, tendrá un desafío mayúsculo cuando enfrente a la egipcia Mayar Sherif (103ª), que llegó a estar 31ª en el escalafón, buscando un lugar en semifinales.
“Está por el camino correcto y por algo los resultados la acompañan. Además, no es como antes, cuando si a los 20 años no estabas top 200 no servías. Antonia está con la gente precisa, está haciendo todo bien y el destino dirá hasta dónde puede llegar”, dice Koch.
Un camino que solo la puede llevar hacia arriba.
“Antonia aprovechó la oportunidad en los dos W15 que se organizaron en Chile, no solo porque le sirvió para escalar en el ranking, sino también porque pudo estar trabajando con todo su equipo e ir ganando experiencia, luego fue a un W35 y ahora ya está en cuartos de final de un 125. Además, estos resultados también le permitieron conseguir un muy buen contrato de auspicio, porque ella y todo el tenis femenino gana en visibilidad”, destaca Sepúlveda.
En tanto, en el challenger de Lima, Christian Garín (104°) avanzó a los cuartos de final luego de vencer por 6-3 y 6-3 al ruso Ivan Garkhov (266°). El ariqueño volverá este viernes al campo, tal como el otro nacional en el cuadro, Tomás Barrios (122°).
Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.







