La UC y Everton se reparten un punto que no deja feliz a nadie
Los “ruleteros” no lograron sostener la ventaja de dos goles que consiguieron antes de los primeros diez minutos y los cruzados, desordenadamente, evitaron la derrota, pero se quedaron con un resultado que les impidió trepar momentáneamente a la punta del torneo.
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Equipo Deportes14 de marzo, 2026
¿El empate en el fútbol da un punto por lado, cifra que, aunque cuenta igual desde lo numérico, no vale lo mismo según el modo en que se consigue y la utilidad para cada equipo.
Para la UC, la igualdad 2-2 ante Everton en el Claro Arena es agridulce, ya que dejó pasar la chance de dormir en la cima del torneo jugando en casa y apenas logró rescatar algo de un partido en el que estuvo lejos de una buena presentación y le costó destrabar el desafío defensivo que planteó Everton.
Para los “ruleteros”, en tanto, el resultado sabe mal. Antes de los diez minutos, los viñamarinos, que estrenaban al argentino Walter Ribonetto en la banca (tercer DT en apenas siete fechas), supieron sacarle provecho al dormido inicio de los cruzados y tomaron ventaja.
Mientras la UC estaba comenzando a poner sus términos, Everton encuentra un desajuste defensivo a los 4’: el lateral Bernardo Cerezo se queda enganchado en una subida y no vuelve, Emiliano Ramos explota el amplio espacio libre en la banda derecha y cede a Cristián Palacios, que la empuja con suavidad.
Tres minutos después, el golero Vicente Bernedo sale mal, deja la pelota mansa y Lucas Soto la emboca de globito. Un 2-0 tempranero que Everton intentó administrar, apostando a contragolpes, mientras los cruzados cargaron la cancha hacia el arco de Ignacio González.
Pero lo dicho: la UC no jugó bien. Sus ataques tuvieron poca claridad, Fernando Zampedri fue maniatado bien por Hugo Magallanes; Justo Giani y Matías Palavecino andaban erráticos y las bandas no generaban peligro.
No obstante, al “Toro” le basta una sola para cobrar. Necesitó sacarle un par de centímetros de distancia a Magallanes y, en tiempo añadido del primer tiempo, cabeceó para descontar. Parecía que la historia tendría remontada en el complemento. Sin embargo, no sucedió. Incluso, Palacios volvió a anotar, pero una fina posición de adelanto anuló lo que pudo ser un golpe fatal en las pretensiones cruzadas.
El gol de Jimmy Martínez, que peinó un centro preciso de Giani, imprimió más ímpetu en las huestes locales, pero el enfervorizado apoyo de las casi 18 mil personas no tuvo eco en el juego del conjunto de Daniel Garnero. De hecho, tras ese tanto (el primero de la UC no marcado por Zampedri o Giani) el partido se hizo áspero, cortado y un tanto violento.
“Veníamos con la confianza alta y la idea era venir y ganar. Tuvimos un primer tiempo bueno, pero no supimos aguantar el resto del partido”, se lamentó el zaguero visitante Diego Oyarzún, mientras que el cruzado Martínez se quejó porque “los goles tempraneros nos cambian lo trabajado en la semana, así que el próximo partido debemos corregirlo”.







