Antonia Vergara, la jugadora chilena del momento: “Recién ahora se está haciendo un buen proyecto en el tenis femenino”
Con 18 años, ya ganó dos títulos profesionales en la serie de W15 de Santiago, con 10 triunfos en línea en los dos torneos del Estadio Nacional. “Peque” repasa el momento de la disciplina, las dificultades para tener a una mujer entre las mejores del planeta y también recorre su pasado como futbolista y su presente de hincha de Universidad de Chile.
Cuando el año partía, Antonia Vergara era 891ª del mundo. Y aunque entre sus méritos asomaba haber clasificado al Masters junior del año pasado, la transición al profesionalismo siempre resulta dura.
No para ella.
Porque en estos ocho meses ya dos títulos profesionales —los dos torneos W15 del Estadio Nacional— y enrieló diez triunfos en línea, que cuando se sumen los puntos la acercarán al top 500 del escalafón WTA. Admiradora en la italiana Jasmine Paolini, Vergara se consolida como la gran carta del tenis femenino, ese mismo que ha tenido escasas figuras y un puñado de exponentes que se han metido entre las 200 mejores del mundo, un pálido registro que la “Pequeña” está dispuesta a corregir.
“Estoy muy contenta, obviamente ir ganando varios partidos me da una confianza importante en mi nivel, en que venimos haciendo bien las cosas con mi equipo, me voy sintiendo cada vez mejor y con más confianza de que estamos haciendo las cosas bien”, valora la “Pequeña Gigante”, apodo que le dieron en medio tenístico luego de su irrupción en juniors.
—Ayuda, además, sentir que tiene el nivel para ganar campeonatos en su primera temporada profesional.
“Obviamente ayuda, porque la transición no es fácil. El mundo junior es súper diferente al mundo profesional, entonces, estamos bien de acuerdo al proceso que teníamos, las metas se están cumpliendo de a poco. Eso me tiene bastante contenta, porque nos indica que vamos por el camino correcto”.
—¿Cuál es el camino ahora? ¿Buscar más torneos de este nivel o ir a torneos más grandes?
“A medida que vaya subiendo en el ranking, puedo entrar a campeonatos más grandes, la idea es enfrentarme al mejor nivel. Por ahora, pienso jugar todo lo posible en Sudamérica, hay hartos torneos W15, W35 y después ir subiendo a medida que mi ranking me permita entrar a esos torneos”.
—El LP Open de Colina, en noviembre, está en el calendario.
“Obviamente, 100 por ciento. Todas las chilenas esperamos el año para que llegue ese torneo, es súper bonito y para nosotras, que estamos insertándonos en el circuito, es súper importante. Hay otro nivel de juego con el cual medirse y, tenemos que tratar de dar lo mejor posible para ganar partidos y sumar hartos puntos, que es muy importante para cuando uno está empezando”.

Vergara ganó sus dos primeros títulos profesionales en la LP Series en Santiago, pero ya había llegado a cuatro semifinales en torneos del circuito ITF con anterioridad. Foto: @Matiascaptura.
—¿Está con apoyo psicológico además del equipo técnico con el que trabaja?
“Con un psicólogo no, pero sí estoy con Sebastián (Gajardo), con quien trabajo harto el tema de la meditación con visualización. Eso me ha ayudado harto, empecé a trabajar con él a fines del año pasado y me ha servido para estar tranquila en momentos difíciles. También trabajamos el tema de la respiración en la cancha, entre otros aspectos. Me ha dado hartos frutos, la verdad”.
—Quizás no tiene usted la respuesta, ¿pero por qué cuesta tanto tener a una tenista top, como sí ha habido muchos en el tenis masculino?
“Es por la cantidad de mujeres que juegan tenis. Recién ahora se está haciendo un buen proyecto con el tenis femenino, cada vez hay más niñas de 10 o 12 años jugando, también hay más apoyo, que es súper importante. Aquí se hicieron dos torneos en Santiago, pude ganar, Fernanda (Labraña) llegó a dos semifinales, ganó en dobles, entonces, sí están empezando a aparecer los resultados. Si sigue el apoyo y continúan estos torneos, es cuestión de tiempo para que alguien llegue arriba. Y si no es ahora, será en 10 años, cuando las niñas que están empezando a jugar ahora lo consigan. Estoy contenta con el proceso que se está haciendo, no solo con nosotras que ya estamos en el circuito profesional, sino también con todas las menores”.
—Varias jóvenes pudieron jugar estos torneos, otras las acompañaron en el equipo de la Billie Jean King Cup, todo eso sirve...
“Obvio, imagina que acá jugué con Agustina Soto en segunda ronda, pudo sacar puntos WTA, Isidora Lisboa también... Jugadoras hay, solo necesitan las oportunidades para seguir creciendo”.
DE LA ARCILLA AL TABLÓN
Pero la vida de Vergara no solo está en los torneos o en las canchas de entrenamiento del club Alto Tenis, de Guillermo Gómez, jefe técnico de su staff, sino también fuera de ella, compartiendo con amigas, intentando vivir una vida de adolescente relativamente normal.
Y, también, como hincha de Universidad de Chile en el fútbol, el otro deporte que le robó el corazón durante un tiempo, pero que tuvo que dejar para privilegiar su carrera en el tenis.
“Cuando estoy en Chile me gusta estar harto con mi familia, tratar de hacer cosas con mis amigos, salir a comer, ir al cine. Soy bien simple en esas cosas, disfruto esas cosas pequeñitas. Me gusta pasarlo bien, cuando puedo voy al estadio a ver a la U con mi papá, porque somos hinchas. Aprovechar el tiempo al máximo, porque estoy muy poco en mi casa”, revela respecto de su vida fuera de las canchas.
—¿Le gusta el fútbol? ¿Lo juega también?
“Cuando chica jugaba en Audax Italiano, porque el estadio quedaba cerca de mi casa, pero siempre fui de la U. Jugaba bastante bien, era buena y me querían pasar a cadetes, pero opté por el tenis, porque era peligroso si me pegaban alguna patada o sufría alguna lesión, así que decidí irme 100 por ciento al tenis”.
—¿Y por qué eligió el tenis y no el fútbol al final?
“Me llamó la atención que el tenis es más individualista que el fútbol, tenía el control de todo. En el fútbol, si el defensa se manda una embarrada o el arquero, uno puede echarles la culpa, no maneja todas las variables. En el tenis, uno está solo dentro de la cancha y así tiene que arreglar los problemas, eso lo hace único. Si uno la embarra, tienes toda la culpa, eso me llamó la atención”.
—A propósito de la U, ¿qué opinión tiene de los incidentes que vivieron los hinchas azules en el partido de Copa Sudamericana ante Independiente, en Buenos Aires? Se lo pregunto porque usted va al estadio, sabe cómo se vive un partido en la barra...
“Es una pena, porque el fútbol es un deporte súper bonito y temas así finalmente lo manchan. Uno se pone a pensar en familias que viajaron a Buenos Aires, niños, quizás uno mismo pudo haber pensado en ir para finalmente verse envuelto en ese problema de violencia. Es malo. Obviamente les deseo lo mejor a las personas heridas, a sus familias. Pero hay que darse cuenta de que algo está pasando en el fútbol para que se den estas cosas fuera de la cancha y no se pueda disfrutar como se debe”.
—En el tenis no hay nada parecido, pero sin embargo sí hay lugares en los que el público es bastante participativo y cuesta más jugar.
“Obviamente. Estas semanas me tocó jugar en Chile, a las finales llega harta gente y es súper lindo jugar con tanto público a tu favor, pero también es lindo cuando estás afuera y hay harta gente apoyando a la otra. Siempre es lindo que haya muchos espectadores mirándote, eso lo hace especial, pero hay un nivel de respeto importante entre las jugadoras y el público, en general, se porta bastante bien”.

Héctor Opazo M.
es coordinador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad de Chile, participó en la cobertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y en los JJ.OO. de Río 2016, entre otros eventos.