Los deportes federados tampoco quieren la nueva ley SADP
Directivos del rugby, básquetbol, hockey césped y vóleibol enseñan sus reparos y piden que el cuerpo legal se aplique solamente al fútbol, porque “así como está no corresponde a la realidad”. El senador Matías Walker sostiene que las críticas son “una instrumentalización”. Este miércoles se vota la iniciativa en el Congreso.
La reanudación de la actividad legislativa en el país agendó para este miércoles la votación en el Senado sobre el proyecto que reforma el funcionamiento de las sociedades anónimas deportivas profesionales (SADP).
El texto será el primer punto de la tabla de la jornada, lo que dejó satisfecho al senador Matías Walker (Demócratas), su impulsor. “Espero que el fuerte lobby y las presiones que se han ejercido de parte de los dirigentes del fútbol no hagan mella en la necesidad de que este proyecto se vote”, indicó el parlamentario.
En caso de aprobarse, el proyecto pasará a la Cámara de Diputados para ser analizado nuevamente y así convertirse en ley. Mientras el fútbol profesional ha dejado clara su postura contraria al avance de la iniciativa, en otros deportes colectivos también hay inquietud y molestia, bajo una idea común: que su situación es muy diferente.
“El proyecto no aplica mucho a nuestra realidad en el rugby. Es muy difícil que llegue un inversionista y ponga millones de dólares sobre la mesa para poder construir un club profesional si ni siquiera existe una estructura de competencia profesional o ligas profesionales. El rugby es amateur, ha tenido un desarrollo muy particular. Hoy tenemos el Super Rugby Américas, un torneo de franquicias, con apenas un equipo profesional de Chile, Selknam. Pero a nivel local, sin competencias profesionales, no tiene ningún sentido tener sociedades anónimas”, detalla Cristián Rudloff, presidente de la federación de la ovalada.
En esa línea, su homólogo del hockey césped, Andrés de Witt, apunta que “esta ley efectivamente introduce un rediseño estructural pesado, muy necesario en el fútbol, pero no en otras disciplinas. Para nosotros significaría una mayor carga administrativa que no estamos en condiciones de asumir. Nuestro camino al profesionalismo tiene que ser similar a lo que ha hecho el rugby con Selknam, tratar de tener un equipo profesional en Chile que pueda competir con equipos de Argentina y Uruguay en un circuito internacional”.
“Nunca fuimos llamados a opinar sobre este proyecto de ley, no nos representa desde el punto de vista deportivo, así como a otras organizaciones”, reclama Jorge Pino, timonel de la federación de vóleibol, quien agrega que “este proyecto debe ser específico para el fútbol, porque si queda así como está planteado, somos muchos deportes que no estamos en condiciones profesionales, como estructura deportiva, para que los clubes pasen a ser sociedades anónimas”.
Irán Arcos, expresidente de la federación de básquetbol y que el 10 de marzo asumirá como titular de la confederación sudamericana de la disciplina, asegura que “es un proyecto que lleva 10 años en discusión y de los ocho en que estuve como dirigente nunca fui convocado a debatir. Lamento que una vez más se quiere legislar solamente pensando en el fútbol cuando nos vemos implicados muchos otros deportes”.
Además, Arcos apunta que “muchas leyes que se han aplicado nos afectan sin existir consultas previas. Por ejemplo, desde noviembre rige una norma que señala que todos los eventos sobre 2.700 personas son de alto riesgo, entonces tuvimos que implementar sistemas complementarios y medidas costosas que no teníamos presupuestadas. Existe mucho temor en el básquetbol, porque en 2009 se insertaron los fondos deportivos profesionales a la Dimayor y los clubes que no fueron capaces de implementarlos se extinguieron. Espero que con esta nueva ley no pase lo mismo y que cambien las exigencias a los clubes que no tienen una estructura profesional antes de legislar sobre algo que nos perjudique”.
Sin embargo, para el senador Walker todos los temores manifestados por los dirigentes son infundados. “En el proyecto se establece una clara diferenciación en el fútbol y otros deportes. Por ejemplo, en el capital mínimo para constituir una liga deportiva profesional (LDP). Sabemos que son realidades muy distintas. Además, no es obligación para estos deportes crear una LDP. Lo que pasa es que hay dirigentes del fútbol que han intentado instrumentalizar a los de otros deportes para tener justificación a sus críticas”, sentencia.
Alejandro Cisternas
es coordinador periodístico de Deportes El Mercurio. Periodista titulado en la PUC, ha cubierto eventos nacionales e internacionales de fútbol, automovilismo, golf, básquetbol, tenis y otras disciplinas.
Matías García
es colaborador en Deportes El Mercurio. Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con experiencia en coberturas y transmisiones deportivas.







