La historia de la tenimesista Zhiying Zeng: “A veces olvido mi edad”
Tiene 57 años, nació en China, jugó profesionalmente en ese país, en 1989 se vino a Chile, hace menos de un año es seleccionada nacional, ya ganó un oro y dos platas sudamericanas y sueña con sumar una medalla en Santiago 2023: “He jugado durante más de 30 años y he visto mucho en este deporte”, dice.
“Lo felicito, pronuncia muy bien mi nombre”, dice la tenimesista chilena Zhiying Zeng. No parece ser tan difícil: la “Zh” suena como una “ch” suave, al igual que el sonido de la “y”, que es como una “ll”.
Y si no resulta, hay un plan B: llamarla Tania Zeng. Ella lo explica: “Mi nombre no es común para toda la gente. Entonces todos me preguntaban ‘¿cómo te llamas?’ y cuando les decía nadie lo pronuncia bien. Entonces, me dije que inventaré un nombre para que me llamen más fácil e inventé Tania. ahora todos me conocen por Tania”, explica y ríe con ganas antes puntualizar que “de cualquier manera prefiero que me digan Zhiying”.
Zhiying Zeng tiene 57 años y desde hoy representará a Chile en el tenis de mesa de los Juegos Panamericanos. Nada mal para quien se sumó a la selección nacional recién después de la pandemia, sin perjuicio de su largo recorrido en la disciplina.
Yo quiero jugar bien y por eso me preparo, porque jugaba con un estilo más antiguo y estoy actualizando el ritmoZhiying Zengtenimesista chilena
“Fui jugadora profesional en China. Llegué a Chile, a Arica específicamente, en 1989 para trabajar en comercio. Ahí seguí practicando tenis de mesa, pero con amigos, de forma recreativa. Así estuve hasta 2003, porque en 2004 dejé de jugarlo”, recuerda. Es que entonces Zeng se mudó a Iquique y el tenis de mesa fue un tema cerrad, que se reabrió recién en 2019 “cuando conocí más personas que jugaban y me invitaron a retomar las prácticas”. Esta en eso cuando llegó la pandemia, que interrumpió abruptamente su retorno.
Cuando se levantaron las restricciones que provocó el Covid, Zeng volvió a reunirse con los amigos y se atrevió a empezar a competir en torneos. “Primero participé en los zonales y luego fui a los nacionales, me metí en ligas. Empecé a jugar, me sentía bien y además ganaba, como en el Nacional de 2021. Entonces dije ‘todavía se puede’”.
A fines de 2022, y con la confianza a tope, aceptó participar en un selectivo nacional (“mis amigos me motivaron”) y ganó uno de los puestos para representar a Chile. Mal no le ha ido: en el Sudamericano de Lima disputado en junio pasado, ganó un oro por equipos y fue doble medallista de plata en singles y dobles. Más: en el Panamericano específico de La Habana en septiembre, llegó hasta cuartos de final en individuales. En el ranking mundial es 147º y se ubica como la segunda mejor paleta nacional, después de Paulina Vega (116º).
Del certamen cubano a Santiago 2023 hubo un paso: Zeng clasificó para jugar los singles y la prueba por equipos acompañando a Vega y a Daniela Ortega, ambas mucho más joviales que ella.
—¿La recibieron bien en el equipo?
“Sí. Al principio estaba con temor, no sabía cómo me recibirían porque soy de otra generación. Pero una vez que llegué a Lima para encontrarme con ellas, que venían del concentrado de Portugal, fue como si nos conociéramos de toda la vida. Todos me recibieron muy bien. Me dieron mucho ánimo, confiaron mucho en mí”.
—Por su experiencia en China, ¿le piden consejos los jugadores, los entrenadores?
“Igual hablo con ellos y con los jugadores, les doy consejos, cuento mi experiencia. Entre los jugadores igual nos comentamos mucho en qué fallamos, qué salió bien, qué salió mal... Siempre estamos comentando eso y cuando les digo algo se lo toman súper bien. Y ellos también me dicen algunas cosas. Cuando estoy abajo en la cancha, veo todo y a veces se van cambiando las cosas que hablamos antes según como esté el partido. He jugado durante más de 30 años y he visto mucho en el tenis de mesa”.
—¿Ha cambiado mucho?
“Para mí es como un juego nuevo. Antes los partidos eran a los 21 puntos. La pelota y la goma de la paleta son muy diferentes ahora, la pelota tiene otra medida, la goma es de otra consistencia, hay otro ritmo. Es como otro deporte”.
—Lo que no cambia es el dominio chino, ¿por qué?
“Es que en China nosotros comenzamos a jugar a los 7, 8 años, y jugamos mucho. Comenzamos a las 6 de la mañana, después de 8 a 12, luego en la tarde y después como a las 6. Entrenamos mucho diariamente, como seis horas en total. Y también una hora y media de físico. Además que hay muchos campeonatos, porque son muchas las personas que juegan allá. Un deporte muy popular”.
—¿Cómo proyecta los Panamericanos y representar a Chile como local?
“Para mí es muy especial. En Portugal entrené todo los días con el equipo e hice mucho físico. A veces olvido la edad en los entrenamientos. Quiero jugar bien y por eso me preparo, porque jugaba con un estilo más antiguo y estoy actualizando el ritmo. Creo que estoy avanzando más que antes, espero que todo salga bien”.
—¿Se puede ganar alguna medalla?
“Para eso lucho. No se puede hablar antes, pero voy a hacer toda la fuerza para poder ganar una”.
José Contreras
es colaborador de Deportes El Mercurio. Periodista de la Universidad Uniacc con énfasis en el polideportivo, ha cubierto eventos como los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, Juegos Sudamericanos, el MotoGP, el mundial de Rally y certámenes de fútbol, tenis y otras disciplinas.







