Santiago de Chile.   Vie 29-08-2025
14:37

El esquí náutico nunca destiñe: se renueva con épica y cuatro medallas panamericanas

Celebra el oro con Emile Ritter y plata con Agustina Varas, ambos en la modalidad de saltos, mientras el promisorio Matías González, un adolescente de 15 años, en figuras e Ignacia Holscher (19) en wakeboard entregan sendos bronces. “Ellos no son la generación que viene, ya son una realidad”, observa Felipe Miranda. La disciplina acumula 18 metales en el historial del evento polideportivo.
Foto: Photosport.
Claudio Herrera de la Fuente23 de octubre, 2023
No se sabía completo el himno patrio Agustina Varas Collado, que a los tres años se mudó a Seattle, Estados Unidos, y cuando empezó a codearse en la cima de diferentes competencias advirtió el detalle y se preocupó.

“Lo que pasa es que esquí náutico ha sido siempre el cordón umbilical de Agustina con Chile. Lo conoció desde niña por su padre, pero hace tres años hizo un quiebre, cuando fue seleccionada como una atleta de proyección. Ha sido un año duro para ella, porque el alto rendimiento también es sufrimiento, tuvo una caída, eso la desorganizó, se dañó el esternón. Este fin de semana se lastimó la muñeca además, pero ha sido constante, esta medalla es un desahogo”, relata Rocío, madre de la atleta que este lunes se colgó la plata tras saltar 50,2 metros en la laguna Los Morros.

Y por un minuto rozó el oro, ante la efervescencia de los casi 300 testigos que llegaron al recinto de San Bernardo, pero la multicampeona estadounidense Regina Jaquess debió repetir un intento ante el asombro de los presentes y se entronizó con 52,2 metros.

Varas, empapada y con los pies en la tierra, esperó paciente por su suerte. Vio pasar el oro por delante, pero fue estoica. “Hasta el último salto sabía que iba a estar peleando, pero ella (Jaquess) hasta en el último intento es capaz de mantener la calma, esto me tiene que motivar más. Siento muchas emociones porque esta definición fue como toda la temporada, de caídas, de sufrir un poco, volver a levantarse. Es increíble el apoyo del público, nosotros estamos acostumbrados a saltar solos y vernos entre los esquiadores, estar de local fue distinto a todo”, aseguró la medallista.

Agustina Varas (20 años) fue segunda en salto femenino y confirmó sus progresos. Recibió las felicitaciones del ministro Jaime Pizarro. Foto: Photosport.

“La Agustina me emociona, le peleó hasta el final a una rival que ha salido 20 veces campeona del mundo” reconoce con los ojos llorosos su entrenador Felipe Miranda, ganador de siete medallas panamericanas. “Me tocó estar fuera esta vez, pero ver niños como la ‘Agu’ que los entreno, también al resto, es como estar dentro del agua, orgulloso por la manera como están compitiendo. Esta nueva camada no es la generación que viene, ya son una realidad, pueden competir con cualquiera”, observa.

“Llevamos años mostrando un sistema de entrenamiento, una metodología, hemos formados una estructura que camina sola, que no depende de nadie en particular. Empezamos con mi hermano hace años y toda la vivencia se ha ido pasando de generación en generación. ¿Si entregamos el testimonio? Lo importante es que está el mejor equipo, era especial porque estos Juegos son en Chile, pero el esquí náutico no se termina acá, hay que apuntar un poco más arriba que los Juegos Panamericanos, de lo contrario nunca vamos a llegar a nivel mundial y estoy convencido que estos chicos tiene ese nivel, por algo le estamos peleando con chicos de 17, 19, 15 años a Estados Unidos, que es una potencia”, argumenta Rodrigo Miranda, plata en overol en Lima 2019
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Arañar la gloria por un instancia. Algo de eso sabe Emile Ritter, 31 años, curtido a la sombra de los Miranda. Ayer dio literalmente el salto de su vida y apuntó 64,7 metros, siendo inalcanzable para el canadiense Dorien Lewellyn (64,5), hijo de Jaret una leyenda del esquí y que tiene todavía el récord de salto en las aguas sanbernardinas.

“Este es un triunfo familiar, porque yo no salto solo, aquí está mi hijo, mi mujer, mi hija que viene en camino”, dijo el vencedor, que hace dos años radicalizó su carrera: se instaló en Utah, Estados Unidos, donde trabaja como instructor de esquí. “No quise mirar el final ni el salto de los rivales, me fui a mi locker a esperar, por suerte llegó el oro, lo necesitaba después de Lima 2019 donde terminó 4° con la amargura natural”, añadió.


El “Milo”, que luchó palmo a palmo un cupo en el equipo panamericano con Felipe Miranda, debió saltar con los esquíes de su partner, debido a que rompió los suyos días antes de la competencia.
La jornada se completó con los bronces de Matías González en figuras (puntaje de 10.170) e Ignacia Holscher en wakerboard.

En la Unidad Técnica Metodológica del Comité Olímpico de Chile admiten la relevancia estratégica del esquí náutico. “Es un deporte que te entrega un rédito inmediato de medallas, hay gran nivel, tiene mucho que ver la inversión que hacen particulares, familias, y tiene el mérito añadido que logra renovación y mantiene el nivel competitivo”, remarca Marco Antonio Verni.

Suena la canción nacional en Los Morros. Los feligreses se abrazan. El medallero del esquí náutico nunca está vacío. Y hay futuro, dicen. “Mi nieta de tres años ya anda en el agua”, testimonia Waldo Miranda, patriarca de un sueño.

¿Los Morros chorrea épica? Rodrigo Miranda descree: “Competir en casa es genial por el público, pero donde haya agua, boyas y pista hay que competir”.

MATÍAS GONZÁLEZ, EL NIÑO DE BRONCE


Salió con fastidio del agua Matías González Esquerra, no conforme con su presentación en la especialidad de figuras. “No pude terminar como quería, me caí y pensé que saldría último, pero suerte salió la medalla”, valoró el deportista nacido en el año 2008 y que mezcla su vida adolescente cursando 1° medio con las rutinas de entrenamientos y competencias. “Tengo clases online cundo estoy fuera en torneos”, acota.

Entrenado por Santiago Correa, González es el segundo deportista más joven del Team Chile y se da el gusto de convivir en la Villa Panamericana. “He conversado harto con los hermanos Grimalt, me dan consejos”, dice.

Matías es hermano menor de Valentina González, esquiadora que logró bronce en Lima 2019 (salto), y que se perdió la actual cita por una luxofractura de tobillo y peroné. “Me emociona lo de mi hermano, yo también participé en Toronto (2015) con 15 años y salí cuarta, Matías es increíble como controla la presión a su edad, él ya es una realidad: tiene el récord del mundo juvenil y el récord de Chile. Somos cuatro hermanos y todos hacemos deporte, en mi familia crecimos con esa cultura, mi padre es triatleta, empieza a las 5 AM y cuando todos despertamos él ya ha nadado y trotado, imposible no contagiarse de ese espíritu”, dice la esquiadora.

Claudio Herrera De La Fuente

es redactor de Deportes El Mercurio, especializado en fútbol y en atletismo de fondo, especialmente en maratón y pruebas de ultradistancia, con más de 20 años de experiencia en periodismo escrito.

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